"Ray Cazorla se llama Rayco Xerach Antúñez Cazorla,
nació el 22 de septiembre de 1978 en Las Palmas de Gran Canaria, tiene
estudios de educación secundaria y fue guardia civil. Estas son las
únicas certezas que emergen de su biografía. En los últimos años, se ha
inventado otra tan apasionante como ficticia en la que se declara asesor
de Barack Obama y Joe Biden, catedrático y doctor de varias universidades, director de una prestigiosa escuela de negocios de Nueva York, candidato al Premio Nobel de la Paz en 2020
y uno de los cinco hispanos más influyentes de Estados Unidos. Ninguno
de esos méritos es cierto, pero ha logrado mantener la mentira y
aumentar progresivamente su tamaño.
Con ese
currículo fake, Ray Cazorla ha concedido entrevistas a decenas de medios
de comunicación y ha sacado dinero a multitud de profesores, empresas,
universidades e instituciones públicas. Una de sus últimas víctimas es
el grupo Vocento, que le pagó 250.000 euros tras comprometerse a traer a España a Michelle Obama o Hillary Clinton
para que asistieran a una de las entregas de premios de la compañía
editorial, según han confirmado a El Confidencial fuentes próximas al
acuerdo. Ray no solo no ha conseguido que venga ninguna de ellas, sino
que ahora evita devolver el dinero. Hay decenas de testimonios similares. Vocento ha declinado comentar esta información.
El Ray ficticio parece surgir de la nada en 2017. Después de un
evento en Canarias, se acercó a uno de los ponentes y se presentó. “Yo
soy canario y él también. Me dijo que tenía interés en conocerme, que me
había escuchado y podía ayudarme a tener mayor
proyección”, explica un conferenciante experto en gestión del cambio y
transformación de empresas que se convirtió, sin saberlo, en uno de los
primeros contactos de Ray en el mundo del 'coaching'. “Me reconoció que
había sido guardia civil, pero luego me contó cosas extrañas. Dijo que
había dirigido una escuela de formación y que la había vendido para
hacer algo distinto. Después había pasado varios años malos en Estados
Unidos, sin nada de dinero, hasta que fundó su propia universidad, y que
las cosas le iban muy bien. Lo siguiente que hizo fue invitarme a la
gala que celebra en Nueva York, la New York Summit”.
La gala es una de las principales fuentes de ingresos de Ray. Todos los
años organiza una entrega de premios en un auditorio de Manhattan
cedido por una organización sin ánimo de lucro, la Fundación Ángel Orensanz. Los gastos en los que incurre son mínimos pero,
apelando a sus supuestos contactos con la élite de Estados Unidos y su
reputación como emprendedor de éxito y referente social, logra que
personalidades y entidades españolas de cierto prestigio accedan a
cruzar el Atlántico para recoger uno de sus galardones. Teóricamente, los premios reconocen a líderes hispanos, pero Ray suele
convencer a famosos e instituciones para que paguen por llevarse uno de
los premios. Las tarifas por cada una de las estatuillas varían, pero
alcanzan los 50.000 euros, y Ray entrega en una sola noche en torno a una veintena. Algo similar ocurre con el público, que abona hasta 1.000 o 2.000 euros
por ocupar un asiento en la cena de la gala. El impacto informativo o
publicitario del acto es prácticamente nulo, entre otras razones, porque
a pesar de lo que sostiene Ray, nadie conoce la New York Summit en
Estados Unidos ni en España. Pero el promotor del evento ha convertido
esos galardones en uno de sus mejores negocios.
Tiene otras vías de ingresos. Ray consiguió que el primer
conferenciante que conoció en Canarias le pagara 25.000 euros. “La
organización del New York Summit era un desastre. Te
pongo un ejemplo: una hora antes de la entrega de los premios, no
sabíamos dónde iban a celebrarse", explica este ponente. "A mí me llevó
invitado, pero luego le pagué porque me dijo que me conseguiría conferencias en Estados Unidos
que serían la bomba, que podía conseguirme audiencias de 1.500 personas
y, sinceramente, lo vi como una oportunidad de crecer. El dinero que
valían mis charlas se iría restando de los 25.000 euros hasta que fuera
él quien tuviera que empezar a pagarme”.
