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17/7/23

27/8/21

Los talibanes ejecutan al cómico afgano Khasha Zwan por hacer chistes sobre ellos... continuó burlándose de ellos mientras lo arrastraban al pelotón de fusilamiento

 "En un vídeo viral se puede ver al cómico en la parte trasera de un coche con un talibán a cada lado, uno de ellos blandiendo una ametralladora Kalashnikov. Khasha Zwan continuó burlándose de los talibanes mientras lo arrastraban para ejecutarlo en un pelotón de fusilamiento, según informa Daily Mail.

Según Human Rights Watch, el comediante era conocido por hacer vídeos en los que se burlaba de los talibanes con canciones y bailes, algunas subidas en su cuenta de TikTok. Además, Nazar trabajó anteriormente para la Policía Nacional afgana, lo que lo convirtió en un objetivo de asesinatos por venganza.

 Según los informes, las fotos mostraban al humorista apoyado contra un árbol y luego tirado en el suelo con la garganta cortada. Los talibanes inicialmente negaron su participación en la muerte de la estrella antes de admitir su responsabilidad. (...)"                  (20Minutos, 25/08/21)

13/8/21

La revolución de las cómicas... Hubo un cambio de inercia en 2018, antes tenías la sensación de que te estaban haciendo un favor... “Si la regla no se verbaliza en un escenario, seguiremos pidiendo una compresa como si fuéramos espías rusas”

 "Están reunidas aquí la maestría para crear personajes de Yolanda Ramos, el tono reivindicativo de Henar Álvarez, el manejo de la nostalgia y el absurdo de Lala Chus, la mirada aguda sobre lo cotidiano de Asaari Bibang, la torpeza fingida de Patricia Espejo o la capacidad mimética de guionista de Pilar de Francisco. Estas creadoras no tienen nada que ver entre sí, pero desde una óptica simplista, poco revisada, perezosa pero aún muy vigente se las sigue incluyendo en la categoría de comedia femenina.

Asaari hace chistes sobre ser autónoma en escenarios; Henar Álvarez, semblanzas cómicas de Emilia Pardo Bazán en la radio, y Lala Chus, coreografías sobre sintonías de series de animación de los noventa. ¿Cuáles son entonces las características comunes al humor femenino que sus críticos parecen tener tan claras? Comparten, eso sí, su condición de mujeres y sus años de servicio al noble arte de hacer reír, saben que su oficio nace de las vivencias personales y saben demasiado bien que las vivencias de las mujeres se han colocado en un plano secundario como si fueran menos humanas que las de los hombres. Como si sus voces fueran siempre femeninas, nunca universales.

No son novatas, lo que hacen no es nicho, no quieren ser una categoría, sino estar plenamente incorporadas a la comedia con mayúsculas, que estaba coja sin ellas. El humor, no femenino, sino hecho por mujeres, vive un momento dorado; la misma rebeldía que en algunas épocas las penalizó, ahora las acerca a un público diverso, masivo, sediento de voces en las que se siente reconocido. El mismo inconformismo que le ganó la fama de improvisadora y problemática a la actriz Yolanda Ramos, por fin se entiende como brillantez, como golpe de genio que hay que aprovechar para mejorar el producto final. 

Si Yolanda Ramos (Cerdanyola del Vallès, 52 años) improvisa sobre un guion, mejor para el guion. “Yo he sido muy criticada incluso por compañeros y compañeras, la rebeldía en muchas épocas ha venido mal. Cuando he visto algo, un guion o un show que mi intuición rechazaba, me he negado a hacerlo, entonces he tenido problemas. Se corrió la voz de que no me sabía los guiones, cuando lo que pasaba es que algunos eran infumables. Ha venido una hornada de gente joven que aprovecha a la actriz que sabe improvisar”.

Ramos habla de una responsabilidad artística a la hora de crear entretenimiento, un legado que “alimente al alma” y del que nos deberíamos preocupar como nos preocupamos de dejarles un planeta habitable a las generaciones venideras. “Ahí sí es importante que no estén las mismas voces de siempre, que el arte nazca de un sitio real, no de las decisiones de un señor que tiene pasta y se está fumando un puro y te contrata para hacer una mierda”.

No se refiere a un ambiente ni una sensación subjetiva, sino una realidad muy tangible común a distintas ramas del sector que la monologuista Patricia Espejo (Valencia, 38 años) conoce muy bien. “No la quise liar porque era nueva, pero en un micro abierto me han llegado a decir que los tíos tenían cinco minutos para probar su texto y la otra cómica, Silvia Sparks, y yo, tres”, cuenta. Con años de experiencia en el mundo del stand up a sus espaldas, relata escenas duras e interesantísimas para el análisis de cómo funciona este mundo para las mujeres.

