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23/5/23

El humor territorial que domina en la España que votará el 28-M

 "Acostumbramos a tratar el humor social, la percepción que los ciudadanos y ciudadanas tienen sobre la situación en que se encuentran. En todo ello, se mezclan elementos objetivos, vinculados a los datos e indicadores que se dan en una sociedad y en un momento concreto, junto a otros que son más subjetivos o cualitativos, una valoración de dicho escenario en el que entran en juego más variables, entre ellas, la propia posición personal, las expectativas, etc. 

De esta forma, los primeros se identifican con aspectos como el crecimiento económico, el producto interior bruto y la evolución de la tasa de desempleo, o de actividad, así como la creación de puestos de trabajo, y en menor medida suelen emplearse otros como los índices e indicadores que hacen referencia a la calidad de vida. En el otro lado, apoyándose en ocasiones en estas mismas fuentes, en función de hacia dónde se dirijan los mismos, se observa que son más sensaciones, impresiones, sentimientos, en definitiva. Es decir, ese humor social que, en nuestros tiempos, y pueden darse disonancias, está marcado por el pesimismo.

De la misma forma que hablamos de un humor social, lo podemos hacer de un humor territorial. Es decir, cómo percibimos y valoramos la situación, presente y futura, de nuestras localidades, regiones o países. Y si el humor social es pesimista, el vinculado al territorio nos permite explicarlo en parte. En la década de los noventa del siglo XX y en buena parte de la primera del siglo XXI, vivimos y fuimos parte de una serie de cambios y visiones del futuro en relación con el territorio determinantes. 

Por un lado, se fueron reduciendo ciertas desigualdades entre los mismos, que en el caso de España hay que entenderlo junto al desarrollo del estado de bienestar y del Estado de las autonomías. No es menos cierto que buena parte del medio rural del interior peninsular vivía las consecuencias del tramo final del éxodo rural. Por otro lado, el papel de las tecnologías y el desarrollo de internet ofrecían un escenario en el que el territorio dejaba de tener sentido. Ya no importaba el lugar, las oportunidades iban a estar presentes con independencia del espacio. En definitiva, un momento de optimismo hacia el futuro.

Sin embargo, buena parte de estas premisas no se han cumplido y el encadenamiento de la crisis sistémica de 2008, la pandemia del covid-19 de 2020 y los cambios geopolíticos de los últimos años han demostrado cómo la variable territorial es fundamental para explicar los cambios y las desigualdades crecientes. De esta forma, la ubicación que se ocupa como región y como localidad tiene una gran importancia en las valoraciones del momento y las expectativas de futuro. Así, Europa no está en un buen lugar en el tablero actual. Dentro del mismo, España tampoco. Y así podríamos seguir con las zonas del interior peninsular y buena parte de otras como la cornisa cantábrica, hecho que no es exclusivo de España.

Son territorios que vivieron con optimismo e ilusión los cambios que venían en parte por la globalización y sus transformaciones. Zonas y localidades que se sacudían estereotipos y prejuicios y que, en pocos años, transformaban tanto su forma como su contenido. Desde las grandes infraestructuras de comunicaciones a los elementos de estatus vinculados al desarrollo turístico, en parte, pasando por la rehabilitación de los cascos antiguos, a las deslocalizaciones de las actividades industriales y del sector secundario, junto con el descenso del peso del primario y su transformación, todos ellos clave en el músculo que adquirieron en las décadas anteriores y que fue determinante para su desarrollo.

Casi dos décadas después, asistimos a un escenario en el que estos territorios y municipios se sienten desplazados tanto espacial como temporalmente, como apuntan certeramente Christophe Guilluy y Jérôme Fourquet. Lugares que tienen la percepción de que no importan o que se han quedado fuera de los grandes flujos del presente y del futuro. En cierto sentido, lugares suspendidos o incluso en pausa. Territorios en los que son frecuentes expresiones como “aquí no hay nada”, “dónde van a trabajar los jóvenes”, “no hay expectativas”, “todo se cierra”, “no hay nada que hacer”… Lugares, en definitiva, en los que parece que la opción es buscar la puerta de salida porque no hay oportunidades, como también lo demuestran indicadores demográficos y de migraciones. Si las fábricas e industrias fueron cerrando, ahora también lo hacen comercios, hecho que no es exclusivo de estas localidades, sino que también se da en cualquier lugar. Hay numerosos ejemplos de la situación a través, por ejemplo, de los reportajes de Héctor García Barnés en el mismo El Confidencial.

Un humor territorial que socialmente se ha institucionalizado en buena parte de nuestro país y de sus ciudades, que nos muestra cómo España tiene un problema enorme de cohesión social y territorial. Una articulación que no ha sido realizada o que se ha ido posponiendo. Unas regiones y ciudades en que contrastan los mensajes institucionales y la construcción de una serie de imaginarios y relatos con una realidad cada vez más creciente, como es la de un cierto desencanto y fatalismo a los que también podríamos añadir la etiqueta de territorial. Suele ponerse el foco en la despoblación del medio rural, con parte de razón y justicia, aunque no es menos cierto que estamos en otro momento de la partida. De esta forma, una de las cuestiones que no estamos teniendo en consideración de lo ocurrido con nuestro medio rural es que podemos aprender de aquella situación para no volver a repetir ciertos errores, aunque sean también dos procesos con importantes diferencias.

 El contexto actual no favorece a estas regiones y zonas, a través de factores estructurales, pero también por fallos y falta de visión estratégica interna. En cierto sentido, nos hemos instalado en una cierta autocomplacencia que genera una visión distorsionada de la realidad. Además, se está produciendo un conformismo basado en la sensación de que no hay nada que hacer. Sin embargo, no es así, aunque esto ofrece transformaciones estructurales y una nueva forma de mirar la realidad en que nos encontramos.

Es el momento de cambiar estas dinámicas territoriales para construir un país más cohesionado. Un país que no mire a sus territorios como una pugna constante entre zonas por recursos y relatos. Un país que entienda que a través de la cohesión interna, de la recuperación del sector secundario y de la puesta en valor real del primario, se podrá avanzar también hacia un mejor posicionamiento en el tablero global. Si los diferentes grupos de poder no se creen esta visión por convencimiento, porque entienden que hay un país que precisa de un cambio radical en este sentido, y hay gente que sí lo tiene interiorizado, que al menos lo hagan por interés. 

Podemos cantar las bondades de vivir en el medio rural, en las ciudades pequeñas y medias, pero sin oportunidades para sus ciudadanos y ciudadanas, las mismas quedan en casi nada. También podemos debatir sobre el concepto de progreso, acerca de qué entendemos por el mismo, y seguramente llegaremos a muchos puntos de encuentro, pero también habrá diferencias. Igualmente, el conjunto del modelo en el que nos encontramos necesita una vuelta. Nos encontramos en un punto de inflexión y la variable territorial adquiere cada vez una mayor fuerza. 

Este hecho se concreta también en movimientos políticos que tienen en el territorio su medio y su fin, en algunos casos dando lugar a discursos que no casan bien con los valores de los Estados democráticos y sociales. Pero, en definitiva, son la articulación y la visión de conjunto las que nos tienen que dar la medida para salir de este atolladero. Si seguimos por el camino de la autocomplacencia, del conformismo, del pesimismo interiorizado y del optimismo sin base real, fundamentado en la deseabilidad, los desequilibrios serán cada vez mayores y las soluciones se irán quedando más lejos."               (Sergio Andrés Cabello, El Confidencial, 18/04/23)

14/6/22

Tres muertos y 27 heridos en la reunión entre demócratas y republicanos para debatir sobre el uso de armas en Estados Unidos... La conclusión, tras horas de diálogo, disparos y muertes, es que en Estados Unidos no hay ningún problema de seguridad y que se pueden seguir llevando armas como siempre. “Los tres que se mostraban más en contra ya no están entre nosotros”, se sinceran los senadores. “De los 27 heridos, prácticamente todos han cambiado de opinión y ahora están a favor de seguir como hasta ahora”, añaden

 "La prensa internacional ha notificado hace escasos minutos que ya asciende a tres muertos y 27 heridos el balance de víctimas en la reunión entre demócratas y republicanos para debatir sobre el uso de armas en Estados Unidos. Según los senadores presentes en el debate, todo se ha desarrollado con total normalidad y se han mostrado optimistas, pues se han acercado posturas de cara al futuro.

Los senadores fallecidos han muerto haciendo lo que más les gustaba, que era hablar de armas, y los heridos han mostrado su deseo de recuperarse cuanto antes para estar disponibles de cara a la próxima reunión. Muchos de ellos ya están comprando armas para presumir de ellas en el próximo encuentro que se produzca. “El próximo día daremos el tiro de gracia al problema de las matanzas masivas”, aseguran.

