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18/2/26

Isabel Díaz Ayuso concede la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid a la isla Epstein por ser “un lugar de encuentro y un crisol de culturas” (Javi Ramos)

 "Con el objetivo de ensalzar su legado y su aportación a la sociedad, Isabel Díaz Ayuso ha concedido la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid a la isla Epstein por ser “un lugar de encuentro y un crisol de culturas” (...)"

(Javi Ramos, 12/02/26, El Mundo Today) 

27/1/26

Puro humor negro: "Según la lógica estadounidense, si Irán dijera «si el régimen estadounidense no deja de asesinar manifestantes, no nos queda otra opción que bombardear el país», los manifestantes anti-Trump deberían alegrarse. Al comparar a Estados Unidos con un espejo, el absurdo se hace evidente" (Thomas Fazi)

Thomas Fazi  @battleforeurope

Según la lógica estadounidense, si Irán dijera «si el régimen estadounidense no deja de asesinar manifestantes, no nos queda otra opción que bombardear el país», los manifestantes anti-Trump deberían alegrarse. Al comparar a Estados Unidos con un espejo, el absurdo se hace evidente.

(According to US logic, if Iran were to say “if the US regime doesn’t stop murdering protestors, we have no choice but to rain bombs on the country”, anti-Trump protestors should rejoice at the prospect. When you place a mirror up to the US, the absurdity becomes self-evident.)

Normal Island News @NormalIslandNws

ÚLTIMA HORA: Irán obtuvo evidencia en video de que Estados Unidos está usando armas químicas contra manifestantes pacíficos en Minneapolis 

(BREAKING: Iran has obtained video evidence that the US is using chemical weapons against peaceful protesters in Minneapolis )

De Lord Bebo

4:17 p. m. · 25 ene. 2026 1,9 M Visualizaciones

10:49 p. m. · 26 ene. 2026 4.118 Visualizaciones

16/10/25

Tras firmar su plan de paz para Gaza, Trump confía en poder llevar la paz a Estados Unidos también en el futuro (Kike García)

 "El presidente de los Estados Unidos,  Donald Trump, fue el protagonista absoluto de la conferencia de paz de Sharm el Sheij, en la que rubricó la paz entre Israel y Hamás. Un hito que cree que le da puntos para alcanzar su objetivo más ambicioso, la paz en Estados Unidos. (...)"                           (Kike García, El Mundo Today, 14/10/25) 

19/6/24

Antón Losada: Una semana después de las elecciones europeas del 9J, las últimas del largo ciclo electoral iniciado el 28M del año pasado, media España todavía no se ha recuperado, mientras la otra media ya únicamente conserva las fuerzas justas para confiar en el advenimiento de las vacaciones de verano... Es oficial. Media España presenta claros síntomas de padecer el síndrome de estrés postelectoral... la sintomatología es clara y resulta fácilmente identificable. Lo primero y más definitorio es tener ganas de pelea por lo que sea y con quien sea... Suele ser muy común anhelar que haya repetición electoral en Catalunya con más ganas que un adicto al fentanilo... La buena noticia es que no es grave. Se remedia con la realidad y el paso de tiempo. Tenga paciencia

 "Una semana después de las elecciones europeas del 9J, las últimas del largo ciclo electoral iniciado el 28M del año pasado, media España todavía no se ha recuperado, mientras la otra media ya únicamente conserva las fuerzas justas para confiar en el advenimiento de las vacaciones de verano y poder dejar de sentirse como Bill Murray en el día de la marmota; pero encerrados con el juez García Castellón y los fiscales del procés en lugar de Andie MacDowell. 

Es oficial. Media España presenta claros síntomas de padecer el síndrome de estrés postelectoral. No se engañen. No crea que usted está a salvo porque se defina de izquierdas o de derechas, de cuello azul o cuello blanco, nativo o importado, católico o ateo. No se puede establecer un patrón por ideología, geografía, renta, educación, religión o etnia. 

La afección rompe la barrera entre los bloques de izquierda y derecha, se extiende por igual de norte a sur y de este a oeste, entre los ricos más ricos eximidos del impuesto de sucesiones y los pobres más pobres electrocutados por el IVA de la luz, de los licenciados en la universidad de la vida a los brokers con máster comprado al peso en alguna universidad privada de pinta y colorea, entre fieles de misa diaria e infieles de blasfemia dominical o entre romanos, griegos, visigodos o bereberes.

Por fortuna la sintomatología es clara y resulta fácilmente identificable. Lo primero y más definitorio es tener ganas de pelea por lo que sea y con quien sea. Se pasa usted el día como un boxeador sonado, pegando ganchos al aire buscando un adversario con quien en enzarzarse y cabreándose porque no lo encuentra. Todo le indigna, todo le parece un escándalo y una vergüenza, le duele España, sobre todo por la memoria de los muertos y si acude a la Feria del Libro exige protección policial. Todo el día tiene ganas de irse a Francia a apuntarse a un frente o al otro para parar lo-que-sea-ismo. Los enemigos claros y el chocolate espeso es un guía.  Si alguien le recuerda que no hay elecciones previstas en todo 2025, entra en negación furiosa e incontrovertible, luego se indigna democráticamente y finalmente se echa a llorar y se deprime porque el mundo es una porquería.

El arco de síntomas complementarios del cuadro principal presenta múltiples variaciones. Suele ser muy común anhelar que haya repetición electoral en Catalunya con más ganas que un adicto al fentanilo. También, dejar de rendir en el trabajo o las relaciones sociales porque no puede pensar en otra cosa que la negociación de los presupuestos y el adelanto electoral. Una señal de alarma bastante fiable suena cuando el hablar de la amnistía o de la financiación de Catalunya le provoca síntomas psicosomáticos o incluso reacciones alérgicas. 

Esta guía de urgencia puede serle útil para evaluar si usted o alguien cercano padece o puede ir en camino de padecer de estrés postelectoral. No se alarme. La buena noticia es que no es grave. Se remedia con la realidad y el paso de tiempo. Tenga paciencia."           (Antón Losada, eldiario.es, 16/06/24)

1/3/24

Otro día en la pena capital en Estados Unidos: Idaho desiste en su intento de matar a un asesino en serie al no encontrarle la vena

 "El mismo día en que Idaho desistió de su intención ejecutar a Thomas Creech, un asesino en serie al que los verdugos no pudieron encontrarle la vena para administrarle inyección letal, Texas mató a Iván Cantú, un hombre acusado de la muerte en Dallas en 2000 de su primo, James Mosqueda, y de la novia de este, Amy Kitchen.