 “En una ocasión, había un matrimonio mayor entre el público; ella lloraba de risa y él se iba cabreando cada vez más, hasta que se levantó y me gritó: ‘Eso que estás diciendo es una mierda’. Nadie contestó, así que yo dejé el micrófono y me bajé del escenario. Lo que le molestaba no era lo que estaba diciendo, sino que su pareja se estaba riendo”, interpreta Espejo sobre la identificación del público.

En su monólogo en los últimos Premios Feroz, Asaari (Guinea, 34 años), que también es actriz, dijo que lo más cerca que había estado de que no le ofrecieran un papel de prostituta fue aquella vez en la que le ofrecieron un papel de exprostituta, “y la peli tenía muchos flashbacks”. 

Es un chiste sobre una mujer joven y racializada que se desenvuelve en el mundo de la interpretación y solo funciona si lo hace alguien que podría vivirlo. Sin Asaari Bibang en un escenario micrófono en mano no existiría ese chiste. “Sería absurdo no aprovechar la oportunidad de acercar ese punto de vista que por el momento nadie más en el circuito puede aportar”. El humor que traen a la escena es distinto en la medida en que sus vivencias son distintas.

Para la locutora, guionista y presentadora Henar Álvarez (Madrid, 37 años), este es un asunto central. “Un granjero de Alabama también hablará de cosas diferentes que un ejecutivo de Londres. Cuando nos dicen que los chistes son solo chistes nos están tomando el pelo. Un monólogo es como una homilía, como cualquier discurso público. Coges un micrófono y cuentas tu punto de vista de la vida. ¿Cómo no va a tener ese acto un componente político?”.

El don de la oportunidad. Las cómicas encaran con más ­desidia que indignación las declaraciones vertidas el pasado 22 de junio por los gestores del local de comedia madrileño La Chocita del Loro sobre la falta de talento, preparación y éxito de las humoristas en España que han levantado reacciones y revuelo mediático. Bibang —que interpretará su monólogo Humor negra desde el 20 de agosto hasta el 26 de noviembre en el madrileño Palacio de la Prensa— dice que el público es soberano y que no se le ocurre peor momento que el actual para decir que las cómicas venden menos.

“Ya había cómicas que vendían muchísimo: Martita de Graná (tiene casi millón y medio de seguidores en Instagram y es la artista española que más entradas por minuto vende: 2.500) lo revienta en teatros; Inés Hernand (con su espectáculo Ni puta gracia ha despachado 8.500 entradas en plena pandemia), también; las creadoras de Estirando el chicle hacen el podcast más escuchado, y las que no tenían ese empuje lo están teniendo ahora”, cuenta.

 Estirando el chicle, el podcast de humor de Carolina Iglesias y Victoria Martín que comenzó como un contenido autoproducido de dos cómicas con amplia experiencia —­Iglesias en redes y Martín, además, como guionista—, domina los rankings de los más escuchados con 700.000 espectadores entre plataformas de audio y vídeo y más de dos millones de reproducciones.

 “Creemos que ha triunfado por la necesidad del público de acceder a otros discursos distintos. Nosotras llevamos años currando sin parar y autoproduciéndonos casi todos nuestros proyectos, un pico pala constante fruto del trabajo duro. Cada vez somos más y creo que entre todas vamos a comernos la industria. Pero siguen haciendo falta más y más programas, más series, más formatos, hay que invadirlo todo”, dicen las autoras de Estirando el chicle.

No solo es un público masivo, sino más rico, diverso y que no se sentía interpelado por la comedia tradicional, según Asaari Bibang: “Tengo una conciencia muy clara de mi racialidad y de mi género, pero también hago chistes sobre lo que me jode hacer una cola. Todo el mundo puede empatizar con mi comedia. Va siendo hora de que no solo se cuente con nosotros cuando se hable de temas de racismo, sino como parte de la sociedad”.

Esta reflexión es extrapolable a los discursos que reducen cualquier producto cultural o de entretenimiento hecho por mujeres a una categoría propia y menor. Con cifras como las de Estirando el chicle o Martita de Graná cabe preguntarse si no persiste la mentalidad rancia de que, si el público es mayoritariamente femenino, por muy masivo que sea, el contenido se sigue considerando nicho por parte de quienes toman las decisiones. “He sido testigo de cómo en radio y televisión se evita que coincidamos tres mujeres por miedo a que el público piense que el contenido es solo para mujeres. Esto sigue pasando”, cuenta la guionista Pilar de Francisco. 