La conclusión, tras horas de diálogo, disparos y muertes, es que en Estados Unidos no hay ningún problema de seguridad y que se pueden seguir llevando armas como siempre. “Los tres que se mostraban más en contra ya no están entre nosotros”, se sinceran los senadores. “De los 27 heridos, prácticamente todos han cambiado de opinión y ahora están a favor de seguir como hasta ahora”, añaden.

Desgraciadamente, el debate no ha sido completo ya que algunos senadores se quedaron fuera de la reunión porque no tenían armas y los encargados de seguridad no les dejaron acceder al edificio."                       (javi Ramos, El Mundo Today)

13/5/22

Juan Eguiagaray, argentino de 63 años exmilitante “revolusionario”, que tras huir a España en el año 76, fundó la asociación de “Argentinos supremacistas por la Independencia”, organización de Argentinos concienciados de que no solo en Argentina debe haber Corralito o “Villas Miseria”, y que los Españoles o “Ñordos” también, por la secular opresión que ha padecido la “Burguesía Catalana”, deben padecer lo mismo

 "Ya saben ustedes que nuestra profesión anda necesitada de noticias impactantes, interesantes, rimbombantes, pertinaces y necesarias para ustedes, sabemos que nuestro rotativo y nuestras “noticas” son un fermento para que puedan tener un juicio cabal de la realidad de “Carolingia”, aunque pueden perderlo también, sobre todo debido al crucigrama en Catalán hecho por el traductor de Google produce daños, principalmente a la vista, así que por ello nuestro medio y nuestro periodista Estrella Joaquín todecerveza y tercio de vino, ha acudido en pleno mes de Agosto y sin nada mejor que hacer a realizar una entrevista al presidente de “Argentinos por el supremacismo”, organización de Argentinos que aglutina a todos los jetas y chupópteros del país de la Pampa, organización de pequeñoburgueses que tras abandonar el PT o grupos de trotskistas han decidido pasar a la contrarrevolución, y destruir el país que les acoge, aplicando el sistema argentino de destrucción de países llamado “vendehúmos” 0.16, como ejemplo de jetismo que deja como es natural el conocido “cuñadísimo” español o “telodije” como un mero libro de autoayuda. 

Y ya que de vender humo se trata que mejor que nuestro medio para que nuestro periodista entreviste a este “egregio”, miembro de la sociedad civil catalana, para que nos dé su opinión su juicio y como no como buen argentino el análisis “Metalingüístico” y “Psicoanalítico”, de la “peculiar” realidad carolingia, en definitiva, mucha forma y poco contenido y puesto que este medio es especialista en “Insulseces”, aquí le dejamos con Joaquim y Juan, disfrútenla… o no.

Tras subir una empinada Cuesta de una Urbanización de la localidad Barcelonesa de “Pallejá” y haber hecho en un tiempo récord, y tras haber padecido la rotura de lunas de una examante cercana, y haberme pinchado las ruedas un concejal del pueblo tras haber publicado lo de sus fiestas en determinada “Sauna”, corro presto y veloz a la cita con Don Juan Eguiagaray, argentino de 63 años exmilitante “revolusionario” y tras huir a España en el año 76 nunca se le ha oído hablar bien de dicho país y como una cosa lleva a la otra indefectiblemente, en el año 2014 coincidiendo con una jugosa subvención de la “Generalitat” fundó la asociación de “Argentinos supremacistas por la Independencia”, organización de Argentinos concienciados que no solo en Argentina debe haber Corralito o “Villas Miseria” y que los Españoles o “Ñordos”, también por la secular opresión que ha padecido la “Burguesía Catalana” deben padecer lo mismo y que según declaraciones a la prensa dicho presidente de la mencionada asociación- el fernet y la ratafía, comparten sabor y sentimiento- concluyendo- que como me pagan y estoy bien instalado y echo de menos la militancia, que se jodan los “Ñordos”-, nos picó la curiosidad a mí y a mi perro con pulgas, y en exclusiva para ustedes realice dicha entrevista-.

Se divisa dos grandes palmeras de emigrante “Indiano” un muro más grande que el de Trump y un portero automático con una cámara de “Seguridad”, tras 5 minutos de espera, abre la puerta su esposa con laca como pelo, pendientes llamativos y “Kistchk”, -perdone, pero hoy la sirvienta esta de servisio- Cap problema, sonrió simpáticamente, enseñando con desparpajo mis caries criadas con tanto esmero, avanzando en un camino de piedras con un estanque con “gansos” y unos enanos que me recordaban a mi éxito con las “mujeres”,- lo siento que el Catalá, no lo entiendo bien- explicaba la pareja con un lazo cosido tras un broche de plata de ley, que mostraba claramente una situación injustísima de opresión intolerable y me emocione, pensé que quizás con una subvención podría yo estar más concienciado y motivado para defender la causa de los “oprimidos”, se abre la puerta……

Pasamos una cocina americana una pequeña biblioteca con libros del “Che Guevara”, el capitalismo se autodestruye de “Apocalyptico Lopez”, y una plétora de libros antisistema que, aunque de “Izquierda radical” miraban hacia Montserrat y tras ellos una cubertería de 24 piezas realizados por un diseñador Frances, y allí en su butaca esperándome sonriente como cual “Padrino” me esperaba el entrevistado Juan Eguiagaray, con una mezcla de “ratafía- fernet” con las piernas cruzadas, y dos perros de razas “exóticas” que tan solo por nombrar su nombre llenarían más de la mitad de este artículo, y amablemente y como si nos conociésemos de toda la vida – sentate, che, sentate, como en tu casa- su sonrisa se apaga- si nene te dije como en tu casa, pero no pongas los pies encima del sofá,-ah ya lo tome al pie de la letra-. Bueno, che cuando querás comenzamos, que tengo que cerrar un trato, como te dije soy empresario del sector “juguetero”- respondí, aunque más tarde me arrepentí- usted es mucho de jugar, ¿en general…no? – clavo la mirada y hubo un silencio solo cortado, por la sana “habilidad social” de su esposa María, tras colocar un disco de Vinilo en un flamante “tocadiscos” dorado, che, che, chengues que fue número uno en el año 77 en Argentina, tras volver a calmarse el ambiente, comienzo la entrevista cruzando también los pies y tirando la botella de fernet y la coctelera, dándole en el pie del entrevistado- ejem, bueno bah ya…-.

Señor Eguigaray ¿Cuántos años lleva viviendo en Catalunya?
Pse…-mira hacia la arañera decorada con piedras preciosas del techo, y haciendo un cálculo más rápido que sus posiciones ideológicas…- 34 años, año arriba, año abajo-.

¿Su Profesión?
-diversos negocios, juguetes, venta de fernet, asesoría fiscal- concluye secamente, como queriendo continuar por el camino de su C.V. profesional, se hace el silencio, se oye el ruido fugaz de un avión de pasajeros con destino a Panamá-.

¿Siempre ha sido independentista?, parece que había militado usted en “ciudagramos”, y hasta 2014 no se le vio muy activo en dichas causas hasta que vio la luz…
Me di cuenta de que con otras dos subvenciones más podría ampliar la casa y hacer una tercera planta, además con la agencia tributaria catalana ya me han garantizado muchas más desgravaciones y exenciones fiscales.

Ahmm…..¿cree realmente que Catalunya, esta oprimido por el estado español? Y por otra parte ¿ve viable la “Indapandensia” del condado?. Tras un breve silencio de reflexión o a la espera de inventarse un “rollo” coherente…Juan responde lo siguiente….
No solo lo creo así, si no desde el pleistoceno viene esta tierra soportando gabelas mesetarias, tales como privilegios arancelarios, mercados “cautivos” y puertos francos para el comercio “exclusivo” de esclavos es hora pues de liberarse de semejante opresión siempre fomentada por esa “institución” represora llamada “Mossos de Esquadra”, creada por Felipe V, para combatir a los bandoleros, noble tradición catalana, para que vengan desde fuera a eliminarla….