Las últimas palabras de Cantú, que murió por el método de la inyección letal en la prisión donde Texas tiene encerrados a los presos del corredor de la muerte en Huntsville, localidad volcada con el negocio de la encarcelación masiva, fueron para defender su inocencia, en la que insiste desde su detención. “Me gustaría dirigirme a las familias Kitchen y Mosqueda. Quiero que sepáis que nunca maté a James y Amy”, dijo. El reo, de 50 años, expiró a las 18:47, 21 minutos después de recibir la dosis mortífera de pentobarbital, según las autoridades carcelarias de Texas.

La ejecución de Creech, por su parte, estaba llamada a ser la primera en 12 años en Idaho. El director del Departamento Correccional del Estado, Josh Tewalt, certificó la imposibilidad de llevarla a término alrededor de las 11:00, aproximadamente una hora después de cuando estaba prevista. Tewalt explicó que el equipo médico fue incapaz de dar con una “vía intravenosa” válida. Los carceleros lo devolvieron a su celda, la sentencia de muerte expiró, y el Estado anunció que reflexionaría sobre “los siguientes pasos que tomar” con Creech.

La inyección letal es, según los expertos, el método de ajusticiamiento que más falla, lo que ha llevado a Alabama a probar con la asfixia con nitrógeno. El pelotón de fusilamiento ha regresado por ese mismo motivo a algunos territorios: Misisipi, Oklahoma, Carolina del Sur y Utah lo contemplan hoy entre sus opciones.

 A sus 73 años, Creech es el recluso que lleva más tiempo en el corredor de la muerte de Idaho. Fue condenado a la pena capital por el asesinato en 1981 de otro preso, David Dale Jensen. Por aquel entonces, ya acumulaba cuatro cadenas perpetuas por otros tantos asesinatos. Después le adjudicaron otros seis y él se declaró culpable de haber matado “a más de 40 personas”, según un comunicado de la oficina del fiscal. La última víctima en engordar su haber llegó el pasado enero, cuando la policía de San Bernardino (California) anunció la resolución de un caso abierto desde hace medio siglo; los investigadores determinaron que Creech era el culpable de la muerte de un joven llamado Daniel Walker.

Este miércoles, el Tribunal Supremo de Washington desestimó la apelación de último minuto del reo. Las ejecuciones son un asunto raro en Idaho. Desde 1976 solo se han consumado tres, según los datos oficiales. (...)"                (Iker Seisdedos, El País, 29/02/24)

15/6/23

Feijóo promete devolver la cordura a España y eliminar todos los derechos conseguidos en la última década

 "A poco más de un mes de las elecciones, Feijóo empieza a planear su legislatura. En una entrevista en Onda Cero con Carlos Alsina, el candidato del Partido Popular ha prometido «devolver la cordura» a España y eliminar todos los derechos conseguidos en la última década. «España volverá a ser un país normal, […]"                (Javi Ramos, El Mundo Today, 07/06/23)

9/9/22

Este mes de septiembre, gracias a los abonos recurrentes, muchos viajeros toman el Cercanias Madrid por primera vez. Dejad que alguien que lleva más de 20 años cogiéndolo casi a diario os cuente algunos útiles secretos que os permitirán mantener la cordura en sus andenes... El tiempo del Cercanías se parece al del planeta de Origen, ese que linda con el agujero negro supermasivo. No transcurre como en el universo convencional... el espacio tampoco; en honor a Brasil, realiza la paradinha, que consiste en detenerse en un punto indeterminado, por un tiempo indeterminado, de forma azarosa... En las horas punta el Cercanías transporta a mucha gente; procura no comer patatas con salsas avinagradas dentro de un cartoncillo; no es como tu coche o el salón de tu casa... Es importante lavarse bien los pies en casa para que descansen cómodamente sobre el asiento de enfrente; una posición hamaquera óptima para disfrutar de los estridentes gritos de karatekas del Punjab que surgen de un móvil última generación... y si vas sin mascarilla, lo más

Daniel Bernabé @diasasaigonados

1. Este mes de septiembre, gracias a los abonos recurrentes, muchos viajeros toman el @CercaniasMadrid por primera vez. Dejad que alguien que lleva más de 20 años cogiéndolo casi a diario os cuente algunos útiles secretos que os permitirán mantener la cordura en sus andenes.

2. El tiempo del Cercanías se parece al del planeta de Origen, ese que linda con el agujero negro supermasivo. No transcurre como en el universo convencional. Así, si los indicadores marcan 5 minutos para que llegue el tren, probablemente sean siete u ocho. 1 minuto = ?segundos

3. El Cercanías para siempre en las estaciones indicadas pero, a menudo, en honor a Brasil, realiza la paradinha, que consiste en detenerse en un punto indeterminado, por un tiempo indeterminado, de forma azarosa.

4. Aunque el Cercanías suele mantener una velocidad fluida y constante, especialmente en los tubos de la risa de Recoletos y Nuevos Ministerios, puede ir a una velocidad mínima y desesperante. Sospecho que es para permitir al pasajero contemplar las maravillosas vistas.

5. El Cercanías no es como su coche o el salón de su casa. Es un espacio público compartido con otras personas. Intente no imponer a los demás sus conversaciones telefónicas, su olor corporal o los sonidos que salen de su movil y que usted llama equivocadamente música.

6. En las horas punta el Cercanías transporta a mucha gente. Es incómodo, pero peor fue Verdún. Deja salir antes de entrar. No entres empujando para conseguir un sitio. Pon tu mochila en el suelo. Procura no comer patatas con salsas avinagradas dentro de un cartoncillo.

7. En el Cercanías hay mucha gente que pide limosna. Nunca he visto a ninguno de ellos hacer daño a nadie. No hace falta que les des nada, pero tampoco está de más que levantes tu mirada del móvil, les mires a los ojos y les des los buenos días.

8. El Cercanías es el mejor amigo de los libros, la sala de lectura de la clase trabajadora. No tiene chimenea, tampoco es usual ir en batín, pero se pueden vivir buenas aventuras entre sus vagones y páginas.

9. En él Cercanías, si vas atento, podrás conocer eso que llamamos sociedad de cerca, desde las tendencias en moda y peluquería, hasta el estado emocional del país. La información es oro y en sus trayectos hay mucha. Sólo hay que saber mirar.

1:40 p. m. · 8 sept. 2022
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jose sevilla rigo @josesevillarigo

Es importante lavarse bien los pies en casa para que descansen cómodamente sobre el asiento de enfrente; una posición hamaquera óptima para disfrutar de los estridentes gritos de karatekas del Punjab que surgen de un móvil última generación... y si vas sin mascarilla, lo más...