 Ella ha escrito mucho más para cómicos, “que son los que presentan programas”, que para cómicas a lo largo de su extensa carrera en televisión. “Se habla de comedia femenina despectivamente, la siguen considerando un género aparte dirigido solo a público femenino. Me han llegado a decir: ‘Me gusta tu trabajo porque escribes como un hombre’. Lo peor era que yo lo recibía como un halago”, añade.

De Francisco menciona una experiencia también compartida por sus compañeras, la de hacer un constante trabajo de revisión de sí mismas y su labor desconocida para sus compañeros hombres. “Hubo un cambio de inercia en 2018, antes tenías la sensación de que te estaban haciendo un favor. Tenías menos acceso a pruebas de guion, no te encargaban las piezas principales, no estabas en ciertos grupos de Whats­App o reuniones, y nos costó darnos cuenta de que no era un problema individual, sino sistémico. Ahora la coordinadora de guion de Late Motiv es Laura Márquez, hace tres años era rarísimo ver coordinadoras de guion”. Estos cambios calan en la realidad cotidiana según la guionista. “Si la regla no se verbaliza en un escenario, seguiremos pidiendo una compresa como si fuéramos espías rusas”.

Un frente común. Laura Yustres, más conocida como Lala Chus (Madrid, 32 años), es consciente de que se ha saltado muchas de las jerarquías e intermediarios del sector, en parte por su juventud y en parte porque su medio es internet. “Nos ganamos la vida con la libertad que dan las redes y la gestión directa sin pasar por altas esferas con mentalidades antiguas”, explica. Ha sido cuando ha entrado en estructuras de equipo cuando se ha encontrado con guiones con el tipo de chistes que ella nunca escribiría.

 “Me ha pasado con guionistas hombres que me llegue una entrevista a una celebrity con una pregunta sobre si limpia ella su casa o ‘tiene señora de la limpieza’. Cuando se lo haces notar, te dan la razón, pero no han hecho una revisión que tú sí”. Por edad, algunas de las presentes en el reportaje han sido también sus referentes y luego han llegado a colaborar con ellas. “Hay conciencia de comunidad, es lo más bonito de esta profesión”, comenta.

“Éramos tan pocas que cuando nos encontrábamos dos en la misma noche en un bolo nos abrazábamos. Nos alegrábamos, como dos linces que se saludan en plan: ‘Ey, no te han atropellado, a mí tampoco”, dice Pilar de Francisco. La guionista habla de que la competencia estaba muy extendida porque dominaba el relato de que solo podía haber una en cada espacio.

 Esa óptica ha cambiado y existe un esfuerzo generalizado y colectivo para crear escena y servir de contrapeso a la idea de que dos mujeres en cualquier contexto ya son demasiadas. “Nos hemos juntado en Calladitas estáis más guapas, en Riot Comedy, en Ladies Night”, Asaari Bibang enumera espacios de comedia hecha por mujeres, a menudo autoproducida. “Vamos las unas a los programas de las otras para dar a conocer a otras compañeras a nuestro público que está sediento de eso, se está generando una red”, apunta Henar Álvarez.

El fin de las potencias. Para hablar de las personas y las estructuras que han dominado el discurso y han obstaculizado el desarrollo de cualquiera que no se adaptara a sus reglas, sobre todo las mujeres, Yolanda Ramos dice la palabra “potencias”, son quienes han estado a gusto mientras no se les llamaba la atención. “Nosotras hemos tenido que sobrevivir escondiendo cosas que ellos han vivido abiertamente, tienen más costumbre de dejarse al descubierto”. A ella no le interesa señalar a los hombres, sino llegar al alma del público y crear arte: “Arte como excitador de cualquier sentido del ser humano: la risa, la compasión o el asco”.

Es consciente del valor de su oficio. Una mirada que comparten sus compañeras. “El humor es una herramienta poderosísima para generar simpatía, conseguir cosas, para modelar conciencias y transmitir ideas; por eso se repite que las mujeres no tenemos gracia. Pero esta mentira repetida mil veces es insostenible, con los medios que existen hoy en día esas barreras se han roto”, dice Henar Álvarez. “La comedia es poder, tienes el micro, es un territorio muy goloso. 

Les cuesta cederlo”, añade Pilar de Francisco. No hablan solo de poder simbólico ni de dominio del discurso, sino de asuntos muy materiales. “Al reírte abres tu alma, en ese momento te pueden meter en la cabeza lo que quieran”, comenta Patricia Espejo, “cuando las mujeres toman ese espacio, algunos creen que se les arrebata algo que es suyo. Creen que los puestos y el dinero son suyos por derecho propio y se lo reparten entre colegas”.