Nuestro entrevistado nos señala un cuadro del salón, donde se puede leer una frase del líder “revolusionario” escoces “bravepotato”, que rezaba así “nos podrán quitar la vida, pero jamás la subvención”
Pero ¿si vienen desde fuera a liarla? ¿sí? ¿no?…

Comienza a observarme con condescendencia Porteña, pero a ver mihijito huí de mi país que casi me matan che, me hice a mí mismo, ¿Qué más querés?, que yo tenga que ¿convivir con gente como vos?, que me formula estas preguntas típicas de Ñordos¡¡¡¡¡¡ y si a vos te dieran una subvensiosita, seguro que harías lo mismo, además…

Pues seguro que lo vería con otra perspectiva si, y lo de la ¿viabilidad de la “Indapandencia”?, que aún no me ha contestado……

Ah¡¡¡¡¡, que se yo boludo¡¡¡¡, que apalanquen los que vienen que yo solo quiero ampliar la casa che¡¡¡, me importa un carajo la Argentina me va a importar esto¡¡¡¡¡

Ah, pues bueno pues nada oiga que ha comentado un diputado de ERC Argentino de origen judío que habría que poner un muro entre Espanya y Catalunya, así democráticamente y tal…….
Si me lo encontré en un homenaje a los resistentes del “guetto” de Varsovia en la hermandad argentina de acá de Barcelona, ambos hemos evolucionado de la extrema izquierda a la derecha, siempre concienciados contra el antisemitismo, pero si son españoles como usted pues que se jodan ¿comprende? ….
Ya ya , y bueno y ¿ahora está jubilado no y todo esto?, ¿no?
Siempre así, pero sigo con la causa que, aunque haya bajado el “soufle” un poco siempre dispuesto a dar por saco un poquitín, mi espíritu “revolusionario” aunque reconozco que “pequeñoburgués” y “benestant”, combinado con un afán nihilista y psicopático de la vida, me dan un gran impulso para seguir liándola parda y para concluir eso un rasgo muy Hispánico esto que le acabo de comentar.
Pues si después de la supuesta “Indapandencia” prevé un corralito, villas miseria en la costa brava, ¿huidas en helicóptero de políticos de origen gallego?
¿Quién sabe?, aunque uno siempre echa de menos a la tierra, rememorarlo acá sería muy reconfortante, sentir lo mismo que la tierra que tanto amo y tanto aprecio, snif, snif , (lágrimas de cocodrilo), bueno perdone que me he emocionado, (se limpia la cara dura con una lija del 90).
Usted en su juventud fue guerrillero del PT ha evolucionado hacia posiciones de moderación ultranacionalista ¿Por qué?


Che… El dinero, el desencanto y tener un hobbie. ¿oíste?, sona como un tango de Gardel, ¡¡¡María¡¡¡, poné al tocadiscos a Gardel que me apetece escucharlo¡¡- concluye- ¿a usted no le molestara no? – no mi vecino es “reggettonero”- tengo el oído entrenado- ah vale perfecto-.
Mientras sonaba la voz del conocido artista argentino, con una suave brisa del canigo que descendía hacia la costa de la ciudad condal, la esposa de nuestro entrevistado encendía la televisión en tven3, un político catalán de cuyo nombre quiero acordarme, pero no me acuerdo, saliendo de “Lledoners” y de fondo cantando Gardel “20 años no son nada”, seguido de un anuncio de turismo de “Andorra”, todo parecía encajar o simplemente era ¿una casualidad? .
Bueno, que le quería preguntar de cómo cree que acabara todo esto ¿mal? O ¿bien?
Quien sabe, un momento que me llaman. (entra en su despacho), tras 5 minutos de conversación entrecortada por una gruesa puerta, sale con una sonrisa de relajación y satisfacción- perdóneme es que tengo el domicilio fiscal en Madrid, ¿sabe usted?, y me desgrava por tener la cara de cemento un tres por ciento-, todo esto enunciado mientras se lía un “canuto”, aquella visión de un veterano “kinki” burgués me enternecía, era como pretender que una joven de 20 años quisiese a un “yayo” de 80 por amor, o este año dejo de fumar… te lo prometo cambiare o lo siento no volverá a ocurrir, todo esto era similar al patetismo a alguien que quiere seguir siendo lo que fue en el pasado, aunque fuese terrible, cambiaba el contexto, el lugar y la forma, pero la nihilista actitud combinada con un fatuo infantilismo; no obstante, eso no le impedía mirar el mundo desde su “Atalaya”, como aquel niño que ve sus juguetes desde “la altura”, incoherencias bien hiladas y perfectas, parecía que -el sentido común no era lo bueno- pensaba mientras un gato siamés se contoneaba sobre mis pies-.
-A ver- interrumpe mi nube mental, el entrevistado- ¿otra pregunta?, che vamos que no estoy para perder el tiempo.
-Ah si- que actividades realiza su asociación en general para ¿conseguir la “indapandencia” del condado catalán?

Mayoritariamente reírnos de Ñordos, hacer grupos de promoción del secesionismo en los aeropuertos, si algún compatriota nuestro o extranjero llega le damos noble doctrina. También boicoteamos empresas españolas para destruir el tejido productivo del estado opresor.
-Supongo que todo esto en catalán ¿no? 

Bueno en 20 años que llevo aquí no lo hablo bien, no he tenido tiempo…, ¿sabe usted?
Mientras desde otra habitación contigua su esposa que se disponía a sacar dos billetes para viajar a las “Bahamas”- Cariño¡¡- pregunta con cierta angustia su esposa- que diablos es esto que pone en el billete “Arrivada”- ¿sabe usted, que es eso de arrivada?- me pregunta su esposo, mientras se atusa correctamente el pin de un “burro” barnizado con la estelada como símbolo- llegada en Castellano- conteste, mientras observaba de reojo como el gato del entrevistado, me desataba los zapatos con mayor rapidez que el saqueo de las arcas públicas por parte de un político con “dobleces”- ah, gracias, María ¡¡¡llegada¡¡¡¡- gracias- contesto aliviada su mujer-.
¿entonces esto es una lucha más de los pueblos oprimidos?, según he podido leer en muchas de sus declaraciones en tven3

Cierto, yo no sé quiénes son esos Ñordos, para cobrarme impuestos, cosa que nunca hice en mi vida, para que menos ahora, y en cuanto porque me hice luchador por la libertad de los pueblos oprimidos como el catalán, es simple demasiadas multas de aparcamiento, demasiadas inspecciones de hacienda, demasiadas personas que vienen aquí a aprovecharse y a menospreciar lo Catalán- (perplejo quede ante la cara de cemento armada del susodicho), y también porque es un hobbie muy útil ahora que encarrillo el retiro.

-Entonces es de la tesis de que el estado-nación ya ¿no sirve? –
Ah, pues no se – mientras se fuma el canuto- pero me apetece liarla demasiada tranquilidad y paz es mala para el espíritu- (sonrisa hienitica)
¿de cuántos socios estamos hablando cuando nos referimos a su asociación?
200, distribuidos en las 4 provincias catalanas, luchadores comprometidos con la causa.
¿En argentina? ¿También?

Si, si también en nuestro país tiene mucho predicamento de hecho una vez, salimos en una nota breve en una “hoja parroquial” de Rosario.

Ya, ya, bueno y que le depara a usted y a su ¿asociación en un futuro?
-Dependerá de la subvención ¡¡¡che¡¡¡- Y ahora sí que me tengo que ir que he quedao que tengo un asado precisamente con los miembros de la Junta directiva, por cierto, atesé los zapatos “che”- apela indignado como cual “yayo” al supervisar una obra, la mujer susurra desde la cocina- Ñordo, tenía que ser-. Mientras me ataba los zapatos, pretendía explicarles que había sido su gato, pero me di cuenta de que intentar explicar cosas a personas cuyo incoherente modo de vida y pensamiento, les funciona, no me iba a traer más que problemas. Me despide amablemente desde la puerta de su “portalón” de este Chalet al que yo como colono no agradecido oprimo desde mi zulo de San Charnegoso, pero estaba tranquilo estos “aprovechateguis” en el fondo sabía que eran como Nelson Mandela, o Gerry Adams, viven y vivieron lo mismito y son de la misma madera ¿o no?.."    
         (Charnego News , 14/01/22)

10/5/22

El pasado fin de semana, Bàscara se ha proclamado independiente. Como lo leen. Han colocado un remedo de aduana en la carretera que cruza el pueblo, y durante unos minutos han dado por hecho que ya no eran españoles. Hoy ya vuelven a serlo, pero que les quiten lo bailao... La payasada me ha pillado en Madrid... Aquí, ven las imágenes de unos paletos colocando una barrera en la carretera, se ríen un rato y a otra cosa, mariposa. Me huelo que, de tenerlos cerca, les lanzarían monedas. Cuando he intentado explicar a los parroquianos que es un intento de que todas las poblaciones de Catalunya hagan lo mismo hasta llegar a la liberación nacional y tener un concursante propio en Eurovisión, me han invitado a unas cañas y me han apremiado a que siga contando historias, hay que ver lo salados que son los catalanes

 "Una frontera en Bàscara

En una de aquellas manifestaciones a favor de implementar (¿recuerdan cómo se puso de moda ese verbo inane?) la república que se estilaban después del 1-O, cuando mucha gente ignoraba el engaño, tropecé en un bar con un exalcalde de Bàscara. Se hacía llenar de cerveza una garrafa de bastantes litros, para así acudir con más ánimos a reivindicar la republiqueta. No se lo tuve en cuenta, puesto que ya entonces estaba claro que sin unos cuantos litros de alcohol entre pecho y espalda, nadie en su sano juicio saldría a la calle a defender republiquetas imaginarias.