La realidad
que se encontró este ponente tras entregarle los 25.000 euros fue
distinta. “Lo único que hizo fue organizarme alguna conferencia a la que
apenas acudieron 25 personas, y eran estudiantes de
una escuela con la que Ray tenía relación y que iban casi obligados a
escucharme. También descubrí que las galas eran un engaño y entregaba
premios a gente que previamente había pagado por el galardón. También les pedía cosas a cambio de ese reconocimiento”.
Esos trueques le permiten engordar su currículo para acceder a esferas cada vez más altas. En el New York Summit de 2019, entregó un premio al presidente de la Universidad Católica de Murcia (UCAM), José Luis Mendoza.
A cambio, el centro lo nombró director de la Cátedra de Liderazgo y
Compromiso Social, un título que Ray ha reformulado para identificarse
directamente como “catedrático”.
Honoris causa de una universidad fantasma
En su perfil de LinkedIn y en las entrevistas que concede se atribuye
otros reconocimientos, como el de doctor honoris causa por el Instituto
de Desarrollo de Los Ángeles en Trabajo Social. La institución no
existe, pero su denominación se parece a la del Instituto de Desarrollo
de Los Ángeles, un organismo dependiente de una iglesia californiana que
tiene como objetivo que todo el mundo tenga el título que merece,
sin hacer más preguntas. A cambio de un donativo, entrega diplomas de
doctor honorario en las materias solicitadas por el interesado.
Ray también sostiene que es doctor honoris causa "de la prestigiosa Escuela Europea de Ciencias, Economía y Humanidades".
No hay ninguna institución educativa con ese nombre ni con ningún otro
parecido. Asimismo, se atribuye un curso de liderazgo en equipos de la
Universidad de Harvard que, en realidad, se corresponde con un programa
'online' gratuito sin supervisión y que se completa en pocas horas.
Completan su supuesta formación un diploma en Relaciones Internacionales
de la Universidad de Nebrija; un Máster en Prevención de Riesgos
Laborales en MBC Bussines School, que aparentemente resulta
ilocalizable, y un curso de Experto Profesional en Equipos de Venta y Marketing de la Universidad Complutense de Madrid,
un programa educativo que no consta que haya sido ofertado nunca por
ese centro. Ni uno solo de sus numerosos estudios está acreditado.
Ray también asegura que es propietario de una fundación, el Inspiring Committed Leaders, y que dirige su propia universidad en Estados Unidos, la Hispanic American College
(HAC), pero hay numerosas lagunas en torno a esas entidades. Algunas de
las personas que han acompañado a Ray a Nueva York aseguran que ninguna
de ellas existe. Sus teóricas sedes son un simple despacho en un
edificio de 'coworking'. HAC utiliza en su página web fotografías manipuladas
de un banco de imágenes para dar la sensación de que ocupa un edificio
entero. Los tres “alumnos internacionales” que salen en la página con
nombres y apellidos ensalzando la calidad de sus estudios también son
simples modelos publicitarios.
Ray nombró a ese primer
conferenciante con el que entabló relación en Canarias en 2017
'catedrático' de HAC, sin que nunca llegara a especificarle qué suponía
exactamente esa distinción. Con todo, el falso emprendedor logró que
este experto le presentara a otro ilustre hijo del archipiélago, el
reconocido asesor y estratega internacional Juan Verde,
que ocupó el puesto de subsecretario adjunto para Europa y Eurasia en
el Departamento de Comercio de Estados Unidos durante la Administración
Barack Obama y dirige actualmente la Fundación Advanced Leadership,
una plataforma que difunde conocimientos de innovación y proporciona
prácticas en empresas estadounidenses de primer nivel a jóvenes recién
licenciados en España. Asimismo, Verde es un conferenciante aclamado y
organiza sus propios eventos de divulgación sobre economía, cambio y
medio ambiente.
Un socio de Juan Verde, Jorge Brown, relata su experiencia con Ray a este diario. “Para nosotros, salió de la nada en 2017.
Contrató a Juan para dar dos charlas en Murcia y no vimos nada raro.