No hemos venido aquí a hablar de comedia femenina, sino de mujeres que hacen comedia dentro de un sistema lleno de prejuicios y viejas complicidades que no les permite moverse con comodidad. Las cómicas han venido a enriquecer un panorama incompleto, quizá el lugar de análisis no deba estar alrededor de esa supuesta comedia femenina, sino de una comedia masculinizada que ha dominado durante décadas.

“Al mundo, las mujeres les gustan serias y constreñidas; por eso las actrices dramáticas son actrices y las actrices con bis cómicas somos cómicas o incluso humoristas, que a mucha honra, pero es una categoría incompleta”, remata Yolanda Ramos. “No se acepta la dignidad de la mujer irreverente. Si no hubiera sido porque se empieza a escuchar a públicos a los que antes no se escuchaba, yo seguiría siendo una loca que se inventa los guiones”.

27/11/20

¿Por qué triunfan ahora los chistes sobre Miguel Bosé? El secreto que hace reír a la gente

 "De Miguel Bosé a Cañita Brava, los temas estrella de los guionistas de los programas de humor caminan entre la actualidad y lo cañí, aunque su oficio no siempre implique ser gracioso. Los responsables de poner en un papel los chistes en ‘La Resistencia’, ‘Ilustres Ignorantes’ o ‘Late Motiv’ de Movistar+ también invocan a la improvisación del cómico para llegar a la carcajada.

“Es la época dorada de los chistes de Miguel Bosé”. Seis guionistas de tres programas de humor coinciden en que el cantante de Amante bandido es el tema predilecto en sus mesas de trabajo. Antes lo fueron Cañita Brava, Mariano Rajoy, Chiquito de La Calzada, Alaska… El oficio de creador de chistes tira de actualidad siempre que puede, y cuando un personaje público camina entre el negacionismo y la verborrea pandémica, las posibilidades para el ingenio cómico se terminan disparando.

No es lo mismo ser contador de chistes que creador. Detrás de muchos de los cómicos de los programas de humor de la televisión existe un equipo de guionistas con habilidad y chispa imaginativa para crear escenas que después terminan interpretando otros frente a una cámara. Aquí no hay batalla de egos, el objetivo es la carcajada. “La actualidad siempre ayuda a crear textos divertidos y deja volar la imaginación […], estar al día y pendiente de la última hora es básico, es una fuente inagotable de humor”, cuenta Edu Arroyo, Jefe de Programas de Entretenimiento y Eventos de Movistar+, y guionista. 

La improvisación manda en ‘La Resistencia’

De lunes a jueves, cerca de 70 personas, de las que seis son guionistas, trabajan en los cuatro programas semanales que emite Movistar+ de La Resistencia. Producido por El Terrat (The Mediapro Studio), son 57 minutos de humor que presenta David Broncano y tras el que están los subdirectores Ricardo Castella y Jorge Ponce, y Miguel Campos, su coordinador de guion. “Cada día hacemos el programa que hemos preparado u otro, según se dé el día”, cuenta Castella, que venía de trabajar en programas de humor icónicos como El Club de la Comedia, Sé Lo Que Hicisteis o Noche Hache, tras un fallido paso por la carrera de Ingeniería de Telecomunicaciones. “Solo hice la mitad, los 12 primeros años”.

El oficio de creador de chistes es más tradicional en su metodología de lo que pareciera: bolígrafo, papel e ideas. “Tomo notas a mano en cuadernos o en apps y luego nunca las vuelvo a mirar; resumiría mi sistema de trabajo en una palabra: mejorable”, añade Castella. Pero las ocurrencias acaban llegando a la mesa de Broncano, que luego tira los chistes –término utilizado cuando se habla de contar la broma– como si estuviese improvisando. “Siempre tienes que saber para quién estás escribiendo, en general un cómico experimentado sabrá cómo tirar el chiste, lo hará suyo y lo tirará bien, el caso contrario pasa pocas veces”, explica Miguel Campos, que antes de dedicarse al humor fue realizador de televisión y librero, y hoy, incluso, hace sus propios monólogos.

Con cuatro temporadas y más de 430 programas desde su estreno en febrero de 2018, los datos de La Resistencia confirman el buen momento que vive el humor televisivo en España. “Se puede bromear con todo y nadie se ofende ni pide tu cabeza (risas); quitando que hay una pandemia, creo que el humor sí está en su mejor momento”, confirma Castella. Pero las prisas, la exigencia y la tensión existe, como en cualquier programa de televisión, y lo confirma Miguel Campos, al que le gustaría estar trabajando en Saturday Night Live solo unas semanas: “No aguantaría la presión y acabaría poniéndole la chaqueta perdida de mocos y lágrimas a Lorne Michael”.

