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20/4/20

Salen flores entre las baldosas del paseo de Gracia. Deambulan los jabalíes por las calles vacías de la zona alta de Barcelona. Han sido vistos en Sitges unos delfines.... en cuanto salgamos a la calle, se van a enterar las flores, los jabalíes y los delfines de quién manda aquí... Yo, si fuera delfín, ya empezaría a alejarme de la costa. Por si acaso.

"Salen flores entre las baldosas del paseo de Gracia. Deambulan los jabalíes por las calles vacías de la zona alta de Barcelona. Han sido vistos en Sitges unos delfines. Cuando sales al balcón a las ocho de la tarde para aplaudir a los sanitarios, notas que el aire está más limpio…Si es cierto lo de que no hay mal que por bien no venga, habrá que reconocer que la naturaleza está aprovechando el respiro que le damos para autorregularse (y sin dejar de pensar exclusivamente en sí misma, que es su única seña de identidad, según Schopenhauer). 

Cuando nos dejen salir a la calle, nos vamos a encontrar, como dirían María Jiménez y el Lichis, un mundo más amable, más humano, menos raro. Según los optimistas, eso nos obligará a adoptar un propósito de enmienda en nuestra relación con el mundo exterior (ya saben, la bienintencionada teoría de que saldremos de ésta reforzados y mejores).

 Según los pesimistas (y los fatalistas como yo, que sienten compasión por los optimistas y asco por los cenizos), en cuanto salgamos a la calle, se van a enterar las flores, los jabalíes y los delfines de quién manda aquí, pues nos podrá el apetito (de destrucción) y nos pondremos a recuperar el tiempo perdido a una velocidad de vértigo.


Durante este encierro, ya se ven señales de que no todo el mundo está dispuesto a ser mejor de lo que era antes. Nuestros políticos siguen a la greña y los que ocupan el poder desprecian a la oposición y la oposición aprovecha todas las meteduras de pata del gobierno --desorganización general, compra de mascarillas chungas, conatos de silenciar a los discrepantes-- para reunir material dañino con el que poder ganar las próximas elecciones: no le deja pasar ni una, sin descuidar el sutil subtexto de que todo habría ido mejor si ellos hubiesen estado al mando de la nave.


Sánchez y los suyos hacen lo que pueden, dentro de sus limitaciones y de las de su socio de gobierno, que son muchas y notables. Casado solo piensa en desatornillarlo del sillón como sea para sentarse en él por el bien de España (o sea, de la parte de España que piensa como él). 

Desde la periferia, Quim Torra aprovecha la ocasión para insistir en que la independencia es más necesaria que nunca y asegurar que su, digamos, gobierno lo hace mucho mejor que el de la nación: ¡si hasta ha dado con una manera de contar los muertos de coronavirus que da sopas con onda a la de la OMS! ¡Ya tardan el gobierno español, la Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud en rendirse a la inteligencia superior de Oriol Mitjà! Tengo la impresión de que, con toda esta gente, no vamos a salir de la crisis mejor de lo que éramos.


Por su parte, el confinado medio hace lo que puede. Básicamente, comer y beber, como se deduce del auge experimentado por los fabricantes de harina, levadura y bebidas alcohólicas (hasta hay un meme de James Bond con un paquete de levadura Royal en la mano, saliendo de un supermercado, que anuncia la supuesta película CASI NO HAY ROYAL). 

Mientras unos hacen pan y pasteles, otros se dedican a pimplar, dos actividades igualmente dignas y lógicas. Pero también hay gente que imita a nuestros políticos e intenta envenenar el ambiente: desde el que ensucia el coche de una ginecóloga con la frase Rata contagiosa hasta el que aprovecha el descontrol para no recoger las mierdas del perro, pasando por el que da un recital que nadie le ha pedido desde su balcón aprovechando que tiene un público cautivo del que puede abusar en aras de una solidaridad que no se ve por ninguna parte.