Después, Ray se enteró de que estábamos preparando en Madrid la primera
Cumbre de Innovación Tecnológica y Economía Circular y nos dijo que nos
ayudaría a conseguir fondos para traer a Obama”, explica Brown. “Hacerlo
nos costó 600.000 euros y es imposible lograrlo si no lo conoces, porque recibe más de 30 peticiones todos los meses. Juan consiguió que viniera. También estuvieron la ministra de Industria, Reyes Maroto, y el ministro de la Felicidad de Bután. También estuvieron Pablo Casado y Albert Rivera.
Hubo más de 2.000 asistentes. Fue un éxito enorme, con muchas
autoridades españolas. Finalmente, Ray no consiguió ni un solo euro para
financiar la presencia de Obama pero, como a Juan y a mí nos pareció
que lo había intentado, dejamos que pusiera el logotipo de su
universidad como entidad colaboradora. Fue un gran error”.
Brown asegura que cometió otro. “Voy a ser claro. En este tipo de
eventos, lo que se contrata es que la personalidad en cuestión dé una
charla de 45 minutos, que responda ruegos y preguntas durante otros 15
y, por último, que se haga unas 100 fotografías durante
media hora con los asistentes que hayan contribuido a financiar el
acto. No son imágenes de uso comercial, eso se deja claro. Son para
tenerlas en el despacho y poder decir a los amigos que un día estuviste
con tal persona. Ray nos insistió para que le dejáramos fotografiarse
con Obama y accedimos. Lo increíble es que él ha puesto esa imagen en
sus páginas web y ha utilizado ese contacto de siete segundos para
inventarse que ha sido asesor suyo en la Casa Blanca y que fue el
encargado de traerlo a España. ¡Pero fuimos nosotros los que asumimos el riesgo y quienes lo conseguimos! Es alucinante”.
"No habla inglés y ni Obama ni Biden hablan español"
Ray también cuenta desde entonces que ha sido asesor de Joe Biden,
Barack Obama y Hillary Clinton, una supuesta conexión que le permite
inflar aún más la relevancia de la New York Summit y convencer a otros
conferenciantes para convertirse en su representante previo pago. “No
solo no es cierto que haya sido asesor de la Casa Blanca, es que hay un
problema evidente. Ray no habla inglés. Me quedé
impactado cuando lo descubrí. Ahí fue cuando empecé a darme cuenta de
que era un impostor. No pasa nada por no hablar inglés, por supuesto,
pero ni Obama, ni Biden ni Clinton hablan español. Es
imposible que haya podido tratarlos y, menos aún, que los conozca lo
suficiente como para que lo designen asesor”, explica Brown. “Hemos
preguntado en los círculos hispanos del Partido Demócrata y nadie lo
conoce ni siquiera ahí. Todo lo que dice es falso, es mentira, una tras
otra”.
La mayoría de las mentiras que emplea para encadilar a su entorno aparecen condensadas en su libro ‘Inspirando líderes comprometidos’, una obra editada por él mismo y en la que se define como “reconocido activista social”. Asegura que es uno de los cinco hispanos más influyentes de Estados Unidos según la revista 'Forbes', aunque no hay ningún artículo o lista de 'Forbes'
con su nombre ni con el de HAC. También insiste en que ha trabajado
para Barack Obama y Hillary Clinton, y que ha colaborado con Kathleen
Kennedy, hija de Robert F. Kennedy y exgobernadora de Maryland, sin
aportar ni una sola prueba que acredite esas afirmaciones. Acaba de
publicar otro libro, ‘Historias inspiradoras de mujeres líderes del siglo XXI’.
Este diario ha logrado reconstruir su vida antes de 2017. En 2008
regentaba en Canarias una academia de preparación a las oposiciones de
guardia civil y después se convirtió en director de otro centro de
formación. En 2014 dio un giro a su carrera y se volcó en el sector de
la restauración. Una de las personas con las que se asoció asegura que
lo dejó en la ruina. "Estaba muy interesado en el mundo de la
restauración y llegamos a montar varios restaurantes. Smile Cooking, Defussion, Cokí... Estaban en Gran Canaria, Fuerteventura y Madrid.