El pasado fin de semana, Bàscara se ha proclamado independiente. Como lo leen. Han colocado un remedo de aduana en la carretera que cruza el pueblo, y durante unos minutos han dado por hecho que ya no eran españoles. Hoy ya vuelven a serlo, por supuesto, pero que les quiten lo bailao. Les dio tiempo incluso a crear su propia moneda, el cat, con lo que algún turista angloparlante que por ahí pasó pensaría que en ese pueblo una barra de pan cuesta un gato y medio y una masía está en venta por 100.000 mininos.

La payasada me ha pillado en Madrid, donde al ‘procés’ catalán se le hace el mismo caso que al movimiento de liberación cherokee, si es que tal cosa existe. Aquí, ven las imágenes de unos paletos colocando una barrera en la carretera, se ríen un rato y a otra cosa, mariposa. Me huelo que, de tenerlos cerca, les lanzarían monedas. Cuando he intentado explicar a los parroquianos del bar donde me hallo que no se trata de una 'performance artística' que pretende poner de manifiesto la necesidad de un mundo sin fronteras, sino un intento de que todas las poblaciones de Catalunya hagan lo mismo hasta llegar a la liberación nacional y tener un concursante propio en Eurovisión, me han invitado a unas cañas y me han apremiado a que siga contando historias, hay que ver lo salados que son los catalanes. No los culpo, para ellos, ha sido como ver a los vecinos de un pueblo de Albacete declararse independientes.

Me gustaría que en España se tomara en serio a los catalanes, pero cada vez me resulta más difícil. Lo único bueno que saco es que me invitan a cañas pensando que soy chistoso. Aunque, mientras, supongo que en Bàscara siguen llenando garrafas de cerveza. O no se explica que sean tan cazurros."              (Albert Soler, El Periódico, 10/05/22)

27/4/22

Alivio en Europa tras la derrota de Le Pen, pero moderado porque Macron al fin y al cabo es francés... ¿Cómo es posible que los ciudadanos de un país moderno se hayan visto obligados a elegir entre dos candidatos franceses? Conviene hacer autocrítica, y aún diríamos más: ¿Puede ocurrir eso en otros países que no sean Francia?

 "Los periódicos europeos han descrito la victoria electoral del presidente francés, Emmanuel Macron, como un alivio para la Unión Europea después de que el mandatario venciera a su rival de extrema derecha, Marine le Pen, pero recuerdan que al fin y al cabo los franceses se han visto obligados a elegir de nuevo a un francés para dirigir el país, «lo que no deja de ser alarmante y un auténtico toque de atención que pone en jaque a la democracia».

En Bélgica, la sede de la Unión Europea, el diario De Morgen dice que «Europa suspira con alivio» pero recuerda que Macron permanecerá como presidente otros cinco años, lo que garantiza la presencia de un francés en las reuniones con el resto de líderes europeos. «Era elegir entre un francés como él y una francesa como Le Pen, así que podemos estar contentos [con el resultado], pero no olvidemos que Macron es francés, con todo lo que eso supone», decía el editorial de ese mismo diario.

En Alemania, Frankfurter Allgemeine informa de que hay «Alivio en Europa tras la reelección de ugh… Macron, en fin, un francés», mientras que en Italia La Repubblica describe cómo, con Macron, «Europa gana pero tampoco tanto porque, uf, bueno, es francés, ya sabes» y agrega que ganó con «claro éxito» contra la señora Le Pen, «que además de francesa era también fascista y ese ya es un combo inadmisible».

En España, El País dice que Macron «prevalece sobre Le Pen en una Francia fracturada», pero advierte de que la extrema derecha había logrado el «mejor resultado de su historia» en una elección con la mayor abstención desde 1969 «probablemente debido al hecho de que ambos candidatos eran franceses, lo que desmoviliza, lógicamente, el voto».

«Ojalá hubiéramos podido elegir a otro tipo de candidato [no francés], pero por ahora la prioridad es ahuyentar el fascismo», admitía un parisino esta mañana, diciendo que fue a votar tapándose la nariz y haciendo de tripas corazón.

«¿Cómo es posible que los ciudadanos de un país moderno se hayan visto obligados a elegir entre dos candidatos franceses? Conviene hacer autocrítica, y aún diríamos más: ¿Puede ocurrir eso en otros países que no sean Francia?», se lamentaba el francés Le Figaro. Aún así, el rotativo admitía que al menos no se presentó ningún español a las elecciones, «algo que no pueden decir los del país vecino [España]»."                     (kike García, El Mundo Today, 25/04/22)

15/4/22

Ramón de España: ¿Por qué caemos mal los catalanes? Nada gusta más a nuestros lazistas que caer mal a sus vecinos, a los que consideran extranjeros y opresores... Desde el ridículo sideral de octubre del 17, lo único que han hecho nuestros gobernantes autonómicos ha sido esforzarse en caerle mal a todo el mundo. O sea, ya que no tenemos república catalana, nos dedicaremos a chinchar y ofender todo lo que podamos, sin pasarnos para evitarnos problemas con la justicia, pero dejando claro en todo momento el disgusto que nos causa formar parte de España, de la “puta Espanya”, de la España que nos roba, de la España que no nos deja marchar porque vive a nuestra costa... Y así sucesivamente... Me temo que esta jeremiada (hace años que dura) ha acabado por ofender a un número considerable de nuestros vecinos... aunque, yo más bien diría que pasan de nosotros porque les aburrimos mortalmente: esa fue la impresión que tuve la última vez que visité Madrid

 "Según una encuesta realizada por el contradictorio ICIP (Institut Catalá Internacional per la Pau, que a ver si se aclara, o catalán o internacional: recordemos la frase de Baroja sobre el diario El pensamiento navarro: O pensamiento o navarro), los catalanes les caemos bastante mal a nuestros vecinos del resto de España.

Sostiene el ICIP que los extremeños se llevan la palma a la hora de mirarnos fatal, seguidos de cerca por los andaluces, aunque valencianos, gallegos y madrileños tampoco son mancos a la hora de tenernos roña. Todas esas comunidades nos otorgan un suspenso implacable y ni se molestan en sugerirnos que volvamos en septiembre. Solo los vascos nos dan un aprobado justito, pero como perdonándonos la vida y supongo que en agradecimiento a compartir el incordio infligido al resto del país durante años.

No es que las encuestas del ICIP me quiten el sueño --de hecho, nunca había oído hablar de tan rimbombante institución--, pero sí me da cierta penica que nos tengan manía nuestros compatriotas. Eso sí, si no los considerara como tales, intuyo que el resultado de la encuesta de marras me llenaría de alegría, pues nada gusta más a nuestros lazis que caer mal a sus vecinos, a los que consideran extranjeros y opresores.

 De hecho, desde el ridículo sideral de octubre del 17, lo único que han hecho nuestros gobernantes autonómicos ha sido esforzarse en caerle mal a todo el mundo. O sea, ya que no tenemos república catalana, nos dedicaremos a chinchar y ofender todo lo que podamos, sin pasarnos para evitarnos problemas con la justicia, pero dejando claro en todo momento el disgusto que nos causa formar parte de España, de la “puta Espanya”, de la España que nos roba, de la España que nos muele a palos cuando solo pretendíamos echar una papeleta en una urna, de la España que no nos deja marchar porque vive a nuestra costa... Y así sucesivamente.

 Me temo que esta jeremiada (hace años que dura) ha acabado por ofender a un número considerable de nuestros vecinos: de ahí los resultados de la encuesta del ICIP, que marcan un nuevo estatus para los catalanes en el conjunto de España como colectivo que, básicamente, cae mal. Antes del prusés, ya había gente a la que le caían fatal los catalanes, pero solían pertenecer a la derechona más rancia y se trataba de gente simple que estaba convencida de que aquí la gente hablaba catalán para jorobarles a ellos.

