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13/3/23

¿Quería aplicar la cultura de la cancelación a las habaneras? ¿Estaba relacionándolo con la compraventa de esclavos por el momento histórico en el que se escribieron? Pues sí... en Cataluña vamos a cancelar las habaneras

 "(...) Y en ese momento se me cruzó un tuit que interpelaba a la candidata de la CUP a la alcaldía de Barcelona, Basha Changue: “También deberían prohibirse habaneras como ‘El meu avi’?”, preguntaban. ¡Claro!, pensé, abramos el melón de las cancelaciones patrias. Basha no dudó: “No es una respuesta sencilla, pero necesitamos un debate de país”.

La respuesta me tranquilizó y preocupó a partes iguales. Si el debate era de país, los botiflers no opinaríamos, bien, pero ¿eso quería decir que se estaba tomando en serio la pregunta? ¿Quería aplicar la cultura de la cancelación a las habaneras? ¿Estaba relacionándolo con la compraventa de esclavos por el momento histórico en el que se escribieron?

No tardé mucho en encontrar más demandas de la alcaldable en esta línea en defensa de los que, como ella, son racializados y de los afrodescendientes, entre otras suprimir las fiestas de los indianos. Si, en lugar de explicar la historia, y aprender de ella aprovechando la fiesta para corregirla en un futuro, había que eliminarla.

Pues si esa es la idea, amigos de la CUP, os voy a dar una pista para el próximo pleno —si no se os adelantan los Comuns, que en estos temas andáis a la par— y en lugar de preguntar por las necesidades de las escuelas públicas, los desahucios o las listas en la sanidad, hagáis una petición de retirar La fuente de la palangana, en Barcelona, que por si no lo sabéis, también se llama La fuente del Negrito. Cuenta la leyenda, que representa un pasaje de la vida de Eduard Alentorn. Parece que la hija limpiaba la cara de su hermano adoptivo, de raza negra. El chiquillo, cosas de niños, esperaba aclarar el color de su piel. Sabido es que, biología manda, por más que lo deseemos no podemos cambiarla —al menos hasta que alguna lumbrera nos coloque otra ley por el trámite de urgencia que lo permita—, así pues el escultor acabó dándole un nombre alternativo a la fuente: ¡Imposible! Un “imposible” que hace referencia a la acción de la hija de Alentorn.

 ¿Existe algo más racista que querer decolorar a tu hermano de raza negra? Vosotros bien podéis pedir la retirada de la fuente y cancelarla, que siempre es mejor eso que pedir que destruyan el Parque Güell o las joyas de la Catalunya Modernista, amparándoos en los pasados esclavistas de todos ellos… Pero esto sigue, la polémica cancelatoria de hoy, retuiteada por el exdiputado Lluís Llach, es: el brazo de gitano incita al odio o al racismo… Prioridades patrias."             (    Carmen Domingo, El País, 27/02/23)     

29/1/20

El plátano de 120.000 dólares que un ‘performer’ se comió en Art Basel

En la edición de Art Basel Miami que termina hoy, El artista italiano Maurizio Cattelan directamente pegó una banana a la pared con un pedazo de cinta adhesiva. EFE

"Hace ya tiempo que Andy Warhol elevó al plátano a la categoría de arte, plasmando uno en la portada del primer disco de la Velvet Underground en 1967. El gran artista pop, al menos, lo pintó. El artista italiano Maurizio Cattelan, en la edición de Art Basel Miami que termina hoy, directamente pegó una banana a la pared con un pedazo de cinta adhesiva. Y, después, el artista performativo David Datuna lo arrancó de la pared y se lo zampó sin mayor ceremonia.

 “Me gusta realmente esta instalación. Está muy deliciosa”, escribió en su cuenta de Instagram, junto con un vídeo documentando su acción. De la representación del objeto, al objeto en sí mismo y, después, a la performance para las redes sociales. Una pequeña historia del arte moderno.