3/1/22

«Que caiga quien tenga que caer y Dios ya reconocerá a los suyos», dicen los ciudadanos, ya exhaustos, ante la sexta ola

 "Según el Instituto Nacional de Estadística, 9 de cada 10 españoles opinan de la sexta ola que «a tomar por culo porque yo ya no puedo más» y se han resignado a dejar «que ocurra lo que tenga que ocurrir [hospitalizaciones y, eventualmente, muertes] y que ya sea Dios, en su eterna sabiduría, quien salve a los que se lo merezcan».

«A la mierda, a la mierda todo», opinan los españoles, que ya solo confían en vencer a la pandemia en el Más Allá «si es que existe».

«Que Dios nos perdone pero… ya está, esto es lo que hay, punto», han declarado, conscientes de que rendirse traerá consecuencias pero incapaces de seguir luchando."                (Kike García, El Mundo today)

20/12/21

España es presa de una conspiración satánica que viene a arruinar los sueños de los niños... ¿El motivo? Una panda de ignorantes que piensan que la iluminación navideña de Granada con cruces invertidas (o sea, la Cruz del apóstol Simón Pedro, que pidió ser crucificado cabeza abajo por no considerarse digno de morir como su maestro, Jesucristo), son símbolos demoníacos... y el broche, Olona tiene miedo de pasear bajo esas cruces, iluminando la Navidad

 La Cruz invertida, Cruz de San Pedro o Cruz Petrina: ver Cruz Invertida en Wikipedia

 "Granada, la ciudad andaluza que da cobijo a la Alhambra, se preparaba para la Navidad decorando sus calles como otras tantas urbes españolas. Sin embargo, un suceso tan inesperado como bizarro la ha situado como protagonista de la actualidad. Un grupo de manifestantes, apenas unas decenas de personas, se concentraron el sábado 11 de diciembre frente al Ayuntamiento pidiendo la dimisión del alcalde. 

¿El motivo? Creían ver en la iluminación navideña cruces invertidas, símbolos demoníacos contra los que rezaron, mientras que sostenían carteles que calificaban al arzobispo de traidor y coreaban "fuera el satanismo". Aunque la increíble escena parecía propia de una película de Álex de la Iglesia no sólo tuvo lugar realmente, sino que vino precedida por la complicidad de la ultraderecha.

En los días previos un vídeo que denunciaba la diabólica amenaza luminosa se difundió por servicios de mensajería. La diputada ultra Macarena Olona, posible candidata de Vox a las próximas elecciones andaluzas, manifestó en sus redes el viernes 10 que: "Pensaba disfrutar con mi pequeño enseñándole la iluminación navideña de las calles de Granada. Pero no voy a llevarle porque pasaría miedo. Se ha decidido llenarlas de cruces invertidas. Los sueños de los niños deberían ser sagrados". Aunque la mayor parte de la gente se tomó a broma el suceso, e incluso advirtieron a Olona de que esas mismas luces están presentes en Zaragoza, donde gobiernan los conservadores del PP con apoyo de Vox, el mensaje ya estaba en marcha: España es presa de una conspiración satánica que viene a arruinar los sueños de los niños.

Todo esto no daría para mayor comentario si no fuera porque en Estados Unidos durante la década de los ochenta tuvo lugar un fenómeno conocido como el satanic panic, un profundo acontecimiento social que no sólo desvió la atención de problemas como la creciente desigualdad hacia la lucha contra el ocultismo, sino que encarceló injustamente a centenares de ciudadanos. Una demencial historia en la que se pueden leer los rasgos paranoides de una sociedad educada en el miedo, pero también una hábil maniobra cultural del reaganismo. La ultraderecha española no da puntada sin hilo y tras contribuir a la desinformación sobre la pandemia, impulsar a los antivacunas e inventarse problemas de seguridad pública, ahora pretende sacar tajada del pánico a lo demoníaco. ¿Si funcionó una vez, por qué no habría de hacerlo en esta ocasión?

Situémonos en el Estados Unidos de la década de los setenta, un país en crisis, receloso de sus líderes y aún lamiéndose las heridas por la derrota en Vietnam. El impulso contracultural de los sesenta ha sucumbido a su raíz individualista y la pretensión de cambiar el mundo ha quedado reducida a la búsqueda de un cambio interior. Florecen todo tipo de charlatanes, sectas y gurús en los que los jóvenes de clase media buscan guía. Charles Manson ha sido sólo el comienzo, el resultado más extremo de un fenómeno en el que la peculiaridad y la rareza cotizan al alza, algo que rápidamente es captado por los publicistas que pasan de promocionar productos a asociarlos a estilos de vida alternativos: los hippies se transformarán en los nuevos yuppies.

 Anton Szandor LaVey contempla el momento con optimismo. Su Iglesia de Satán, fundada en 1966, crece, su Biblia negra vende miles de ejemplares. Detrás de su culto hay poco más que una mezcolanza confusa de ocultismo, naturismo y new age, que apela a las pulsiones más primarias del ser humano contra las reglas sociales: el sexo fácil es siempre un gran reclamo para tu producto. Lo cierto es que LaVey tiene un estilo y unas ideas que, paradójicamente, son muy similares a las que llevarían al reaganismo a su victoria: libertad individual por encima de todo, autorrealización sin tener en cuenta los contextos socioeconómicos y una gran cantidad de palabrería contra el concepto de sociedad. No es casual. LaVey ha sido un lector voraz de Ayn Rand, la ultraliberal madre putativa de la ola neoconservadora de los años ochenta.

Ronald Reagan, un actor secundario de western, maneja con soltura el disfraz. Mientras que por un lado promueve una sociedad de un hedonismo amoral y egoísta, por el otro se apoya en los fundamentalistas evangélicos: acciones, coca y porno VHS en una mano y el ultraconservadurismo integrista en la otra. Todo mezclado con unas buenas dosis de miedo que, esta vez, tenían que surgir de una amenaza diferente a la URSS, ya que la caza de brujas había dejado unas cicatrices que no se debían volver a abrir. Si Arthur Miller escribió Las brujas de Salem como alegoría del macartismo, en esta ocasión la narrativa persecutoria copiaría las formas de su denuncia: en vez de rojos habría que aterrorizar a la población con el príncipe de las tinieblas.

Estados Unidos ya venía asustado de fábrica y películas como La semilla del diablo, El Exorcista o La Profecía habían ayudado a sembrar en el imaginario colectivo la vuelta del maligno como una amenaza real. Si a esto le sumamos la popularidad de casos como los del asesino del zodiaco o el del alfabeto –matar por entregas siempre es bueno para la audiencia– la pradera estaba lista para el incendio. Michelle recuerda: una historia verídica de satanismo, fue un libro publicado en noviembre de 1980, unos pocos meses antes de la primera victoria de Reagan en las elecciones presidenciales, que se convirtió rápidamente no sólo en un bestseller, sino en el argumento definitivo para iniciar un auto de fe a escala nacional.