En ambientes progresistas y/o de izquierdas, se consideraba de mal gusto hablar mal de los catalanes, a los que se juzgaba en general como gente civilizada, culta y europeísta (se cometían algunos errores de bulto, como comprar discos de Lluís Llach, pero primaban la tolerancia, el respeto y la buena intención).

Gracias al prusés, la cosa se ha extendido urbi et orbi y ahora, en España, nos tiene manía todo el mundo porque se han cansado de nuestros desplantes, desprecios, insultos y groserías varias de los últimos quince o veinte años. Mientras algunos lo lamentamos, yo diría que los lazis sacan pecho, orgullosos, al observar que su odio es correspondido de la manera adecuada por la gente a la que detestan. O sea, ya que viven a costa nuestra y se dejan nuestro dinero en las tabernas, que completen su arsenal de fechorías mordiendo la mano que les da de comer en vez de besar por donde pisamos, pues así podremos despreciarles aún más, en un ejercicio de retroalimentación que solo puede acabar con la independencia de Cataluña o la expulsión de España, que a efectos prácticos viene a ser lo mismo.

 Según el lazismo, España nos detesta desde hace por lo menos tres siglos, por lo que la encuesta del ICIP solo sirve para reforzar sus teorías. La mía es que, dejando aparte a cuatro energúmenos, nadie nos tenía manía hasta que empezamos a actuar como el vecino molesto de un bloque de apartamentos que mira mal a sus compañeros de inmueble cuando se los cruza por la escalera y pone cara de estar oliendo constantemente a mierda.

Como nos salió mal lo del cambio de domicilio --salvo al jefe de la tribu, que disfruta de un palacete en Flandes--, seguimos en el mismo edificio, pero dejando bien clarito que la compañía nos desagrada y vivimos ahí contra nuestra voluntad. No es de extrañar, pues, que el resto de la comunidad de vecinos nos haya cogido una manía tremenda. Aunque, sostenga lo que sostenga el ICIP, yo más bien diría que pasan de nosotros porque les aburrimos mortalmente: esa fue la impresión que tuve la última vez que visité Madrid, por cierto. Lo que pasa es que el odio resulta más nutritivo que la indiferencia."           (Ramón de España, Crónica global, 14/04/22)

26/10/21

Unha xuíza de Marbella retíralle a custodia do fillo a unha muller por vivir na "Galiza profunda"... ou sexa, rodeada de trogloditas, non como o pai en Marbella, rodeado de narcos

 "Unha xuíza de Marbella retiroulle a custodia do seu fillo dun ano a unha muller porque vive “na Galiza profunda”, onde segundo o seu criterio, non existen "múltiplas posibilidades para o adecuado desenvolvemento da personalidade dun neno e para que medre nun ambiente feliz".

21/10/21

Cuando Inglaterra se reía de España, de sus inmigrantes: 40 años de tópicos

 "Fawlty Towers, traducida en España como Hotel Fawlty, es una de las comedias clásicas de la televisión británica. El comediante John Cleese, veterano de Monty Python y en el apogeo de su carrera humorística, interpretó al dueño gruñón y neurótico de un hotel lleno de personajes excéntricos, incluyendo a un camarero torpe e ingenuo que es blanco constante de las vejaciones de Cleese. 

La misma magia del doblaje que hizo que Rick Blaine de Casablanca peleara contra Hitler en vez de Franco o que en El Príncipe de Bel Air el personaje de Will Smith gritase “¡Viva el Betis, que está en primera!”, hizo que este personaje pasase a ser Manuel el español en la versión original a Paolo el italiano en la que vimos en nuestro país, para evitar herir al ego ibérico.

La crisis de identidad del camarero generó una polémica cuando Hotel Fawlty se estrenó en TVE en febrero de 1981. La serie fue retirada del canal tras emitirse un solo capítulo. “Los actuales responsables de Televisión Española han preferido suspender la emisión a programar un espacio censurado”, informó entonces EL PAÍS. La versión catalana, por su lado, lo transformó en mexicano, mientras que el doblaje vasco no cambió ni su nombre ni su nacionalidad. Para mayor confusión Andrew Sachs, el actor que interpretaba al personaje, ni siquiera procedía de ninguno de los países mencionados: nació en Berlín de padre judío alemán y madre austriaca y su familia emigró a Reino Unido cuando era niño.

Manuel o Paolo, lo cierto es que la asociación del personaje con España se hizo profunda en su momento en el imaginario anglosajón. Andrés Ortega Klein, corresponsal de EL PAÍS en Londres en 1981, comentó en aquel entonces que el camarero era “uno de los personajes más populares de la televisión británica” pero que también “vino a simbolizar y a mitificar negativamente al emigrante español en Inglaterra”.

El personaje de Sachs no es más que un ejemplo más de una tendencia que las comedias de la televisión británica tenían sobre España y los españoles. El académico escocés Kevin James, profesor de Historia de la Universidad de Guelph en Canadá, es un experto en la evolución del turismo británico y señala a ICON desde Ontario que en aquel entonces Reino Unido veía al sur de Europa como “retrógrado, no democrático y distanciado del proyecto modernizador europeo”. “España, en particular, ocupaba un puesto ambivalente en la narrativa mediática británica. Era un lugar de placer y permisividad, pero también de autoritarismo bajo Franco”.

 Un segmento emitido en marzo de 1964 del programa informativo Tonight (”Esta noche”) de la BBC se preguntaba por qué España era diferente a Inglaterra. “Bibliotecas enteras de libros han intentado explicar la personalidad española a través de la historia, la geografía, el clima, la política y los Pirineos, pero ninguno de esos expertos han señalado la verdadera razón del problema: el desayuno”, comenta el periodista Julian Pettifer con una expresión un tanto burlona, que delata que el reportaje no es más que una broma. Todos los problemas del país ibérico se resumen como consecuencia de ser “una nación que pica entre comidas”.

“Comen una sucesión interminable de sobras, a la cual llaman tapas. Trozos de salchicha, ostras, huevas, gambas y demás horrores de la marisquería. Aceitunas, langostinos, ensaladilla rusa. Esa es una diminuta porción de la amplia variedad de tapas que les mantendrá distraídos hasta que sean las dos, la hora de la comida”, narra Pettifer, quien resume la vida de un español como “un bufé perpetuo y, si se vive en plenitud, no se puede malgastar el tiempo en el trabajo”. Al final se advierte que el mal de las tapas se ha expandido al reino animal, con ratones en una bodega mordisqueando queso y bebiendo vino.

No era la primera vez que la BBC hacía una broma a costa de la ignorancia de la población sobre el sur de Europa. El canal emitió el 1 de abril de 1957 un reportaje en el programa Panorama sobre la cosecha de los árboles de espaguetis en el sur de Suiza que resultó en cientos de llamadas telefónicas por parte de ingleses entusiasmados por la idea de cultivar sus propios fideos. La gran diferencia es que la idea de los españoles como haraganes y con una vida que gira alrededor de la comida, la bebida y la siesta permanecería por varias décadas más en el imaginario anglosajón.

Spain was different

El nexo del país ibérico con el veraneo ya había echado raíces en los años sesenta. “Hay una asociación duradera de España y el ocio británico, lo cual ha producido una visión distorsionada”, comenta James, quien opina que esa imagen de España fue “el resultado de un esfuerzo consciente del Gobierno franquista para atraer divisa extranjera” al focalizar el turismo en burbujas hedonistas, distintas a Gran Bretaña pero también ajenas a buena parte de la península. “Esto cosificó a la cultura del país e hizo ver a la costa mediterránea como un campo de juego para la gente de Reino Unido”, indica el académico escocés.

Un sketch de la tercera temporada de Monty Python’s Flying Circus de 1972 hace crítica a este fenómeno. Un personaje interpretado por Eric Idle va a una agencia de viajes y se lanza una diatriba sobre viajar solo para encontrarse a compatriotas quejándose de que todo es distinto, españoletes flacuchentos que dan clases de flamenco, hoteles a medio construir sin agua, el martilleo constante de la construcción de nuevas edificaciones para visitantes, veraneantes reaccionarios que afirman quedarse si ganan los laboristas y guardias civiles que agreden a cualquiera que le caiga mal Franco.

 “El último día todos están en la terminal del aeropuerto comparando quemaduras, bebiendo un asqueroso [vino italiano] Asti Spumante, comprando cigarrillos en el duty free y gastando sus últimas pesetas en espantosas figurillas con trajes folclóricos, burritos de paja, carteles de toreros donde ponen tu nombre ‒Ordóñez, El Cordobés y Brian Pules de Norwich‒ y fotos tridimensionales del papa, Kennedy y Franco”, concluye el personaje de los Monty Python. La crítica está dirigida a otros ingleses pero tampoco hay mucho amor hacia el sur de Europa.