 David Datuna, tras comerse el plátano. Reuters

Se veía venir. Lo cierto es que Cattelan lo había puesto en bandeja. Su pieza, misteriosamente bautizada como Comediante, consistía en un plátano adquirido por el asistente del galerista en una tienda de Miami y un fragmento de cinta adhesiva gris. Existían tres ediciones de la obra, según la galería, y las tres se han vendido por alrededor de 120.000 dólares (108.000 euros) cada una. Dos pruebas más del artista engrosarán las colecciones de sendos museos.

El plátano, según explicó a la CNN el galerista, Emmanuel Perrotin, “es un símbolo del comercio global, un doble sentido, así como un artefacto para el humor”. Pues todo eso se ha comido Datuna, artista que en su web se describe como “establecido en Nueva York, reconocido por el Smithsonian, centrado en la convergencia entre el arte y la conciencia social, y más ampliamente conocido por su trabajo en el avance de la libertad individual en todo el mundo”.

No ha trascendido si la pérdida del plátano restará valor a la obra de Cattelan o si podrá ser reemplazado sin mayor daño. El certificado que acompaña a la obra incorpora instrucciones para la instalación, según un portavoz, “intencionadamente imprecisas”. Aunque el galerista sugiere que la fruta puede cambiarse regularmente, a medida que avance el natural proceso de putrefacción, como se cambian las flores de un florero.

Según una nota de prensa de la galería Perrotin, la idea la tuvo el artista hace un año. “Cattelan pensaba en una escultura con la forma de un plátano”, explica. “Cada vez que viajaba, compraba un plátano y lo colgaba en su habitación de hotel para obtener inspiración. Realizó varios modelos: primero en resina, luego en bronce, regresando finalmente a la idea original de un plátano real”.

Art Basel Miami constituye el último empujón de la temporada del mercado arte contemporáneo. Convertido en cita obligada de millonarios coleccionistas, un cierto aire kitsch y ostentoso convierte a la feria en escenario perfecto para acciones como la de Cattelan y reacciones como la de Datuna. El plátano ha sido una de las estrellas mediáticas de la 18ª edición, que al menos en su arranque registró una energía mayor de la habitual, en términos de actividad y ventas. Entre picassos, basquiats y baselitzs en la prensa, en las redes sociales y entre los curiosos brillaron inevitablemente la fruta pegada a la pared, así como un par de caracoles de silicona motorizados de Urs Fischer.

A pesar de que Emmanuel Perrotin calificó de “totalmente inesperado” el frenesí que el plátano causó en la feria, la trayectoria de Cattelan sugiere que el revuelo era exactamente el deseado. El artista italiano, que ha sido objeto de una retrospectiva en el Guggenheim en 2011, es conocido por sus provocaciones, como aquel retrete de oro de 18 quilates, con el que regreso a la escena artística en 2016, y que en septiembre fue birlado de una exposición en el palacio Bleinheim, en el Reino Unido. 

Y el galerista parisino, por su parte, se ha convertido en uno de los más audaces generadores de espectáculo en el mercado del arte. Artista y galerista llevan 27 años trabajando juntos. El propio estand de la galería tenía incorporado una cámara GoPro para capturar las reacciones del público ante la pieza.
Los compradores del plátano, claro, adquieren una idea. La propia compra es parte de la obra de arte. Una de las compradoras es Sarah Andelman, fundadora de Colette, la desaparecida tienda parisina. “Sabía que este plátano en la pared iba a ser un fenómeno”, declaró en The New York Times. “Refleja nuestro tiempo, la absurdidad de todo”.                (Pablo Guimón, El País, 10/12/19)

22/5/19

Una modelo destroza a martillazos una estatua de 200 años de antigüedad para conseguir más seguidores en Instagram




"Todo vale para conseguir más seguidores”. El imperativo categórico de “cara anchoa” la aplicó a golpe de martillo la joven ‘influencer’ polaca Julia Stonska, destrozando una estatua de 200 años de antigüedad situada en el Swiss Valley Park de Varsovia.

Entre risas, Julia, de 21 años, rompió la nariz de la estatua a martillazos en un vídeo que publicó en sus ‘stories’ para sus 5.900 seguidores, con la taimada intención de lograr notoriedad. El vídeo fue subido a la cuenta de Instagram de su cómplice, y la joven Stonska fue etiquetada en el mismo. (...)