El “no gracioso” de ‘Ilustres Ignorantes’

Más de 340 programas en sus 12 años de emisiones, hacen de Ilustres Ignorantes un referente en los programas de televisión de humor en España. Emitido en la actualidad por Movistar+, con Javier Coronas de presentador y Javier Cansado y Pepe Colubi de colaboradores habituales, trabaja un único guionista en la producción de este espacio semanal de 25 minutos: Dani Rodríguez. Con un pasado como repartidor de pizzas, profesor de informática para mayores o recepcionista en aparta-hoteles, este Licenciado en Comunicación Audiovisual confiesa que sus ideas para los guiones las saca de sus paseos: “Pero si eres de mente disipada, como yo, tienes que volver a casa y encender el ordenador rápido si quieres entregar algo”.

Rodríguez es un tipo serio, también guionista de Cero en Historia de Movistar+, que dice estar instalado en su sitio natural, “la chorrada”, pero se aleja del tópico de creador de chistes gracioso: “Para nada, mírame a mí, hay muchos guionistas que son cómicos de vocación, pero no es mi caso, soy hijo de zamorano y soriana, cristianos viejos; mi casa no era el descojone”. Aún así, su trabajo es parte esencial de dos de los programas de humor más populares de la televisión, algo que provoca respeto, “los cómicos con los que he trabajado siempre han estado bastante por encima de lo que hago”, cuenta humilde.

La demanda de espacios cómicos en la pantalla es alta, el público responde y las empresas audiovisuales también: “Estamos en un momento muy bueno gracias a la proliferación de cadenas, plataformas de televisión, Internet, las redes sociales… cuantas más vías haya, más programas, más series y más piezas habrá, y más humoristas y guionistas serán necesarios”, explica Edu Arroyo, de Movistar+. Y siempre se buscarán nuevos temas y personajes de actualidad sobre los que hacer un chiste, aunque Rodríguez prefiera echar mano de la actualidad pasada –”el NO-DO es una fuente inagotable de cachondeo”– y añorar a Cañita Brava –”sería genial darle un texto sofisticado y que lo intercalara con su castañuela”–.

El peso de escribir para Andreu Buenafuente

Cinco horas de ensayos para una de grabación son los tiempos que se manejan de lunes a jueves en Late Motiv, el espacio de humor de Movistar+, producido por El Terrat (The Mediapro Studio), con más de 770 programas desde su inicio de emisión en enero de 2016. El trabajo de los diez guionistas que trabajan aquí comienza decidiendo qué temas tocarán en el monólogo de esa noche y cómo se desarrollarán. Al frente está David Martos, su subdirector, que con 29 años coordina los gags y las bromas que después lleva frente a cámara Andreu Buenafuente. “He sido guionista junior, guionista, coordinador de guion y actualmente subdirector con brackets; con los aparatos parece que sea más junior ahora que cuando lo era”, asegura Martos.

La actualidad es una de las líneas del guion de este programa nocturno en el que también colaboran Berto Romero y Bop Pop. “Uno de los objetivos de un late night es reflejar lo que ocurre en la sociedad, y eso pasa en parte por bromear con las noticias del día y con las modas del momento. Si un late no hiciera chistes de actualidad parecería desconectado del mundo. Sin actualidad es difícil hacer un programa de humor diario y no acortar tu esperanza de vida”, añade.

Junto a Martos, como coordinadora de guion está Laura Márquez, con un pasado profesional en El Club de la Comedia. Ambos se enfrentan a diario al reto de poner en boca de Buenafuente muchos de los chistes que después se harán virales y quedarán como clásicos del humor en nuestro país. “Siempre creo que es más fácil escribir para alguien cuando sabes quién es, puedes aprovechar sus herramientas, su línea de pensamiento, su acting, su tono…”, explica Márquez. Los dos guionistas coinciden en que, en el caso del presentador de su espacio, tienen mucho ganado. “Prefiero pensar que si un cómico no hace brillar un texto que has escrito para él, quizá es que no lo has hecho a su medida; un compañero guionista, Tomás Fuentes, siempre dice que en el caso de Andreu, por cada chiste tuyo que no puede lanzar bien, te mejora cincuenta. No soy matemático, pero lo suscribo a pies juntillas”, incide Martos.

Pero si se habla de cifras en torno a Buenafuente, estas son más que reseñables: 766.000 suscriptores en el canal de Youtube del programa y 280.000 seguidores en Instagram. Datos que ayudan a la viralidad de su trabajo y que lleva a estos dos guionistas a soñar con el personaje al que les hubiera gustado crear chistes, de Los Monty Python a Los Simpson o Chiquito de la Calzada: “Imagínate adaptarte al lenguaje del candermor, jarl y fistro pecador, y venderle ideas como ‘tú trabajas menos que el sastre de Tarzán’. Habría sido divertidísimo, por la gloria de mi madre”.          (Mario Suárez, El País, 25/11/20)

8/3/19

Thais Villas: “¡A mí que me saquen como feminazi en el autobús de Hazte oir!”