La lista de quejas de Idle parecen reflejar un malestar común de los visitantes a España, ya que prácticamente forman la base de Don’t Drink The Water (1974-1975), un spin-off [o sea, una serie centrada en un personaje de una serie ya existente] de 13 capítulos de la popular comedia On The Buses. La serie se centra en dos ingleses conservadores de edad madura que se mudan a la Costa Brava solo para descubrir que el piso está sin acabar, no tiene vista al mar porque construyeron un hotel justo enfrente y tampoco lo pueden vender porque el mercado está saturado de apartamentos turísticos.

La mentalidad cerrada de los británicos ante un ambiente nuevo es la principal fuente de humor y conflicto de la serie. El dúo interpretado por Stephen Lewis y Pat Coombs, por ejemplo, se queja por tener que usar el sistema métrico o ver la serie Upstairs, Downstairs (o sea, la popular Arriba y abajo) con doblaje. No obstante, a pesar de la mofa a los guiris, tampoco se escapan comentarios sobre cómo la población local huele a sudor y ajo (un comentario apócrifo que también perseguiría años después a Victoria Beckham cuando su marido David jugó en el Real Madrid), se toma dos horas de almuerzo y otras dos de siesta y que la comida está conformada platos desbordados de aceite de oliva en donde flotan las partes menos apetitosas de los animales.

El elenco está completado por Carlos, un pícaro conserje español que siempre se muestra amable y servicial a la par que busca sacarle unos duros a los extranjeros. Si el falso español de Hotel Fawlty era alemán, el de aquí es interpretado por Derek Griffiths, nacido en las afueras de Londres con raíces en Ghana y, por lo que se ve, no sabe decir “paella”. Producciones más nuevas, como la comedia de ITV Benidorm (2007-2018), también harían humor a costa de los veraneantes británicos en España pero sin usar (o al menos sin abusar) de los estereotipos mediterráneos.

Euro in, UK out

Cuando el programa cómico The Fast Show se estrenó en la BBC en 1994, la imagen de la España tercermundista era ya bastante caduca. Franco estaba muerto, una Constitución democrática se había aprobado y el país era un pujante miembro de la OTAN y de la recién formada Unión Europea. No obstante, quedaba el recuerdo. Un ejemplo de esto es Chanel 9, una serie de sketches descritos por los realizadores de The Fast Show como “una combinación de televisión mediterránea de bajo presupuesto, como la que uno suele entrever durante las vacaciones”.

La programación de Chanel 9 se centra principalmente en un telediario en donde los presentadores con trajes anticuados sueltan una jerigonza que mezcla las zetas españolas con palabras seudogriegas y anglicismos al gusto para sazonar con humor. El país imaginario tiene un mapa que bien pudiera ser Portugal o Israel y del que se deduce que es una república bajo un régimen militar, mientras que la población está distraída con telenovelas machistas y revistas musicales llenas de brillantina. El reporte del clima siempre es soleado y se declara el estado de alarma cuando aparece una nube solitaria sobre la costa.

 James se señala que, más allá de ser una mera fuente de divisas, el turismo ha servido para integrar a España al resto de Europa. Algo que, irónicamente, Reino Unido ha rehuido. “España es un miembro entusiasta del proyecto europeo mientras que los anglosajones se han retirado, a pesar del acercamiento de sus turistas al continente y en espacial a España”, concluye Kevin James, que insiste en añadir que los más de 260.000 británicos residentes en el país ibérico son ejemplo del nexo perdurable entre ambas naciones. Y ojo: un sector que tampoco ha quedado libre de ser retratado con tópicos en la ficción española. Las turistas nórdicas eran representadas en las películas del landismo como unas frescas y películas contemporáneas como Fuga de cerebros (2009) o Perdiendo el norte (2015) también recurren a tópicos y brocha gorda a la hora de hacer humor con los choques culturales entre sus protagonistas españoles y los estadounidenses y alemanes con los que se encuentran en el camino.

Al final queda claro que Monty Python tenía razón: el verdadero chiste eran los británicos de mente estrecha quejándose porque, simplemente, en otros países se hacen las cosas de manera diferente."                (José González Vargas . El País, 25/09/21)

6/10/21

Cuando bajas del tren en Atocha, te das cuenta de la desgracia que tienen en Madrid, con la gente riendo, saliendo a pasear, tomando cañas, disfrutando de su ciudad, en fin, que no tienen la suerte de los catalanes, que estamos siempre pensando en algún nuevo agravio, real o inventado, eso da igual, al que nos somete el Estado

 "Pasar un fin de semana en Madrid sirve para lamentar los pobres madrileños, que ni están oprimidos ni nada. 

Un sale de Cataluña, llega en tres horas en Madrid, y cuando baja del tren en Atocha, se da cuenta de la desgracia que tienen en Madrid, con la gente riendo, saliendo a pasear, tomando cañas, disfrutando de su ciudad, en fin, que no tienen la suerte de los catalanes, que estamos siempre pensando en algún nuevo agravio, real o inventado, eso da igual, al que nos somete el Estado. 

Los catalanes suelen recogerse temprano a casa porque TV3 les informe de cómo viven de oprimidos, vale la pena gastarse millones en una televisión autonómica sólo para que recuerde a los ciudadanos como de miserables son, que, si no, capaz sería algún ser feliz, aunque fuera un rato. Me refiero a los catalanes auténticos, por supuesto, que ya es sabido que no faltan en esta tierra botiflers y renegados que prefieren salir a tomar unas cañas que quedarse en casa hostigando por la suerte de sus líderes, de su región o de algún huido de la justicia, de la ley.

 Qué vida más perra la de los madrileños, que, sin políticos encarcelados por los que llorar y sin colonos para insultar, deben ocupar sus horas a disfrutar de la familia, los amigos, los amantes o simplemente de la vida. Los vi, los vi hacerlo, ya punto estuve de preguntarles si no sienten envidia de los oprimidos catalanes, y no para que estos suelan poseer segunda residencia y ningún problema económico -esto son temas materiales que no importen- sino por placer casi místico de revolcarse en la propia desgracia, aunque sea imaginaria. 

Estoy seguro de que la mayoría de madrileños cambiarían sin dudar la vida que llevan para salir una vez al año a berrear lo que les dicen que tienen que bramó y vestir la camiseta que los mandan vestir. Los catalanes oprimidos tienen la inmensa suerte de no tener que preocuparse de nada, y de lo que menos, de pensar, porque para eso están los líderes lacistas.(...)"             (Albert Soler, Diari de Girona, 14/09/21)

11/12/20

Los gitanos catalanes defienden que son mejores que los gitanos “rumanos, inmigrantes, pobres y castellanos”... todo se contagia

 "La cúpula de Agipcat, una asociación de gitanos catalanes, ha dimitido en bloque tras publicar en su web y sus redes sociales un polémico artículo en el que sostenía que los gitanos catalanes tienen "mejores formas, higiene personal y estilo de vida" que los caló "rumanos, inmigrantes o pobres". Y que los gitanos "castellanos" son "poco modernos y problemáticos".

El texto, que ya ha sido retirado, mantenía la tesis de que los gitanos catalanes son una "élite" entre los de su raza al tratarse de "un conjunto de familias más o menos emparentadas entre sí, que ostentan cierto estatus social y económico". "La mayoría son catalanohablantes, con un notable nivel de instrucción, relaciones fluidas con los payos y negocios propios relacionados con el comercio", relataba el escrito, un estudio antropológico firmado por Salvador Carrasco y M. Melania Gómez.  

"Modernos y civilizados"

Los autores sostenía que gracias a las "especificaciones identitarias", los gitanos catalanes "rompen el simplismo de los análisis que asimilan lo gitano con la marginalidad y la exclusión". E iban aún más lejos al señalar que debido a su "catalanidad", los caló de Catalunya se "alejan y previenen los conflictos y la violencia" y mantienen "buenas relaciones con los no gitanos".    

Para los autores del conflictivo artículo, los gitanos catalanes tienen muchas otras virtudes, pues "la mayoría habita en pisos y tiene sentido de la pertenencia y un fuerte arraigo con un territorio". Eso hace que se sientan "modernos y civilizados y que vivan con cierta holgura económica".

"Construcción de la nación catalana" 

Además, Carrasco y Gómez señalaban como otra de las ventajas de los gitanos catalanes respecto al resto de los mortales de su etnia que "se incluyen en el proceso de construcción de la nación catalana, dentro de un cierto pluralismo y una explícita afiliación catalana, basada en un gran arraigo histórico y un notable grado de autoctoneidad".  

