ℂ𝕣𝕚𝕤𝕥𝕚𝕟𝕒 ℙ. 𝕄𝕒𝕣𝕔𝕠𝕥𝕖 @crispmarcote
Lo de Oubiña es de traca.
Encima tiene permiso de la Xunta para hacer la ruta del narcotráfico en Galicia. Sólo faltan Marcial Dorado y Feijóo dando una charla de cómo blanquear dinero del narcotráfico a través de contratos públicos a empresas ficticias.
7:59 p. m. · 6 ago. 2026 ·2.211 Visualizaciones
"Oubiña explota con éxito el mito del narco gallego en una ruta en barco. El excontrabandista de Cambados ya ha cubierto el cupo de su ruta en barco por la ría de Arousa, mientras las entidades antidroga hablan de apología y reaparece la pregunta por el papel de los medios en la fábula del narco gallego.
El 29 de agosto, un barco con capacidad para 250 pasajeros zarpará del puerto de O Grove a las diez de la mañana. El recorrido pasará por Cortegada, Carril, la desembocadura del Ulla, Rianxo, O Budión, A Pobra do Caramiñal, Ribeira, Aguiño y las islas de Rúa, Sálvora y Ons, con regreso previsto sobre las siete de la tarde. Al micrófono, el guía turísticio, será nada menos Laureano Oubiña Piñeiro, que promete relatar en primera persona lo que anuncia como una historia jamás contada.
El billete cuesta 189 euros para adultos, con tarifas reducidas para menores, e incluye desayuno a bordo, aperitivo con productos gallegos y comida en la isla de Ons. A bordo se venderán libros y botellas de vino firmados y numerados por el delincuente arousano, y todos los pasajeros entrarán en el sorteo de una cena privada con él valorada en 500 euros. La organización asegura que el cupo mínimo ya está cubierto. El anuncio lo lanzó Oubiña a bordo de un ferry hace seis días a bordo de un barco con el logo de la naviera Piratas de Nabia. Hace dos que se confirmó que ya se han cubierto las plazas mínimas para hacer rentable la travesía, que así no se cancelará, tiempo mediante.
Oubiña, de 80 años, es un tipo popular en estos tiempos de redes sociales. Con cerca de 90.000 seguidores en Instagram, ha respondido a sus detractores asegurando que nadie conseguirá silenciarlo. La Fundación Galega contra o Narcotráfico replicó por boca de su gerente, Fernando Alonso, que la propuesta es una burla y una apología del delito, y la equiparó con la idea, impensable para cualquier sociedad, de organizar excursiones guiadas por los autores de otros crímenes graves.
Consecuencias explosión de la ficción sobre el narco gallego
El terreno llevaba tiempo abonado. El muy popular libro de Nacho Carretero y la excelente serie homónima de Atresmedia, distribuida después por Netflix, llevaron el contrabando gallego al imaginario popular español; 'Clanes' repitió la fórmula con un envoltorio romántico y éxito de expectadores.
Aquel relato, necesario para entender una etapa negra, acabó funcionando también como producto de cultura pop, con capos convertidos en personajes reconocibles y una estética que suaviza las consecuencias del negocio criminal que retrata. Un limpiado de cara que coincide con la estrategia de defensa que siempre han usado personajes como Oubiña, Sito Miñanco o Marcial Dorado. Su relato es que ellos empezaron como contrabandistas de tabaco y que luego puede que hubiese algún escarceo con el hachís, pero jamás con la droga dura, la cocaína, la fariña que curiosamente los ha aupado a figuras de la cultura popular.
La popularización se está convirtiendo en negocio. Guías de viaje y blogs turísticos llevan casi una década proponiendo itinerarios por los escenarios de la ficción, de los pazos de Vilanova a los muelles de O Salnés. Las Rías Baixas están siendo comercializadas turísticamente como decorado del narco, un cliché que supera al de la pesca o el marisqueo, que fueron los motores económicos reales de estas comarcas antes del boom turístico.
El debate que abre la travesía va más allá del personaje: quién está legitimado para narrar aquella etapa y a qué precio. Frente al poder que acumularon los clanes surgió una respuesta vecinal encabezada por madres organizadas en Érguete o en Nais Galegas contra o Narcotráfico, cuya presión sostuvo durante años la denuncia pública. Es ese relato crítico el que corre riesgo de quedar eclipsado por el espectáculo que explota Oubiña.
Silencio institucional
Ni
la Xunta, responsable de turismo, ni el Concello de O Grove se han
pronunciado sobre una actividad que arranca en un puerto público, y la
naviera propietaria del barco tampoco ha explicado su papel. Ninguna
administración ha anunciado medidas y la promoción sigue activa en
redes. Ese vacío institucional contrasta con la contundencia de las entidades antidroga.
El historial criminal es extenso. En 1994, tras la Operación Nécora, fue condenado por dos delitos contra la Hacienda Pública —seis años y un día por cada uno— y absuelto de la acusación de tráfico de drogas. Llegaron después las penas por hachís: cuatro años y cuatro meses por el alijo de 5.741 kilos interceptado en Martorell en 1997 y seis años y nueve meses por los 12.599 kilos del buque 'Regina Maris'. En 2012 fue condenado a cuatro años y siete meses por blanquear dinero procedente del narcotráfico, causa por la que ingresó en prisión en febrero de 2014. En noviembre de 2025, la Audiencia de Asturias lo absolvió por falta de certeza en un caso de cocaína.
Hace años que intenta rehacer su vida como comerciante. Es habitual ver a Laureano Oubila con puestos en ferias donde vende su libro, camisetas y productos locales."
(Galiciapress, 06/08/26)