"(...) Estrenas Las que faltaban en #0 y Control T en TV3. Además, sigues en El Intermedio. Tanto trabajo, ¿es porque debes dinero a la mafia o algo?

Pues no sé. De repente les ha dado por las tías del montón, qué quieres que te diga. Hasta ahora siempre pasaban por delante las que son más televisivas. Ya deben de haber pasado todas y han decidido tirar por las del montón y en esa quiniela estaba yo.

No haces gala de mucha autoestima…

Sé perfectamente en el mundo en el que trabajo, pero me lo tomo “a chufla”. Lo primero que dije en la reunión fue: “¿Qué pasa? ¿Que ya han pasado todas las guapas y ahora nos toca a nosotras? ¿A que es así?”. Y no hace falta ni que me contesten…

¿Las que faltaban será un programa feminista?

La idea no es hablar de la copa menstrual y esas cosas. La cadena tenía ganas de hacer un espacio con mujeres cómicas y con humor y temáticas femeninas. Y eso es lo que haremos: un programa de actualidad desde el punto de vista femenino. Analizaremos, por ejemplo, cómo se habla de la boda de Rafa Nadal y Xisca Perelló, y ver cómo se suele caer en comportamientos machistas.

Tal y como está el panorama con el mensaje feminista por parte de ciertos sectores: ¿aspiráis a provocar o vais a provocar sin querer?

Bueno, está como siempre. Lo de “mujer tenías que ser” hace muchos años que funciona. Con toda la ola feminista, con esto de que ahora hablamos y se nos escucha, los hombres están descolocados y completamente confusos y perdidos. No saben cómo actuar, porque los cánones históricos y culturales con los que han crecido ya no se aceptan.

Las que faltaban tiene una representación inversa a la habitual: 8 mujeres (Eva Soriano, Susi Caramelo…) y un solo hombre (el cómico Nené). ¿Qué opinas de las cuotas?

Estoy a favor. Hay que ser feministas todo el rato. Por desgracia, a día de hoy, tiene que existir la cuota, porque a las mujeres no nos dejan. Entre un tío y una tía, siempre se escogerá al tío. Por lo tanto, hay que poner cuotas porque son necesarias. (...)

Tres trabajos a la vez y dos hijos, ¿hablamos de conciliación?

La palabra conciliación no debería figurar en el diccionario, porque no existe. En mi situación, además, tengo dos niños, vida personal en Barcelona y vida laboral en Madrid. Te tienes que organizar la vida al milímetro y moverte mucho para poder llegar a casi todo.

¿Y se llega?

A veces echo la vista atrás y me pregunto cómo he podido. Pero se hace. Tienes que tenerlo muy claro. Necesitas una organización espartana y mucha moral, porque hay gente que no vale para esto. A veces hablo con personas que se agobian porque tienen que bajar dos veces a Madrid a la semana. Yo les contesto: “¿Me lo cuentas a mí, que vivo en el AVE, que tendría que tener un vagón con mi nombre porque lo he pagado?”.

Llevas años intentando hacer humor con los políticos en El Intermedio. ¿Es tan duro como parece?

Cuesta, cuesta. A día de hoy, sabiendo de qué va el programa, sabiendo que yo estoy para hacer preguntas “de chichinabo”, todavía se sorprenden. ¡Si ya saben cómo funciona!

Tu gran momento televisivo fue el morreo entre Pablo Iglesias e Iñigo Errejón. ¿Lloras mucho recordando esas imágenes?

No sé… Eso ha sido un desastre monumental… Yo no los conozco profundamente, pero creo que entre ellos ha habido dolor, pérdida, duelo… Da pena, la verdad.

Todavía no te hemos visto frente a un político de VOX…

La “putada” es que los medios de comunicación les estamos dando voz cada día, que es lo que no comprendo: dar voz a alguien que después te la va a quitar. Me parece jugar a un juego muy peligroso. Tengo pánico a que lleguen a tocar silla, porque los veo muy aceleraditos.

Es un debate muy vivo, cómo los medios debemos tratar este fenómeno… ¿Si te toca entrevistar a alguien de VOX, qué harías?

