Mostrando entradas con la etiqueta p. Ni libre ni ocupado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta p. Ni libre ni ocupado. Mostrar todas las entradas

11/2/08

Lo mejor para el coche-psicólogo, trankimazin (2mg)

"El pasado sábado noté algo raro en el motor de mi taxi; un temblor de lo más molesto que, lejos de mitigarse, continuó creciendo según pasaron las horas.

Así que, sin pensarlo dos veces, el mismo domingo decidí llevarlo al taller de Urgencias Mecánicas.

Me atendió el típico matasanos de mono azul anudado a la cintura, camiseta de tirantes, habano masticado por su punta, barba de tres días y unas manos manchadas de lo que deduje sería sangre negra:

- ¿Qué le pasa? - me preguntó.

- Que tiembla. Cuando está parado, tiembla.

- ¿Tiembla en frío, o siempre?

- Algunas veces en frío y otras no.

- Podrían ser los inyectores, o los tensores del motor...

- Lo dudo... solo tiembla cuando se monta algún usuario que no le gusta...

- ¿Está de coña?

- No: Ayer se subió un borracho que no me quería pagar la carrera, y entonces el coche comenzó a temblar...

- Hombre... habrá sido casualidad.

- Y cuando se marchó dejó de hacerlo. El motor iba suave como la seda. Pero luego cogí a una pareja que se puso a discutir y entonces comenzó a temblar otra vez...

- Me está tomando el pelo.

- ¡En absoluto! - dije, ofendido. - ¿Cree que debería automedicarle?

- ¿Medicar al coche?. ¿Se ha vuelto usted loco? - me increpó.

- Claro que no... la misma palabra lo dice: 'auto-medicar'. ¿Podría recetarme algún ansiolítico para Diesel?

- Los ansiolíticos solo los puede recetar un psiquiatra... - me dijo.

- ¿No conoce a ningún psiquiatra-mecánico de guardia?

- ¿Por qué no le pide la receta a su santa madre? - me dijo entonces.

- Pues porque mi madre no es psi... vale, vale. Ya lo he entendido.

Así pues, tras marcharme aun convencido de la dolencia que sufría mi taxi, no tuve más remedio que tirar de camello y conseguir por mi cuenta una caja de Trankimazines (de 2mg).

Y le eché un par de pastillas en el depósito.

Oye; tenía razón. Mano de santo." (ni libre ni ocupado, 11-02-08)

9/2/08

Dios en el taxi, con Victoria Abril

“Cada cual busca su particular semejanza con Dios. La mía... digamos que acabo de encontrarla: De mi conducción dependen las vidas de miles de desconocidos. (…)

Es otro día llevé en mi taxi a la actriz (y ahora cantante) Victoria Abril. El trayecto era largo, así que nos dio por hablar de música. En Radio3 estaban emitiendo en directo un concierto de flamenco de esos que dejan los pelos de punta en blanco. Victoria (cómo no) me dijo que conocía al cantaor, que era un buen amigo. - Porque nosotros los artistas... sentimos estas cosas desde muy dentro. ¿Sabes que ya llevo 40.000 copias vendidas en Francia? Ella hablaba y yo, mientras, comencé a fantasear con la idea de estrellar el taxi a lo bruto (con ella dentro, claro). Ya os podréis imaginar la repercusión mediática que tendría un accidente de Victoria Abril. Al día siguiente no habría medio (menos el difuntísimo Tomate, claro) que no bombardeara su parrilla con el suceso de marras. Por otra parte me dió por recordar aquella peli con ella de protagonista (junto a Antonio Banderas) y el gran Almodóvar como director: Átame. Recordé el impacto que me provocaron, siendo niño, ciertas escenas. Y entonces comprendí que, en mayor o menor medida, aquella mujer había contribuido a componer la persona que ahora soy. Sin ella, sin esas cuerdas rodeando sus muñecas sobre la cama central de la película (sobre la misma cama de mis sueños húmedos), posiblemente habría acabado de otro modo, en una suerte de efecto mariposa de múltiples resultados, siempre distintos, pero nunca con este mismo final. Al bajarse me sentí como Dios, por haber evitado un terrible accidente.” (Ni libre ni ocupado: La victoria de un dios menor, 08-02-08)