El libro, escrito por un psiquiatra canadiense que respondía al nombre de Lawrence Pazder, versaba sobre los testimonios de Michelle Smith acerca de unos supuestos abusos en rituales satánicos que padeció en su infancia. El método empleado, el de la regresión hipnótica, de nulo valor científico, valió como coartada para perpetrar un revoltijo lleno de lugares comunes extraídos de la cultura pop satánica, hechos no sustentados en ninguna prueba y que investigaciones posteriores demostraron falsos. Si además añadimos el pequeño detalle de que Lawrence y Michelle eran pareja, la estafa resulta aún más evidente. ¿Cómo podemos medir el descomunal éxito del libro? Haciendo notar que en los siguientes años se registraron más de 12000 denuncias de rituales satánicos con abusos en los que la policía no encontró prueba alguna de que hubieran sucedido.

 Cuando la máquina del terror se puso en marcha fue imparable, entre otras cosas porque existía un interés comercial mediático que acompañó al político. En 1988 se llegó a la cumbre de la locura televisada con "Adoración al diablo: exponiendo la clandestinidad de Satanás", un programa especial de dos horas conducido por Geraldo Rivera, presentador conocido no sólo por su bigote sino también por sus altas dosis de sensacionalismo. Por el espacio pasaron curas, demonólogos, madres asustadas, adolescentes confusos e incluso Ozzy Osborne, mediante una conexión vía satélite con Londres. Rivera afirmó que Estados Unidos albergaba a un millón de satanistas, obviamente dispuestos a cualquier fechoría. Existía un país que se reía de estas cosas en el Saturday Night Live, pero también otro que se las tomaba totalmente en serio. La idea era poderosa: ya no se trataba tan sólo del miedo al demonio, algo abstracto y sobrenatural, sino a sus seguidores, camuflados entre tu familia, tus vecinos o el señor que te vendía el pan. Y por supuesto los profesores.

El modelo familiar de doble ingreso propuesto por Reagan había necesitado de la incorporación masiva de la mujer al mundo laboral, por lo que proliferaron las guarderías y los colegios infantiles a lo largo de todo el país. ¿En quién se posaron los ojos inquisidores en busca de satanistas? En aquellos que podían pervertir a los niños y abusar de ellos. El caso más significativo fue el de la Guardería MacMartin, donde se acusó a la familia que la regentaba de todo tipo de tropelías en un juicio plagado de errores donde se indujo a los niños a mentir para incriminarles. En 1983, Judy Johnson denunció a los educadores por abuso en ritual satánico. La histeria hizo que otras 360 familias se sumaran a la causa. Tras siete años de proceso, en 1990, se dictaminó que los propietarios de la guardería MacMartin eran inocentes, después incluso de haber excavado el entorno de la escuela en busca de túneles secretos. Sus vidas y su negocio estaban destruidos. Nadie pareció tener en cuenta que la señora Johnson, la primera denunciante, padecía de una esquizofrenia agravada por el alcoholismo.

El pánico satánico buscó otros muchos chivos expiatorios para su cruzada vesánica, siempre relacionados con los niños, principal vector moral para que nadie se atreviera a cuestionar sus intenciones. Los juguetes fueron los siguientes sospechosos. Supuestos expertos denunciaban en programas de máxima audiencia cómo Los Pitufos eran realmente cadáveres, por su piel azul y sus labios negros, que intentaban introducir la homosexualidad entre los más pequeños, ya que, salvo Pitufina, todos eran personajes masculinos. Los Thundercats y los Masters del universo también quedaron señalados como productos nocivos, algo casi esperable al lado de las acusaciones contra Mi pequeño Pony y Los osos amorosos, que al parecer escondían pentagramas y oscuros rituales en su diseño. Un auténtico despropósito que, pese a lo absurdo de la situación, se extendió incontenible.

Quienes, por supuesto, también sufrieron una implacable persecución fueron los músicos de heavy metal. Tanto Black Sabbath como Judas Priest se tuvieron que enfrentar a demandas por el suicidio de sus fans adolescentes, provocados supuestamente por unos mensajes subliminales insertos en su música. No eran raros los programas con señoras de pelo ahuecado, al estilo de Nancy Reagan, escuchando horrorizadas discos de heavy en sentido inverso. El mundo del rol fue otro objetivo de la ira contra lo demoníaco. Especialmente Dragones y Mazmorras, que contó incluso con una asociación en exclusiva para intentar acabar con él, la conocida como BADD: Bothered About Dungeons and Dragons. Incluso algo tan norteamericano como la propia celebración de Halloween quedó en entredicho, al extenderse bulos sobre asesinos satánicos camuflados bajo el disfraz y la algarabía nocturna.

 La histeria colectiva fue cesando en Estados Unidos con el fin de la era Reagan, coincidiendo con la desaparición de la URSS pero también con la aparición de un nuevo enemigo en escena: Sadam Hussein. ¿Para qué se necesitaba un enemigo sobrenatural cuando se había encontrado un nuevo villano en Oriente Medio? Aún así, la persecución de este enemigo interior dejó secuelas en el propio sistema de justicia, sobre el que pesan casos como el de los tres de Memphis Oeste, unos jovenes condenados a pena de muerte y cadena perpetua en 1993 por el asesinato en un supuesto ritual satánico de unos menores. Lo cierto es que en 2011, tras dieciocho años en prisión, tuvieron que ser absueltos al presentarse nuevas pruebas que los exoneraron. Su mayor delito fue ser seguidores de la contracultura gótica. Cuando la ley intenta saciar un miedo inducido deja de ser justa para convertirse en una farsa.

El pánico satánico que azotó Estados Unidos desde los años ochenta hasta mediados de los noventa no fue casual. Como hemos visto tuvo detrás el interés político de los conservadores para manejar el miedo de la población hacia un enemigo inexistente, algo que cohesiona el país y resta de la sociedad un espíritu crítico hacia sus líderes. También uno religioso, que fue aprovechado por evangelistas y católicos para situarse como la barrera divina contra la amenaza del maligno: los exorcismos televisados de los predicadores resultan tan grotescos como inculpatorios. ¿Cuál fue la tercera pata interesada en fomentar esta histeria? Todos aquellos que podían rentabilizar económicamente el miedo, especialmente programas sensacionalistas que pagaban generosamente a todo tipo de supuestos expertos por sus desvaríos.