Iban muy bien y siempre estaban llenos de gente pero, de pronto,
empezaron a registrar pérdidas y más pérdidas. Todos los socios
perdíamos dinero y teníamos problemas, pero a él seguían yéndole muy bien las cosas.
Nunca supimos cómo", explica este conocido. "Todavía estoy sufriendo
las consecuencias económicas, y también las personales, porque llegamos a
ser muy amigos. Luego supimos que estafó a otras personas con una red
de franquicias".
Candidato al Premio Nobel de la Paz
Este antiguo socio asegura que ya entonces tenía una ambición
desmendida. "Fabulaba mucho, pero lo que más destacaría es su capacidad
para hacer un análisis exhaustivo de la psicología de
las personas a las que quiere engañar. Averigua los puntos débiles y los
explota. Muchas veces, lo que hace es simplemente aprovecharse de la
vanidad de la gente".
A Ray le gusta fantasear a lo grande. Una de sus últimas invenciones
es la candidatura al Premio Nobel de la Paz de 2020. Logró que
numerosos medios de comunicación se hicieran eco del engaño y llegó a
anunciarlo en su perfil de Twitter. Según dijo, sus méritos eran haber
reunido en un escenario a “tres familias que tienen que ver mucho con la
paz y la tolerancia en el mundo: la hija de Luther King, la sobrina de Kennedy y el nieto de Nelson Mandela”.
“La sorpresa me llegó porque algún Gobierno, todavía no sé cuál o quién
porque las nominaciones se hacen de forma secreta, decidió nominarme.
La Academia Sueca me envió un correo para notificarme la distinción”, declaró al 'Diario de Avisos' el 8 de diciembre de 2019.
No hay ni un solo indicio que demuestre que alguien lo haya propuesto
para uno de los galardones más importantes del mundo y, menos aún, que
lo hayan hecho uno o varios gobiernos. El comité del Nobel nunca desvela
el nombre de los candidatos, sino únicamente el del ganador. Menos aún
envía un correo a los supuestos candidatos. Ray también incurre en otro
gazapo. Asegura que le avisó la Academia Sueca, pero el Premio Nobel de
la Paz es el único Nobel que se entrega en Noruega y cuenta con su propio comité en ese país.
El contacto con Juan Verde le sirvió para copiar el modelo de negocio
de la Fundación Advanced Leadership. “Por un lado, dice que trajo a
España a Obama cuando, en realidad, lo hicimos nosotros. Nos hace un
daño evidente y provoca incluso las dudas de nuestros contactos en
Washington, que no entienden nada”, explica Brown. “Pero también nos
sentimos perjudicados directamente”, continúa. “Está ofreciendo los
mismos servicios que nosotros sin tener relaciones ni infraestructura.
Todo se lo inventa. Dice que ya ha dado salidas laborales a más de 5.500 alumnos
cuando nosotros, que somos una de las plataformas más grandes de
hispanoamérica y llevamos muchos años en esto, apenas hemos conseguido
prácticas para 1.100 estudiantes. Estafa con promesas y contactos que no
tiene. Imagina la cara que se nos queda cuando alguien nos dice que ya
ha estado allí Ray Cazorla ofreciendo lo mismo que nosotros”.
Otro habitual del circuito del 'coaching' que pide igualmente no
revelar su nombre por temor a represalias coincide en calificarlo como
un estafador. A él le pidió 20.000 euros en 2017 para su universidad.
“Yo invierto en 'startups' y negocios y lo vi como una oportunidad. Por
los 20.000 euros me dio el 8% de su empresa, Hispanic American Association Inc. Firmamos
un contrato, pero pronto empecé a darme cuenta de que no había nada.
Todo era inventado. Y empezó a incumplir también la obligación que tenía
de presentarme las cuentas de la compañía o me las enviaba tarde en
simples apuntes de Excel, sin ningún valor y con números que a simple
vista parecían muy abultados”, relata este experto en liderazgo y
mención de negocios.