Un día después, la modelo se disculpó con estas palabras: “Lo que ocurrió ayer no tenía que haber pasado y lamento lo que hice, en serio. Soy tan estúpida. No voy a comentar por qué lo hice, porque se trata de un asunto privado, pero quiero pedir perdón a todo el mundo”. Lo siento mucho, no volverá a pasar, etc. (...)

La reprobación generalizada del vídeo de Julia también tendrá consecuencias sobre el bolsillo de la
idiotamodelo: el banco online mBank que iba a realizar una campaña de publicidad con Stonska ha cancelado cualquier colaboración, presente o futura, con la modelo. “Definitivamente, no aprobamos este comportamiento. No está entre nuestros planes contar con esta persona para futuras campañas”, zanjó un portavoz de la entidad.

 La modelo no ha vuelto a publicar en su cuenta de Instagram desde el incidente y ha aumentado muy discretamente su número de seguidores: 6.500, aunque muchos e los que tenía anteriormente han dicho “do widzenia” a la precoz attention bitch. Visto en Daily Mail."                (Público, Strambotic, 21/05/19)

25/9/18

El Guggenheim ofreció un retrete usado de oro macizo a Trump

"Los Kennedy tuvieron un Eugene Delacroix. Los Obama fueron por lo abstracto con Mark Rothko y Jasper Johns. Los Trump no querían ser menos y pidieron prestado “Paisaje con nieve” de Vincent Van Gogh para decorar las estancias privadas de la Casa Blanca. 

El Guggenheim les dio un no por respuesta y en lugar de cederle este óleo de incalculable valor, ofreció enviarle algo que su comisaria consideró que se ajustaba más a su gusto: un retrete usado de oro macizo del artista italiano Maurizio Cattelan que representa los excesos de las fortunas.

“Sentimos no poder responder a la petición original”, se puede leer en el correo electrónico que envió la curadora del museo neoyorquino Nancy Spector el pasado mes de septiembre, explicando que el Van Gogh tenía que viajar al museo en Bilbao y que tendría que quedarse a su regreso en la colección permanente. En el email, al que tuvo acceso el The Washington Post, respondía que esperaba que en su lugar les interesara la alternativa que le ofrecía, que calificaba de “especial”.

La obra de Cattelan se llama “América” y se exhibió durante un año en uno de los cuartos de baño públicos del museo hasta final el pasado verano. El trabajo, señala Spector, es “extremadamente valioso” y “frágil”. Por eso dice en el mensaje que desde el museo facilitarán las instrucciones para la instalación y el mantenimiento. La carta incluye una fotografía del trono, que en su día cuando estuvo expuesta se coló en las portadas de los medios locales.

Es de sobra conocida la debilidad de Trump por las decoraciones en oro. También las críticas que Spector lanzó en las redes sociales tras su elección como presidente de Estados Unidos. La redacción de la carta, de hecho, hace un juego de palabras que refleja la situación por la que atraviesa Estados Unidos desde que el magnate tomó el Despacho Oval. La Casa Blanca, aparentemente, declinó esta opción pese a la apreciación de Trump por el oro.

Cattelan, por su parte, evita comentar pese a que en el email se asegura que el artista estaría encantado de prestarlo durante un largo periodo. “Es un asunto muy delicado”, se limita a decir al Post. El váter estuvo en la quinta planta del museo para uso de los visitantes en una muestra interactiva. La crítica describió en su día la obra como una sátira a fortunas como la de Trump, que tiene instalada grifería de oro hasta en su avión privado.

El trono de oro macizo fue creado antes de que el empresario presentara su candidatura a la presidencia de EE UU, aunque nunca negó que pudiera tener alguna influencia. “Estaba en el aire”, comentó en el blog del Guggenheim. Miles de personas hicieron cola para experimentar lo que este provocador artista calificó como un punto de unión entre el arte y la naturaleza. El coste del retrete se estima en un millón de dólares."                 (Sandro Pozzi, El País, 29/01/18)

29/7/13

El rascacielos que no tenía hueco para el ascensor

Obras del rascacielos InTempo. / ROSA FUSTER

"La historia todavía inacabada de este mastodonte urbano de más de 47 plantas y 269 viviendas es un compendio de situaciones atípicas.(...)