 El pánico satánico, sin embargo, no desapareció para siempre sino que cambió de forma resurgiendo puntualmente en la sociedad norteamericana. En los atentados del 11 de Septiembre se hicieron populares ciertas fotografías entre aquellos que creían ver la figura del demonio en la nube de polvo tras el colapso de las torres. En el Tea Party se dieron cita una gran cantidad de integristas que buscaban señales de que el presidente Obama era un enviado satánico, desatándose las suspicacias en 2013 por su parecido físico con el actor que encarnaba al diablo en la serie La Biblia. El pánico por los payasos asesinos, el Pizzagate o QAnon han sido una trasposición de la histeria satanista a nuestros días, especialmente si tenemos en cuenta la coartada de la defensa de la infancia para desatar el terror, la ira y evitar que nadie cuestione su autenticidad.

Toda esta historia está llena de momentos tan delirantes como tragicómicos, que a cualquier adulto medianamente funcional sólo le pueden llevar a la carcajada. Pero convendría recordar que el propio FBI cataloga a QAnon como "amenaza terrorista doméstica", una secta digital conspirativa que se refiere habitualmente a sus enemigos como la "camarilla de adoradores de Satán". La diputada Macarena Olona tan sólo está siguiendo un guión que ya ha funcionado en Estados Unidos y que la ultraderecha utiliza como una herramienta más en toda Europa para lograr sus objetivos, esta vez con la potencia de lo digital como medio principal para sembrar el terror y la desconfianza. Cuiden a sus niños de Satán, también de Mi pequeño Pony. Pero cuídenlos más de esta nueva ola reaccionaria y descivilizatoria contra la ilustración."                  (Daniel Bernabé, RT, 17/12/21)

24/2/21

Los españoles asumen que este 2021 nos invadirán los extraterrestres o algo peor y solo preguntan si lo cubre su seguro

 "Un informe difundido esta mañana por la compañía de seguros Santalucía confirma que la población española, a estas alturas de 2021, ha asumido ya que, o bien nos invadirá una raza alienígena, el propio Gozdilla o habrá un apocalipsis zombi. Sea cual sea la próxima desgracia que azotará a los españoles, su única preocupación ahora mismo es “si lo cubrirá el seguro”.

“Abducciones, guerras nucleares, llámalo equis… yo lo único que quiero saber es cuánto me va a costar la broma y si me lo cubre el seguro”, declaraba uno de los miles de encuestados.

Santalucía insiste en que nunca antes había recibido tantas llamadas de españoles interesados en “el mejor seguro, el que me cubra esa cosa terrible que va a pasar y que ahora mismo somos incapaces de imaginar, igual que fuimos incapaces de prever todo esto que nos ha acabado pasando”.

“Es un reto estar a la altura de la próxima desgracia pero para esto estamos, nos comprometemos a ofrecer el mejor servicio pase lo que pase”, confirman desde la aseguradora. “¿Un meteorito? Oye, parece raro pero lo tendremos en cuenta”, añaden."                 (El Mundo Today)

11/11/20

Los condados más afectados por el coronavirus votan en masa a Trump... cousas veredes

 "Una de las conclusiones más sorprendentes que se extraen de los resultados de las elecciones de Estados Unidos es que allí donde actualmente el coronavirus está más descontrolado, el presidente Donald Trump, cuya respuesta a la pandemia ha sido muy cuestionada por los expertos sanitarios, ha ganado de forma abrumadora. En cambio, aquellos que fueron a votar con la Covid-19 en mente eligieron al candidato demócrata, Joe Biden . Ni una pandemia mundial ha sido capaz de unir a un país más dividido que nunca.

Un análisis de la agencia de noticias Associated Press (AP) revela que en 376 condados con el mayor número de nuevos casos per cápita, la abrumadora mayoría (un 93% de estos condados) se decantó por el candidato republicano. 

 Gran parte de ellos son condados rurales en estados como Montana, Dakota, Nebraska, Kansas, Iowa y Wisconsin, el tipo de regiones que han mostrado un mayor rechazo a las medidas de prevención frente al SARA-CoV-2 como son el distanciamiento social, el uso de mascarillas y otras recomendaciones de salud pública. Estas zonas, a su vez, han sido el foco de gran parte del reciente aumento de contagios en el país.(...)"                   (La Vanguardia, 06/11/20)

15/9/20

Lo que hay que hacer para pillar curro... casi toda una vida fingiendo ser negra... para ser profe...

 "La profesora universitaria que fingía ser negra. Jessica A. Krug dimite de su puesto en la Universidad George Washington tras reconocer que llevaba años mintiendo sobre sus orígenes.

Jessica A. Krug, de 38 años, llevaba décadas presentándose como una afrocaribeña. Contaba que había crecido en el Bronx neoyorquino, que sus padres eran drogadictos y que su hermano era una de las tantas víctimas de la brutalidad policial. Pero el pasado 3 de septiembre, esta profesora de Historia Latinoamericana y Africana de la Universidad George Washington, basada en la capital estadounidense, confesó en el blog Medium, en un texto titulado La verdad y la violencia contra los negros de mis mentiras, que no es quien tanto tiempo ha dicho ser.

 En la adolescencia, se inventó que era negra y su lugar de origen lo cambió varias veces. No creció en Nueva York. Su infancia fue la de una niña blanca judía en los suburbios de Kansas City, en la América profunda. A los que la conocen les pidió perdón, asegurando que no fueron “ingenuos": "Fui audaz con mis engaños”. La suya ha sido casi toda una vida adulta basada en el “suelo tóxico del napalm de las mentiras”, dice al comienzo de su escrito.

La profesora, que fue suspendida de su empleo nada más conocerse la confesión, dimitió el miércoles de su puesto en dicha universidad. El departamento de Historia, en el que trabajaba desde 2012, ya había reclamado su despido la semana pasada. “Con su apropiación de una identidad afrocaribeña, ha traicionado la confianza de innumerables estudiantes actuales y antiguos compañeros de estudios africanos”, entre otros, han señalado en un comunicado sus ya excolegas. “Es vergonzosa la falta de auténticos profesores negros y latinos en esta institución que dio lugar a una persona como Jessica Krug”, condenaron los miembros de la Unión de Estudiantes Negros. Cerca del 25% de sus profesores de tiempo completo son personas de color.

Krug atribuye en su texto su conducta “antiética”, “antinegra” y “colonial” a problemas de salud mental. Los profesionales que la están ayudando “tan tarde” le han dicho, según comenta en el mismo blog, que la apropiación de falsas identidades es una respuesta a los traumas que marcaron su niñez. Pero defiende que no quiere justificarse y que debe ser cancelada. “Las comunidades negras no tienen la obligación de albergar los desechos de las sociedades no negras. He hecho esto. Sé que está mal y lo he hecho de todos modos”, escribió.