Yo lucharía por no hacerlo, porque creo que en eso de darles visibilidad nos estamos equivocando. Y si tuviéramos que hacerlo, debería hacerlo Gonzo, no una titiritera del tres al cuarto como yo, sino un tío que los ponga contra las cuerdas. También hay mucha tía que está de acuerdo con lo que dicen estos tíos. Muchas que dicen que no hace falta exagerar. 

Hay muchas chicas que piensan que ya está todo hecho y que el feminismo no es luchar cada día para ganarte tu sitio. Están a comprarse faldas y arreglarse las uñas y les parece normal que su novio les escriba 200 whatsapps al día para saber dónde están. Esta cosa del amor romántico que vemos en las pelis y en las novelas.

¿Y qué les decimos?

Solo les preguntaría si han cobrado alguna vez menos que un tío por hacer el mismo trabajo. Y ya. Son mujeres que piensan que su papel debe ser secundario. Y me parece bien que lo crean. Pero la que quiera tener un papel principal debe poder tenerlo y acceder a él también. El caso es poder elegir. Y ahora, todavía cuesta.

¿El feminismo tiene el enemigo en casa?

Se ha pasado de cero a cien en meses. La represión de tantos años ha salido a propulsión, lo que demuestra el hartazgo general de las mujeres. Además de intentar mejorar la relación entre hombres y mujeres, también nosotras tenemos que mejorar, aprender y dejar de hacer ciertas gilipolleces que llevamos haciendo toda la vida. Pero eso quizás sea el segundo paso. Yo veo muchas contradicciones por parte de muchas chicas.

¿En qué sentido?

El año pasado, por ejemplo, veías a todas las universitarias con los brazos en alto y tal, y luego abres el Instagram del 80% de estas chicas y están poniendo morritos y luciendo escote… y eso no es luchar por el feminismo. Pero bueno, es un aprendizaje.

¿Qué harás el 8M?

Creo que iré a la manifestación de Barcelona. Pero después de la huelga, después de la manifestación… viene el trabajo de cada día.

Estos días los de Hazte Oír han sacado el autobús ‘feminazi’… ¿Tienes miedo de que un día esté tu rostro en él?

Ay, no… ¡A mí que me saquen! Hay que militar en serio. Ojo con lo que viene. Estos van a por todas. Gays, mujeres e inmigrantes lo tenemos claro.

Ahora que vas a estar rodeada de monologuistas, ¿no te gustaría probar en el género?

Los monólogos no me han picado nunca la curiosidad. Me pasa como con los chistes, necesito mucha concentración para entenderlos. Yo soy más de ir “a matacaballo” y de improvisar. Lo mío es tirar del hilo de lo que me digan y escuchar, sobre todo. Ellas se preparan y se aprenden un texto. Yo no puedo soltar el monólogo y no preguntar. A mí es que me gusta preguntar y me gusta escuchar. Me alegra la vida."                     (Rubén Romero, El País, 05/03/19)

8/6/18

Gila: “Nos fusilaron al anochecer, nos fusilaron mal”

"Nos fusilaron al anochecer, nos fusilaron mal”.

El humorista Miguel Gila (Madrid, 1919 – Barcelona, 2001), que trascendió en la cultura popular española con sus monólogos sobre la guerra, sabía de lo que hablaba. Mediante el surrealismo (“¿está el enemigo? Que se ponga”), el esperpento (“me dice el tío: '¡Oye que me has dado!'; pues no seas el enemigo”) y el costumbrismo (“¿a qué hora piensan atacar mañana? ¿no puede ser por la tarde, después del fútbol?”) Gila proponía un ejercicio terapéutico no tanto de reconciliación con la contienda como de memoria sentimental.

 Reinventando la Guerra Civil española, reescribiéndola y, por encima de todo, nunca olvidándola. Él mismo fue uno de sus muertos pero, como si de uno de sus chistes absurdos se tratase, vivió para contarlo.

En su autobiografía Y entonces nací yo. Memorias para desmemoriados (Temas de Hoy, 1995), Miguel Gila contó por primera vez la noche que fue fusilado. Afiliado a las Juventudes Socialistas Unificadas, mintió sobre su edad (tenía 17 años) para alistarse en el ejército tras el golpe militar de Franco de julio de 1936 y acabaría formando parte del Regimiento Pasionaria.

En diciembre de 1938, cuando todavía quedaban cinco meses para el final de la guerra, su cuadrilla ya se daba por vencida vagando por los campos de Córdoba: sin munición, sin camiones y sin agua, fueron capturados por el dichoso “enemigo” (en este caso, la 13.ª división de Yagüe). “No le tenía miedo a la muerte”, recordaba Gila, “estaba tan agotado, tan devorado por los piojos, por el hambre, el frío, el cansancio y la sed, que morir podía ser una liberación”.