Unas cualidades que, a ojos de los autores, diferencian a los gitanos catalanes de otros menos afortunados "como sería el caso de los gitanos rumanos, inmigrantes y pobres" o de los "castellanos a los que a menudo verían como poco modernos y problemáticos".

Artículo retirado

La publicación de este artículo el pasado 26 de noviembre provocó el enfado de gitanos catalanes y de otros lugares, según explican fuentes conocedoras de la polémica. El presidente de Agipcat, Paquito Ferreres, y el gerente de la entidad, Manel Carbonell, que habían encargado el estudio antropológico, fueron cesados "por no haber revisado el texto antes de su publicación". El escrito fue retirado y la asociación, que ahora busca una nueva dirección, pidió disculpas."                     (Santiago Tarín, Leonor Mayor Ortega , La Vanguardia, 09/12/20)

25/11/20

¿Hay que castigar la discriminación por acento? Francia se dispone a legislar sobre la 'glotofobia': la segregación por hablar de un modo diferente al estándar parisino... los de Lepe están entusiasmados y van a votar a Macron en las próximas elecciones

 "El Congreso de los Diputados vivió el año pasado un desagradable incidente relativo a los diferentes acentos en el uso oral de la lengua castellana.

 La diputada de Coalición Canaria Ana Oramas le afeó a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, su forma de hablar: “Vaya mitin, señora ministra, pero esto no son las Tres Mil Viviendas de Sevilla, de cuando usted estaba en la Junta de Andalucía”. La declaración, ofensiva por su evidente clasismo, armó un gran revuelo.

 “¿Qué quiere decir? ¿Que los barrios pobres como las Tres Mil Viviendas se merecen un tipo de tono y los barrios que no son pobres se merecen otro tipo de tono?”, replicó la ministra.

El tema de los acentos en España sigue siendo muy incómodo. Sociológicamente hablando, hay acentos considerados finos y acentos considerados groseros. Acentos serios y acentos chistosos. Acentos presentables y acentos vergonzantes. Acentos del norte y acentos del sur. Por resumirlo a las claras: hay quien considera que el acento andaluz equivale a falta de instrucción.

El caso español tiene su equivalente en casi todos los países del mundo, pero ha sido Francia el primero que ha querido abordar el tema por la vía legal. La semana pasada, el diputado Christophe Euzet, de La República En Marcha (LREM, el partido del presidente Macron), depositó en la Asamblea Nacional su proyecto de ley para introducir en el Código Penal y en el Código Laboral el delito de “discriminación por acento”. La razón principal es que hay empresas que no están dispuestas a contratar a alguien con un acento diferente al normativo, es decir, al parisino.

Lo cierto es que es casi imposible escuchar a alguien en la televisión y la radio francesas que hable con otro acento diferente al francés estándar. En España ocurre más o menos lo mismo. “¿Con el acento andaluz qué vas a hacer? ¿Lo vas a suavizar? ¿Lo vas a dejar?”, le preguntó Pablo Motos a Roberto Leal (natural de Alcalá de Guadaíra, Sevilla) en El Hormiguero cuando se supo que iba a ser el nuevo presentador de Pasapalabra.

Esta segregación puede darse también por omisión y de forma inconsciente, como ocurrió en el capítulo de El ministerio del tiempo en el que Diego Velázquez y Pablo Picasso charlaban amigablemente a la mesa de un café. Los dos, un sevillano y un malagueño, hablaban entre sí con perfecto acento castellano porque ¿cómo iban a hablar si no dos grandes genios del arte universal? ¿En andaluz?

Los franceses han inventado una palabra para definir ese tipo de discriminación: glottophobie, que podría castellanizarse como glotofobia. El término lo acuñó en 2016 el lingüista Philippe Blanchet, profesor de la Universidad Rennes 2, y lo definía como “el desprecio, el odio, la agresión, el rechazo o la exclusión de personas sobre el hecho de considerar incorrectas, inferiores o malas ciertas formas lingüísticas”.

Blanchet desarrolla su actividad académica en Bretaña (al noroeste) pero es natural de Marsella (al sudeste). Su conocimiento personal del tema abarca, por tanto, todo el Hexágono, de un extremo al otro. Su preocupación por los acentos nació durante su juventud, en el seno familiar, en una ciudad con un acento en francés muy marcado y en una región con su propia lengua: el provenzal. “Cuando no hablamos todos igual eso se percibe a veces como un problema, especialmente en la escuela. Allí, cuando yo era niño, nos impedían hablar nuestra lengua. Estábamos obligados a hablar exclusivamente el francés, de una cierta forma y con un cierto acento, porque consideraban que era mejor que el nuestro”, explicaba Blanchet en una entrevista con el medio bretón Le Télégramme.

Antes de tener nombre, en los años ochenta, la glotofobia era ya objeto de estudio en Estados Unidos. Allí lo que se analizaba eran las dificultades que tenían para encontrar empleo algunos trabajadores cuya lengua natal no era el inglés. Esta forma de discriminación lingüística está firmemente anclada en el marco cultural de todo Occidente. Cuando alguien, en una película estadounidense, habla con acento extranjero, ese personaje es automáticamente sospechoso. Si ese acento, además, es de origen árabe o de Europa del Este, ya no hay ningún género de dudas: se trata de un criminal.

El cine francés, en cambio, encuentra en los diferentes tipos de acento una excusa para la mofa. Hay decenas de acentos en Francia: marsellés, alsaciano, champañés, lionés, banlieusard (el hablado en los barrios periféricos)… Pero sin duda el más ridiculizado ha sido el ch’ti, hablado en la región de la Picardía y base fundamental de los chistes de Bienvenidos al norte (2008), la película nacional más taquillera en la historia de Francia (y la segunda mundial, solo por detrás de Titanic).

En el Reino Unido, un país extremadamente riguroso en la clasificación social, también existe la glotofobia. Allí el 28% de la población considera haber sido discriminado por su acento regional. Y eso sin contar a los británicos de origen indio o paquistaní, ni a los migrantes (entre ellos, unos 150.000 españoles). El acento de Liverpool es el peor valorado. Hay incluso una variedad llamada “Queen’s English”, el inglés de la Reina, que se considera la forma perfecta de hablar el idioma de Shakespeare.

El debate social que estos días se desarrolla en Francia atañe a la pertinencia o no de castigar la discriminación por acento. ¿Debe hacerse? ¿No se estará exagerando un poco? La propuesta de LREM, además, tiene un origen político. Un disparador, por decirlo así.

En octubre de 2018, el izquierdista Jean-Luc Mélenchon, líder del partido La Francia Insumisa, se burló en un corrillo con la prensa del acento de Toulouse de una periodista. Empezó a imitarla y luego, haciendo un incomodísimo alarde de soberbia, le dio la espalda y dijo a los demás periodistas: “¿Hay alguien que quiera formular una pregunta en francés? ¿Más o menos comprensible?”.

 La horrible escena no fue desaprovechada por sus rivales políticos. Y con razón. La diputada de LREM Laetitia Avia, afrodescendiente además, propuso legislar sobre este tipo de comportamientos: “¿Hablamos menos francés por hacerlo con acento? ¿Debemos sufrir humillaciones si no utilizamos la entonación estándar?”.

Su propuesta se ha hecho realidad. Christophe Euzet, el encargado de presentar la ley en la Asamblea, cree que el proyecto dará más cohesión aún a la unidad nacional. “Nuestra nación, que se felicita a menudo por la gran diversidad de sus regiones, paradójicamente, observa contrariada la plana uniformidad de su expresión pública”, afirmó Euzet. “Las minorías audibles han quedado en gran parte olvidadas en el contrato social basado en la igualdad”, añadió en su exposición parlamentaria.

El acento se suma así a otros motivos de discriminación laboral en Francia susceptibles de ser sancionados: origen, sexo, raza, discapacidad, religión, embarazo, pertenencia a un sindicato, orientación sexual o apellido, un asunto, este último, especialmente delicado entre la población de origen magrebí.

Euzet, es importante señalarlo, es natural del Perpiñán, en la Catalunya Nord."                (Manuel Ligero, La Marea, 24/11/20)

23/4/20

El Gobierno dejará salir de casa a los gallegos para que puedan ver el mar... El Gobierno confía en que esta medida baje la curva de la morriña en Galicia y que, poco a poco, los positivos por depresión vayan desapareciendo. “Si, ya que voy a ver el mar, puedo mojarme un poco con la lluvia, sin duda será el mejor día de mi vida”

"Después de anunciar que la semana que viene dejarán salir a los niños a la calle, este mediodía el Gobierno ha informado de que también dejarán salir de casa a los gallegos para que puedan ver el mar.