Su comportamiento recuerda al polémico caso de Rachel Dolezal, una mujer que se identificaba como negra y que llegó a presidir la sección local en Spokane (Washington) de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP en sus siglas en inglés, la principal organización en favor de los derechos civiles de Estados Unidos) durante más de un año. En junio de 2015 sus padres reconocieron que nació blanca y que se había hecho pasar por negra.

Personas cercanas a Krug ya dudaban de ella. Yarimar Bonill, miembro del Centro Schomburg de Investigación en Cultura Negra de Nueva York, ha contado en Twitter que la profesora se hacía pasar por afrolatina proveniente del Bronx y que se vestía y actuaba de manera inapropiada. Por ejemplo, “se presentaba a un seminario de académicos a las diez de la mañana vestida para ir a un club de salsa”, escribe. Bonill ha planteado que la Universidad George Washington ponga en marcha un fondo de becas para académicos afrolatinos tras el escándalo.

El escritor Hari Ziyad tuiteó: “No tenía ningún deseo profundo de creer que Jessica era negra. El problema era (también) que no quería creer que ella no era lo suficientemente negra”. Las palabras de Ziyad inciden en un delicado debate sobre cómo se aborda la cuestión racial en Estados Unidos. Para este autor, Krug se alimentó de la debilidad de los “entiendo por qué sospechas, pero...” y el “algo está mal, sin embargo...”.

Entre los trabajos de Krug relacionados con la raza, destaca su libro Fugitive Modernities (2018), publicado por la Duke University Press, finalista del premio Harriet Tubman y el premio del libro Frederick Douglass. El celebrado ensayo se centra en la historia del siglo XVI de las comunidades de esclavos fugitivos en Angola. La plataforma RaceBaitr, dedicada a compartir escritores sobre la raza, eliminó de su web el trabajo de Krug: “Su farsa la ha llevado a muchos espacios sagrados negros, incluido este”.              (Antonia Laborde, El País, 11/09/20)

10/12/19

Cientos de mandatarios de todo el mundo se ven obligados a hablar del tiempo al coincidir en el mismo edificio

"Sin saber muy bien de qué hablar, cerca de 30.000 delegados y 200 mandatarios de alto perfil de todos los países del mundo se han visto obligados a comentar el tiempo que hace en Madrid y en el resto del planeta al coincidir durante días en un mismo edificio y cruzarse en vestíbulos, pasillos y salas de conferencias. Los líderes tienen poco en común unos con otros, por lo que se limitan a hablar “de que hace mucho calor, de que llueve mucho y de que el tiempo está como loco”, según informa uno de los asistentes.


Dado que apenas se conocen, los políticos balbucean frases vacías de sentido en torno a la temperatura y a lo difícil que está todo tratando de no quedar en ridículo unos con otros. “No sabes qué decir y acabas hablando de que si hace frío pero no tanto frío como antes”, explica un delegado alemán que lleva días evitando coincidir en el ascensor con otros asistentes.


Los políticos de los países más contaminantes del mundo, que no están presentes en el edificio, están al teléfono unos con otros conversando animadamente sobre dinero y proyectos en común."             (Kike García, El Mundo Today)

23/7/19

Patricia Espejo: “A menudo, el humor es decir lo que piensas”

"Patricia Espejo no se la jugó al empezar a trabajar como humorista. Cuenta que comenzó porque, a causa de la crisis, no encontraba un empleo relacionado con su formación como técnico administrativo en recursos humanos, pero sí que le surgían posibilidades para trabajar en el humor. Hoy en día lo celebra: considera que la comedia se le da mejor.

¿Crees que la comedia es una manera de cambiar la sociedad? 

La sociedad es de mierda. Se puede concienciar con el humor más reivindicativo, porque al final lo que haces con la risa es hipnotizar a la gente para que esté un poco menos al tanto e introducirle así las ideas sin que se dé cuenta, pero no vale solo con eso. Hay muchos tipos de públicos y puedes llegar a algunos de ellos con este contenido más reivindicativo, pero no es el único factor que influye.

Últimamente parece que no se puede hablar de comedia sin abordar el tema de “los límites del humor”. ¿Piensas que este debate es bueno para la comedia? 

La gente está muy aburrida y necesita algo de lo que hablar: ahora le ha dado por los límites del humor. Para mí, el humor no tiene límites, pero eso no significa que no haya gente que haga chistes de mierda. Creo que la gente se siente ofendida cuando tú haces chistes que buscan ofender.

 Por ejemplo, creo que el humor negro ha de ser algo muy ruin que tú hayas pensado alguna vez —y que sepas que está mal haberlo hecho— y que la gente pueda conectar contigo porque, de alguna manera, también lo ha podido pensar alguna vez —y sabe que está mal haberlo hecho—. Pero ponerte a hacer daño y a ofender solo por picar no tiene gracia, porque ahí tu intención es ofender, no hacer humor.

¿Hay algún tema sobre el que nunca harías un chiste? 

Si se me ocurre el tema, no; otra cosa es que no se me ocurra. A mí no me gusta ofender a la gente; a mí me gusta tener en cuenta al público porque, al fin y al cabo, es quien está allí y te ve. Es necesario tener empatía para estar en un escenario. Hay gente que está totalmente desconectada del público. Les pasa, por ejemplo, a los youtubers, que no saben leer al público porque no están acostumbrados.

En tus monólogos tratas temas como la depresión, ¿crees que los buenos chistes vienen de las vivencias más oscuras de las personas? 

Al final, el humor muchas veces es decir lo que piensas. Compartir cosas que te suceden o pensamientos oscuros, pero llevados a lugares estúpidos o directamente a la comedia. Yo tuve momentos en los que lo pasé realmente mal. Pero bueno, de todo lo malo te sacas un bloquecito.

A menudo, tu humor es muy abstracto y alejado de la realidad, pero consigues conectarlo con situaciones cotidianas, ¿cómo? 

No sé cómo lo hago. Me sale innato. Y eso está muy bien o muy mal, porque cuando no te sientes inspirada no te sale nada. También es verdad que los cómicos siempre estamos buscando el giro en las cosas cotidianas. Albert Boira dijo en una charla, y se me quedó grabado, que todo lo que se te ocurre tienes que apuntarlo, porque, como cómico, es dinero lo que pierdes. Todo lo que te suceda es texto.