De una manera u otra, todos nos estamos retratando en la actual coyuntura: es lo que tienen las situaciones límite. Unos aprenderán algo de lo que nos está ocurriendo; otros reemprenderán su trayectoria vital y mental exactamente donde la dejaron. Adivinen cual de estos dos colectivos será el más numeroso. Yo, si fuera delfín, ya empezaría a alejarme de la costa. Por si acaso."                  (Ramón de España, Crónica global, 19/04/20)

18/9/14

Botella bautiza una calle como ‘Azul’ por expreso deseo del BBVA

"zquierda Unida ha denunciado que la Junta municipal de Fuencarral-El Pardo se ha saltado toda la normativa vigente para que la calle Fresneda, donde tiene su sede el BBVA, pase a llamarse calle Azul tal y como había solicitado la entidad financiera. 

En un comunicado del que se ha hecho eco El Boletín, la coalición denuncia “servilismo” del Ayuntamiento con una petición expresa del banco, que argumentó que con ese nombre pretendía: “alinear las denominaciones de los lugares más significativos de la sede con nuestra entidad financiera”. 

En ese sentido recuerdan que “ya en julio la alcaldesa Ana Botella inauguró la Pasarela Azul BBVA que unía Las Tablas y Sanchinarro y que es lo único que puede inaugurar ya que las dotaciones comprometidas para estos barrios están sin hacer”.  (...)

Sin embargo el vocal-portavoz de IU en el distrito de Fuencarral-El Pardo, José Luis Córdoba, explica que en este caso no se cumple “ninguna de la condiciones” de la normativa ya que “hasta se da la circunstancia de que ya hay otro vial con el mismo nombre en la Casa de Campo”.

“Sólo se nos ocurre que sea al amparo del imperativo legal ya que en la ciudad quienes mandan de verdad son los bancos”, lamenta Córdoba.

El año pasado el Gobierno regional del PP en Madrid provocó cierto malestar al ‘vender’ temporalmente el nombre de la estación más emblemática del metro a una compañía telefónica, pasando a llamarse así Vodafone-Sol. Sin embargo la compañía privada tuvo que pagar tres millones de euros, uno por cada año de patrocinio. El Ayuntamiento de Madrid ha dado un paso más y directamente regala el nombre de los espacios públicos a determinadas empresas."             (El Plural, 17/09/2014)

13/11/13

El Ayuntamiento de Madrid recomienda tirar la basura en Barcelona

"Tras una semana de huelga del servicio de limpieza, y con la basura acumulándose por las calles, el Ayuntamiento de Madrid ha animado a los madrileños a tirar la basura en Barcelona, defendiendo que “los catalanes seguro que le sacan alguna utilidad”, tal y como ha explicado esta mañana un portavoz del consistorio en una rueda de prensa.

“Está un poco lejos pero, una vez has salido de casa con la bolsa de la basura, lo mismo te da acercarte a un contenedor que está a dos calles que coger un AVE y desplazarte 500 kilómetros”, se ha explicado a los periodistas esta mañana. 

“Los barceloneses probablemente reciban la basura con algarabía, porque unos pantalones que nosotros hemos tirado porque están rotos, quizá ellos, por su carácter, puedan pensar que están como nuevos”. Según el consistorio, la medida podría ayudar a equilibrar el reparto, “muchas veces desigual”, entre autonomías.

El Ayuntamiento de Ana Botella está negociando con Renfe una tarifa reducida para los viajeros que se desplacen con más de cinco bolsas de basura a cuestas. “Luego, una vez en Barcelona, pueden ir tirándolas por la ventanilla o depositarlas en cualquier plaza, donde seguro que ya habrá varios catalanes esperándolas”, ha detallado el portavoz."       ( , El Mundo Today, el 12 de noviembre, 2013)


11/11/13

La rotonda de los 19 semáforos

La rotonda de los 19 semáforos, sobre la M-30 a la altura de la calle López Ibor. / Luis sevillano

 "Para atravesar la rotonda de Isaac Rabin, entre la Avenida de la Ilustración y la calle de Nueva Zelanda, un conductor se enfrenta a unos cinco semáforos. Si quisiera dar la vuelta entera y meterse en alguna de las calles que confluyen en ella se toparía con algunos semáforos más. En total son 19 en toda la zona. Casi una veintena de luces rojas y verdes instaladas en agosto han hecho que este trayecto, que antes se hacía en unos pocos segundos, se convierta ahora en una tortura para algunos de los vecinos. (...)"    (El País, 20/10/2013)