“Podrán acercarse a la arena y ver un rato cómo rompen las olas, pero luego tendrán que volver a casa”, ha aclarado en rueda de prensa Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.


Los habitantes de esa comunidad autónoma empezaban a experimentar temblores y sudores fríos por estar tanto tiempo alejados del mar, así que el Ejecutivo ha tenido que tomar la decisión de dejar que vayan a verlo. “El síndrome de abstinencia estaba haciendo estragos en la salud mental de los gallegos”, reconocen los expertos. “La relación que tiene esta gente con el mar es muy peculiar y es mejor no meterse en medio”, añaden. 


La mayoría de los gallegos jamás había estado tanto tiempo alejada del mar. “Solo queremos saber que sigue ahí”, aseguran con preocupación. “Ni siquiera tenemos que ir hasta la playa, con poder ver el agua desde la calle nos vale”, se sincera un gallego que vive en un piso cuyas ventanas dan a un patio interior. “Por supuesto que echo de menos a mis seres queridos, pero con ellos puedo hablar por teléfono, con el mar no”, aclara.


El Gobierno confía en que esta medida baje la curva de la morriña en Galicia y que, poco a poco, los positivos por depresión vayan desapareciendo. “Si, ya que voy a ver el mar, puedo mojarme un poco con la lluvia, sin duda será el mejor día de mi vida”, declara una gallega que lleva un mes y medio sin abrir un paraguas. 


Los gallegos que viven fuera de Galicia también podrán salir a ver el mar, aunque para ello tengan que conducir varias horas."                       (Javi Ramos, El Mundo Today)

13/3/20

"No sabía que hay tanta gente sufriendo en Noruega": la parodia del complejo del 'salvador blanco' en África que también afecta a las empresas

"El director ejecutivo de una empresa africana, África Corp, está consternado mientras observa las imágenes de habitantes en Noruega lidiando con el frío y las inclemencias del tiempo.

 "No sabía que había tanta gente sufriendo en Noruega", asegura a la cámara. Está a punto de presentar un nuevo proyecto. "Estoy muy contento", indica. ¿Su idea? Enviar radiadores operados con paneles solares al país nórdico. "Les darán calor todo el año", asegura entusiasmado. "Nos necesitan ahora más que nunca", sostiene otro de los ejecutivos en la reunión.

Se trata del nuevo vídeo satírico de Radi-Aid, proyecto del Fondo de Asistencia Internacional para Estudiantes y Académicos de Noruega (SAIH) que lucha contra los estereotipos dañinos presentes en el mundo de la ayuda humanitaria. Con él, dan continuidad a la campaña que se volvió viral en 2012, en la que, al más puro estilo We are the world, invitaban a la población africana a sumarse y donar sus radiadores para evitar que los noruegos murieran congelados. 

Este año, han querido centrarse en el mundo empresarial con una compañía ficticia, África Corp, que quiere aportar a la causa, parodiando una vez más la narrativa que "a menudo se centra en individuos desafortunados que necesitan asistencia monetaria". "Esto perpetúa la percepción estereotípica occidental de los países en desarrollo y refuerza la mentalidad del llamado 'salvador blanco", explican los impulsores. Para ello, le dan la vuelta a algunos de los prejuicios más comunes, reflejando cómo muchas veces se muestra una "representación unilateral y demasiado simplificada de los países y las personas en el Sur global":

—Además de darles calor, será mucho más ecológico —dice uno de los ejecutivos tras oír que los radiadores serán operados con paneles solares.

—¡Deberíamos añadirlo a nuestro logo! El cambio climático es un gran problema, debemos hacer que la gente lo sepa, haremos nuestra parte —responde otro.

—También tienen un filtro de silencio para disuadir a los depredadores —apunta el CEO.

—¿Depredadores? ¿Como osos polares?

—Sí, he oído que tienen un problema con los lobos, deambulan por las calles y no saben cómo controlarlos.

"Hay muchas buenas iniciativas para la responsabilidad social corporativa tanto en Noruega como a nivel internacional, pero la forma en que operan y comunican varía enormemente", indican desde Radi Aid. " A menudo vemos cómo las empresas de las naciones ricas brindan ayuda a las naciones más pobres a través de la entrega de productos y servicios, en lugar de a través de alternativas sostenibles y localmente ancladas", agregan.

Por esta razón, piden a las empresas que trabajen con iniciativas de responsabilidad social corporativa que apuesten por "un enfoque más basado en los derechos humanos". "Una regla general es enfatizar qué tipo de derechos tienen la sociedad y los habitantes, y basar el proyecto en eso en lugar de enfocarse en sus necesidades y angustia".  Para evitar los errores más comunes, desde SAIH han creado una pequeña lista que pueden seguir las compañías a la hora de comunicar sus proyectos sociales: 
  1. No te pongas a ti mismo como protagonista. Puede ser una trampa que pisar fácilmente, donde la corporación es la parte más importante. Podrías caer fácilmente el papel de 'salvador blanco', donde eres generoso y amable y salvas a una África que no puede hacer nada por sí misma.
  2. Dar espacio y apropiación a las voces locales en la comunicación del proyecto. Hacer pasar a los receptores de la ayuda corporativa como personas pasivas que necesitan ser salvadas es problemático, y refuerza la percepción de que solo nosotros en Occidente podemos ayudar.
  3. ¡Sea creativo! El mundo ha visto muchos vídeos para recaudar fondos para niños tristes y enfermos, así que, ¿qué tal si los cambiamos haciendo perfiles de buenos proyectos locales, usando el humor, o centrándonos en soluciones en lugar de problemas?
  4. ¡Hágase preguntas! Esto puede ser útil para evitar los estereotipos. ¿Y si fuera yo o mis hijos? ¿Cómo me sentiría cómodo al ser retratado? ¿Es ésta una imagen digna de estas personas, o estamos magnificando algunos elementos para construir nuestro propio deseo de parecer compasivos?
  5. Piense por qué quiere trabajar en responsabilidad social y en qué asociaciones y proyectos participa. ¿Tiene alguna relación con el trabajo existente en su empresa? ¿Procede de un deseo auténtico de comprometerse con las responsabilidades sociales? ¿O se trata claramente de atraer a los clientes? Lo principal es que haya una demanda y un deseo expreso de la gente en el contexto del trabajo y que las voces locales se escuchen y participen activamente en la asociación.
El año pasado, Radi Aid ya reflejó en un informe cómo percibe la población receptora de la ayuda las campañas de varias ONG internacionales para recaudar fondos. Los entrevistados creen que los anuncios retratan por lo general a África como un continente "inferior y necesitado" y piden una mayor diversidad racial para dar una imagen "más equilibrada" del continente.

"En la era del 'clima y la sostenibilidad' se espera que las empresas asuman su responsabilidad social. Por supuesto, esto es bueno, pero queremos recordarles que asuman su responsabilidad y comuniquen su participación de una manera digna", concluye Sunniva Folgen Høiskar, presidenta de SAIH, en un comunicado."                  (Desalambre, eldiario.es, 07/11/19)

4/10/19

Albert Pla asegura que “los españoles nos encarcelan porque no tienen sentido del humor”

"(...) Enfrentada a una realidad micófoba, como es la española, que claro está, no ha entendido nada. Los españoles no tienen el mismo sentido del humor que tenemos nosotros: y por eso han reaccionado con el "que los metan en la cárcel". (...)"



29/3/19

“Nada puede definir mejor a Ciudadanos que su líder cambiándose Albert a Alberto Carlos en las generales”

Sorpresa en las redes sociales al aparecer las listas electorales para las elecciones del próximo 28 de abril y ver que el número uno de Ciudadanos es un tal Alberto Carlos. Sí, se trata del político anteriormente conocido como Albert Rivera que, curiosamente, ha aparecido con su nombre castellanizado. Desde el partido naranja aseguran que todo se debe a “un error” que se subsanará.

Albert Rivera se llama ahora Alberto Carlos. Se nos está yendo de las manos nuestra obsesión con Venezuela.



Albert Rivera en autonómicas, Alberto Carlos Rivera en las generales y Albert Karl Riviêre en las europeas.



De Albert Rivera a Alberto Carlos Rivera.
Del cambio sensato a posible ministro de exteriores del PP.
LA EVOLUCIÓN.
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12 años después de presentarse en un cartel desnudo, porque no tenía nada que esconder, nos enteramos de que su verdadero nombre es Alberto Carlos Rivera


Nada puede definir mejor a Ciudadanos que su líder cambiándose Albert a Alberto Carlos en las generales.


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