Promesas de pago a cambio de silencio
Al final, esta otra víctima acabó pidiéndole a Ray que le devolviera
los 20.000 euros, pero el presunto impostor se resiste a hacerlo. “Me
envió una carta de reconocimiento de deuda en la que se comprometió a
darme el dinero a los seis meses, pero me exigió silencio.
Creo que lo hace con todo el mundo, aunque luego pasa el plazo y
tampoco te paga. Pero no quiere que quienes le hemos tratado contemos
sus mentiras”, señala a El Confidencial este conferenciante. “Sé que no
voy a recuperar mi dinero, pero me daría por satisfecho si consigo que
no les pase lo mismo a otras personas”.
A su juicio, Ray tiene un problema de “narcisismo extremo”. Brown cree que es un “mal orador”, pero “engatusa a la gente en las distancias cortas”
con mentiras para seguir construyéndose su personaje. El primer ponente
que conoció en Canarias subraya su facilidad para establecer un primer
contacto y ganarse la confianza de su interlocutor. “Busca peces gordos,
posicionarse bien y luego que le presenten a otras personas para
continuar subiendo. Lo suyo es una estafa piramidal y necesita cada vez
más dinero para que nadie le descubra”, afirma el 'coach' canario.
El engaño es sorprendentemente indestructible. En los últimos tres
años, ha aparecido en todo tipo de medios de comunicación dejando
titulares grandilocuentes. En marzo de 2020, salió en la contraportada de 'La Vanguardia' afirmando que en España “vamos cortos de líderes políticos coherentes”.
En noviembre del mismo año, lo entrevistó 'El Independiente'. Se
identificó como asesor de Biden y opinó sobre la política
estadounidense. “Han sido cuatro años difíciles donde se han erosionado las instituciones americanas”, declaró. Y en mayo de 2019 apareció en un programa de entrevistas del Canal 24 Horas de RTVE
para hablar sobre la situación de los “emprendedores hispanoamericanos
en Estados Unidos”. El espacio replicó que era uno de los cinco hispanos
más influyentes según 'Forbes' y que el New York Summit es uno de los
eventos más prestigiosos de Estados Unidos. También difundió su
fotografía con Obama. “Ha sido elegido asesor para Europa por el venezolano Juan Guaidó”, añadió el programa en un rótulo, otra de sus invenciones.
Su capacidad de fabulación es contagiosa. El grupo Vocento le pagó
250.000 euros porque prometió que traería a España a Michelle Obama para
que asistiera a uno de sus eventos. Unas semanas después, Ray dijo que
las gestiones para traer a la mujer del expresidente de Estados Unidos
se habían complicado y dijo que vendría en su lugar Hillary Clinton,
pero esta tampoco apareció nunca. Vocento lleva meses exigiéndole el
reintegro de los 250.000 euros, pero Ray pone todo tipo de excusas para
posponerlo. A otro conferenciante físico de formación, de origen
andaluz, le debe otros 435.000 euros. Le prometió que
encontraría un trabajo para su exmujer, pero tampoco lo hizo. Solo estos
dos episodios ya suman 685.000 euros.
Ray nunca se detiene. Es como una bola de nieve imparable. El pasado noviembre, decidió celebrar la New York Summit de 2021 en Marbella
y lo cierto es que fue un éxito. Utilizando como gancho sus supuestos
contactos con las más altas esferas de la política internacional, logró
que el Ayuntamiento de Marbella y la Junta de Andalucía se implicaran en
la organización del evento y convenció al periodista Vicente Vallés, los tres jueces de 'Masterchef' (Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Samantha Vallejo-Nágera), la cuadragésima tesorera de Estados Unidos, Rosario Marín,
y un representante del Departamento de Policía de Nueva York, entre
otras personas y organismos, para que acudieran a recoger sus
galardones.
Su conglomerado empresarial abarca ya más de una decena de sociedades y organizaciones, como Grazie
Magazine, Ethiqual, Business Cycle SL, Green Resilient School, Global
Hispanic Initiative y HAC & Bertolo Abogados-Lawyers SL, y ha abierto delegaciones de su supuesta universidad en Madrid y Galicia. Al menos hasta ahora, nadie ha podido atraparlo." (José M. Olmo, El Confidencial, 29/12/21)