 Llama la atención también que hasta que no construyeron los primeros 23 pisos no se pensó en poner un montacargas para los 41 operarios que subían y bajaban escaleras.

En abril de 2011, con el hormigón puesto hasta la planta 46 todavía no estaban listos los planos de la 47. En julio, el montacargas se cayó con 13 operarios dentro y las ambulancias no pudieron acceder al lugar al no estar acondicionada la entrada de vehículos por ahorrar costes. Varios trabajadores tuvieron heridas muy graves.  (...)

En enero de 2012, una nueva sorpresa: no se había tenido en cuenta el hueco del ascensor, como bien se ve en los diseños promocionales donde no constan los típicos espacios dedicados en las azoteas a los motores elevadores. 

“El espacio estaba calculado para un bloque de 20 plantas”, narran las mismas fuentes. Y el pasado mayo, como colofón, los arquitectos directores del proyecto (el despacho de Pérez Guerra y Olcina y Radúan Arquitectos) dimitieron. Han preferido callar."             (El País, 20/07/2013)

30/5/11

El caballo pintor 'Napoleón' inaugura en Barcelona su primera exposición... de 'expresionismo abstracto equino'


Napoleón (izquierda) y Caballero en su cuadra-estudio en una sesión de trabajo

"No suele suceder que en el acto inaugural de una exposición el artista prefiera la alfalfa a la patata frita. Ni que se le acondicione parte de la galería de arte como cuadra. Pero no todos los días quien expone es Napoleón, el caballo pintor.

Ayer en la librería y sala de exposiciones barcelonesa Mutt (Comerç, 15), el gran protagonista fue ese frisón holandés de pura raza y color negro -la lógica poética hubiera querido que fuera pinto- nacido hace cuatro años.

El cuadrúpedo asistió a la inauguración de la muestra de las pinturas que han realizado a cuatro manos (es un decir), en plan Gilbert & George, él y el inclasificable artista Sergio Caballero -el nombre parecía predisponerlo a la experiencia-, bien conocido por ser además uno de los tres directores del festival Sónar y el responsable de su imagen. ¿El título de la exposición? Abstracción en el establo.

Las obras que se exhiben, nueve, son el resultado de la interacción entre Caballero y el caballo. La parte del artista humano es el fondo de los cuadros, que muestran fotografías panorámicas de Oporto y retratos de monos titís vestidos como personitas propiedad de un artista callejero en San Petesburgo.

Sobre esas fotos de Sergio Caballero ha dejado ir el caballo su pincel, mojado en pintura acrílica y manejado con la boca. Trazos fuertes, enérgicos. "Vi que lo que hacía era expresionismo abstracto", señala Caballero sin asomo de broma. Y añade muy serio: "Tipo De Kooning".

Unos vídeos en la exposición muestran el trabajo del caballo en su estudio, uy, su cuadra. Aparentemente muy concentrado, se salpica, se mancha los belfos, el hocico y la crin".

Los animalistas pueden estar tranquilos. Humano y caballo van a medias en las ventas de sus cuadros. ¿Cómo se traduce eso? El cuidador de Napoleón, Santi Serra -uno está tentado de denominarlo marchante-, que lo enseñó a pintar por iniciativa de Caballero, recibe el dinero y lo emplea en él: buena avena, mejoras en sus instalaciones, quizá una yegua...

El elemento humano de la pareja pictórica asegura no buscar la anécdota. "El resultado es bueno, arte conceptual". ¿No es todo esto una gran broma? Caballero pone inocente cara de sorpresa. "Siempre hay algo de ironía en lo que hago, pero aquí el trabajo es interesante por sí mismo.

Habrá quien se quede con la anécdota, ellos se lo pierden". Recuerda Caballero la rica tradición de animales pintores y cita el rotundo precedente de los elefantes entrenados por Komar y Melamid. Es verdad que esos rusos también subastaron el alma de Andy Warhol. Los cuadros están firmados en el reverso: "Napoleón & Caballero". Los ha firmado el artista bípedo. Cuestan de 3.200 a 6.000 euros. Ya han vendido dos." (El País, 27/05/2011, p. 50)