En el panorama nacional han empezado a surgir espacios de comedia exclusivamente femeninos como Riot Comedy en Madrid o la iniciativa del Circuito Café Teatro en Valencia. ¿Consideras que esto fomenta que más mujeres entren en el panorama? 

Es cierto que es más complicado para las mujeres entrar en la comedia porque es un mundo que dominan los hombres, pero tanto yo como otras muchas cómicas hemos entrado a pesar de eso y a pesar de que existe el bulo de que las mujeres no hacen gracia, supongo que extendido por hombres que tenían miedo de que las mujeres hiciésemos más gracia que ellos. 

También es verdad que hay locales con dueños machistas, incluso algunos en los que no programan a mujeres, pero a mí personalmente jamás me han puesto problemas. 

Excepto una vez que un gilipollas en un micro abierto nos dijo a Silvia Sparks y a mí que a las chicas nos daba tres minutos y a los chicos seis o siete. Así que está bien Riot Comedy o cualquier otra plataforma, pero yo no creo que sea la mejor manera para normalizar a la mujer en la comedia. Una de las chicas de Riot Comedy defiende que necesita actuar en un lugar seguro, pero yo pienso que en la comedia no existe ningún público con el que puedas estar seguro de que todo va a salir bien.

 Reconoces que entrar es difícil. ¿Y mantenerse? 

No es que sea más complicado para nosotras, pero la comedia en general es un mundo un poco complejo. Además, muchas veces actúas de noche y a menudo tienes que irte lejos, sola, a un local. Hay que ser valiente para ser mujer y ser cómica."                      (Entrevista a Patricia Espejo, Enric Ortiz, El Salto, 30/04/19)

22/1/19

Desgraciamos generaciones enteras... pero vamos a mejor. Así que habrá que joderse, vencer el desánimo y hacer lo posible para seguir en política hasta el final...

"Recuerdo los presos del IRA que murieron en huelga de hambre para conseguir, que Irlanda del Norte se incorporara al resto de Irlanda… sin conseguirlo

Recuerdo los asesinatos y secuestros de ETA llevados a cabo para derrotar al Estado español y conseguir la independencia y el socialismo en Euskadi… sin  conseguirlo.

Veo a Gran Bretaña metida en un callejón sin salida:  obligada por un referéndum convocado según los intereses del Partido Conservador (y en el que la gente votó sin conocer toda la verdad) y atrapada en un acuerdo de Brexit con la Unión Europea que no gusta a casi nadie.

Veo al independentismo catalán incapaz de reconocer que no se puede proclamar la independencia con sólo el apoyo de la mitad de los catalanes. Veo como su barco se acerca progresivamente a los arrecifes y que  nadie tiene el valor de dar un golpe de timón por el desgaste electoral que esto supondría para su partido

Leo lo que se publica en la prensa y las redes sociales y observo melancólico que, en momentos de conflicto, la razón es sistemáticamente pisoteada y lo único que cuenta es la emoción o la mentira interesada.

Entonces me dan ganas de enviarlo todo a paseo… pero hay una cosa que me sostiene: al final, aunque seamos capaces de desgraciar la vida a generaciones enteras (¿recordamos lo que significaron las últimas guerras mundiales?) si uno mira la historia de la humanidad en perspectiva (de unos 350.000 año para acá) se aprecia claramente que vamos progresivamente a mejor.

Así que habrá que joderse, vencer el desánimo y hacer lo posible para seguir en política hasta el final, intentando, sencillamente,  que todo vaya a mejor."                  (Grosske, blog, 11/12/18)

4/1/19

Cómo funciona la economía: el principal efecto del espectáculo de la miseria de los que trabajaban duramente en la cuerda era acentuar el sentido que los pasajeros tenían del valor de sus asientos en el carruaje, y causaba que se aferrasen a ellos con mayor desesperación que antes...

"La explicación sobre el funcionamiento de la economía que se expone en los párrafos siguientes pertenece al autor Edward Bellamy y está extraída de su novela, “Mirando Atrás,” cuyo título original en inglés es “Looking Backward”

Se escribió a finales del siglo XIX en Estados Unidos, un momento y un lugar en el que la dureza de las relaciones económicas y sociales motivaron reflexiones de unas dosis de profundidad psicológica tan extraordinarias como las que a continuación se muestran.

En los inicios de la novela, el autor desvela cómo funciona la economía a partir de una metáfora que perfectamente podría considerarse paradigmática. Dicha introducción caracteriza conceptos que hoy en día ya son considerados clásicos, como “socialismo” o “crisis económica”, así como otros de tipo más social -“movilidad”, “desigualdad” o “moral,”- a la par que muestra la sombría impresión que una buena parte de su generación compartía sobre el sistema económico de la época, dejando entrever, también, algunos de los mantras -“el cambio es imposible”- que usted, lector, deberá juzgar si siguen estando de plena actualidad, o no.

En un intento de proporcionar al lector una mínima impresión general del modo en que la gente convivía aquellos días, y especialmente de las relaciones entre los ricos y los pobres, quizá lo mejor que puedo hacer es comparar la sociedad de aquellos días con un carruaje prodigioso al que las masas de la humanidad estuviesen unidas con arreos y del que tirasen laboriosamente a lo largo de un camino muy montañoso y arenoso. 

El conductor estaba hambriento y no permitía que nadie se quedase rezagado, aunque el paso era necesariamente muy lento. A pesar de la absoluta dificultad de tirar del carruaje a lo largo de un camino tan difícil, la parte superior del carruaje estaba cubierta con pasajeros que nunca bajaban, ni siquiera en las subidas más pronunciadas. En estos asientos de la parte superior se notaba una brisa muy suave y eran muy cómodos. 

Bien elevados por encima del polvo, sus ocupantes podían disfrutar del paisaje a su placer, o discutir críticamente los méritos del equipo que se esforzaba. Naturalmente tales plazas estaban muy solicitadas y la competición por ellas era intensa, cada uno perseguía como primer objetivo en la vida el asegurarse un asiento en el carruaje para sí mismo y dejárselo a su hijo después de él. Por la regla del carruaje, un hombre podía dejar su asiento a quien él quisiese, pero por otra parte había muchos accidentes por los cuales podía perderse por completo. 

A pesar de que eran tan cómodos, los asientos eran muy inseguros, y en cada sacudida imprevista del carruaje había personas que se resbalaban fuera de ellos y se caían al suelo, donde eran instantáneamente obligados a agarrar la cuerda y ayudar a arrastrar el carruaje sobre el cual habían anteriormente ido montados tan placenteramente.  

Naturalmente perder el asiento se consideraba una desgracia terrible, y la aprensión de que esto pudiese sucederles a ellos o a sus amigos era una nube constante sobre la felicidad de aquellos que iban montados.

Pero ¿pensaban solamente en sí mismos? preguntarás. ¿Su mero lujo no se tornaba intolerable para ellos por comparación con la suerte de sus hermanos y hermanas que estaban con los arreos, y el conocimiento de que su propio peso se añadía a su duro trabajo? ¿No tenían compasión por sus semejantes de quienes solamente la fortuna les diferenciaba? Oh, sí; la conmiseración era expresada frecuentemente por aquellos que iban montados, hacia aquellos que tenían que tirar del carruaje, especialmente cuando el vehículo llegaba a un mal lugar en el camino, como ocurría constantemente, o a una colina particularmente escarpada. 

En tales momentos, el desesperado esfuerzo del equipo, sus agonizantes saltos y caídas bajo el despiadado azote del hambre, los muchos que desfallecían en la cuerda, y eran pisoteados en el fango, formaban un espectáculo inquietante, que a menudo provocaba manifestaciones de sentimientos sumamente creíbles, en lo alto del carruaje. 

En tales momentos, los pasajeros habrían regañado alentadoramente a los que trabajaban duro en la cuerda, exhortándolos a que tuviesen paciencia y mantuviesen las esperanzas de una posible compensación en otro mundo a cambio de la crudeza de su suerte, mientras otros contribuían a comprar ungüentos y linimentos para los lisiados y heridos. 

Se estaba de acuerdo en que era una enorme lástima que tuviese que ser tan duro tirar del carruaje, y había un sentido de alivio general cuando la parte del camino especialmente mala era sobrepasada. Este alivio no era, de hecho, completamente a cuenta del equipo, porque en esas partes malas había siempre algún peligro de vuelco general en el que todos perderían sus asientos.

Debe en verdad admitirse que el principal efecto del espectáculo de la miseria de los que trabajaban duramente en la cuerda era acentuar el sentido que los pasajeros tenían del valor de sus asientos en el carruaje, y causaba que se aferrasen a ellos con mayor desesperación que antes. Si los pasajeros pudiesen simplemente haberse sentido seguros de que ni ellos ni sus amigos se caerían nunca de lo alto, es probable que, más allá de contribuir a los fondos para linimentos y vendas, se hubiesen preocupado extremadamente poco por aquellos que arrastraban el carruaje.

Soy bien consciente de que esto parecerá una increíble atrocidad a los hombres y mujeres del siglo veinte, pero hay dos hechos, ambos muy curiosos, que lo explican parcialmente. En primer lugar, se creía firme y sinceramente que no había otra manera en la que la Sociedad pudiese progresar, excepto si muchos tiraban de la cuerda y unos pocos iban montados, y no sólo esto, sino que incluso ninguna mejora muy radical era posible, ya fuera en los arreos, el carruaje, la carretera, o la distribución de la faena. Siempre había sido como era, y siempre sería así. Era una lástima, pero no se podía evitar, y la filosofía prohibía despilfarrar compasión en lo que estaba más allá del remedio.

 El otro hecho es todavía más curioso, consiste en una extraña alucinación que aquellos que estaban en lo alto del carruaje compartían generalmente, de que ellos no eran exactamente como los hermanos y hermanas que tiraban de la cuerda, sino de un barro más fino, perteneciendo en algún sentido a un orden superior de seres que podrían con razón esperar que tirasen de ellos. Esto parece inexplicable, pero, como una vez fui de los que iba montado en este carruaje y compartí esta alucinación, debería ser creído.

 La cosa más extraña en relación con esta alucinación era que aquellos que acababan de trepar desde el suelo, antes de que las marcas de las cuerdas les hubiesen desaparecido de las manos, empezaban a caer bajo su influencia. En cuanto a aquellos cuyos padres y abuelos, antes que ellos, habían sido tan afortunados como para mantener sus asientos en lo alto, la convicción que ellos llevaban en el corazón acerca de la esencial diferencia entre su clase de humanidad y la del común de los mortales era absoluta.

 El efecto de una ilusión para moderar los sentimientos de mutuo entendimiento hacia los sufrimientos de la muchedumbre de seres humanos, transformándolos en una distante y filosófica compasión es obvio. A ello me refiero como la única extenuación que puedo ofrecer por la indiferencia que, en el periodo del que escribo, marcó mi propia actitud hacia la miseria de mis hermanos."                (El Captor, 14/12/18)

17/10/18

El Gobierno tranquiliza a los españoles asegurándoles que podrán seguir tratando como la mierda a los ciudadanos que cobren el salario mínimo... y ha querido tranquilizar, sobre todo, a los españoles más ricos. “Que no haya alarmismos. Que ahora cobren 900 euros no implica para nada que sea necesario mirarles a los ojos o aprenderse sus nombres”. “Subir el sueldo mínimo permite despreciar con menor cargo de conciencia y, por ejemplo, gritar a un empleado de Media Markt y aún así salir de allí como un señor”

"Diciendo que “el trato de tú a tú no va a cambiar”, el Gobierno de Pedro Sánchez ha querido tranquilizar a los españoles más ricos que temen que, con la subida del salario mínimo, ya no puedan seguir tratando como la mierda a las cajeras del supermercado, los mensajeros o al personal de limpieza de los hoteles.

“Que no haya alarmismos. Que ahora cobren 900 euros no implica para nada que sea necesario mirarles a los ojos o aprenderse sus nombres”, explicaba un portavoz del Ejecutivo esta mañana. “Pese al aumento del 22,3%, el efecto en las relaciones interpersonales no va a notarse”, insistía.
Tras el anuncio de la subida pactada hasta los 900 euros mensuales en 14 pagas, las alarmas sobre la destrucción de puestos de trabajo saltaron desde la patronal.

 El candidato a suceder a Joan Rosell al frente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha afirmado que “puede llegar un momento en el que la gente tenga que ir al Starbucks saludando a todo el mundo o que la recepcionista te conteste de malos modos”. Pese a todo, muchos analistas reconocen que no hay evidencias empíricas que respalden estos temores.

La desigualdad sigue siendo tan flagrante que los pobres seguirán siendo cucarachas a ojos de todos, con la salvedad de que “subir el sueldo mínimo interprofesional permite despreciar con menor cargo de conciencia” y, por ejemplo, hace viable gritar a un empleado de Media Markt “y aún así salir de allí como un señor”.

El Gobierno también ha querido tranquilizar a los ciudadanos aclarando que la subida de impuestos a las rentas superiores a 130.000 euros tampoco implicará que los pobres dejen de tratar a los ricos como personas mezquinas que les han robado todo lo que tienen."              (Kike García, El Mundo Today)