La lluvia no dejaba de caer mientras el regimiento de Miguel Gila esperaba a “pagar el precio de la derrota”. Les habían quitado los abrigos, las botas y las mantas y les habían sentado en el suelo durante horas mientras sus captores saqueaban una finca. La dueña, una mujer de unos 30 años, salió de la casa gritando: “¡Viva Franco!”. No le sirvió de nada: la violaron entre todos.

Después llevaron a los detenidos a un descampado. “El piquete de ejecución lo componían un grupo de moros con el estómago lleno de vino, la boca llena de gritos de júbilo y carcajadas, las manos apretando el cuello de las gallinas robadas”, escribió Gila

. El alcohol distrajo a los verdugos de formalidades (no hubo “listos, apunten, fuego”) o protocolos: dispararon a los 14 hombres una sola vez, sin rematarlos con un tiro de gracia, y siguieron bebiendo mientras asaban las gallinas robadas.

“Por mi cara corría la sangre de aquellos hombres jóvenes”, dijo Miguel Gila, un chaval de 19 años, que se quedó toda la noche haciéndose el muerto en el barro bajo la lluvia mientras sus captores bebían y comían. Al amanecer, cuando ya se habían ido, se incorporó, buscó otros supervivientes y encontró solo uno: el cabo Villegas.

Le hizo un torniquete en el muslo para que dejara de sangrar y le cargó en su hombro para recorrer los 18 kilómetros que separan El Viso de Los Pedroches de Villanueva del Duque (Córdoba). “Me fue difícil cruzar el río [Guadamatilla], sucio y revuelto por las lluvias. El cabo Villegas no pesaba mucho y yo era un muchacho fuerte, pero el terror del fusilamiento había aflojado mis piernas”, confesaba Gila

Los dos soldados se metieron en la primera casa que encontraron. “El miedo se había quedado atrás, en el lugar del fusilamiento; el hambre y el frío me habían dado el valor o me habían quitado la cobardía. Lo mismo da”, dijo Gila.

En el interior había un grupo de legionarios que luchaban en el bando nacional, que “odiaban a los moros”, y le dejaron secar su ropa, le dieron agua, una lata de carne, otra de sardinas, pan, tabaco, tomates, una manta y unas alpargatas y le pidieron que se marchase para no meterse en problemas con sus superiores.

Unas horas después, ya recuperado, Gila se unió a una fila de detenidos. Pasó cinco meses en el campo de prisioneros de Valsequillo (Córdoba), tras los cuales fue trasladado a la cárcel de Yeserías (Madrid) primero y a la de Torrijos (Madrid) después, donde coincidió con el poeta Miguel Hernández. Allí empezó a dibujar viñetas de humor. Estuvo entre rejas menos de un año, hasta el verano de 1939. El cabo Villegas perdió una pierna, pero logró sobrevivir.

Durante los cuatro años posteriores que pasó haciendo el servicio militar comenzó su carrera como escritor cómico en publicaciones como La codorniz, Hermano lobo o Flechas y Pelayos. En 1951 se subió al escenario del teatro Fontalba (Madrid) e improvisó un monólogo sobre sus experiencias en “la guerra”. Nunca especificaría cuál. No hacía falta.

A mediados de los 50, Miguel Gila ya era un humorista popular. Francisco Franco le invitaba al Palacio de La Granja durante las conmemoraciones anuales del 18 de julio, a pesar de conocer sus afiliaciones socialistas, porque a su mujer Carmen Polo le hacía mucha gracia “lo ocurrente que era”. Gila aseguraba que no tenía identidad política desde que rompió su carnet de las Juventudes Socialistas minutos antes de ser capturado aquella noche de diciembre de 1938.

Y esa fue la clave de su éxito. Si la actriz Carrie Fisher (la heroína de Star Wars) decía que “tienes que coger tu corazón roto y convertirlo en arte”, Miguel Gila agarró su síndrome postraumático (mucho antes de que los psicólogos nombrasen el término), lo zarandeó y no solo lo convirtió en arte sino en una rentable carrera profesional, un legado cultural y un bálsamo social. Gracias a Gila las dos Españas empezaron, poco a poco, a reírse juntas.

Tras un exilio (básicamente por cuestiones de trabajo) de 17 años en Buenos Aires, el humorista regresó definitivamente a España en 1985 y forjó su estatus de icono nacional.

Él decía que el humor es la maldad de los hombres dicha con ingenuidad de niño y sus descacharrantes anécdotas sobre el día a día de la guerra demostraron que aquel refrán que asegura que “la comedia es solo el resultado del dolor y el paso del tiempo” podía hacerse realidad incluso en un país con las cicatrices tan mal curadas como España.

“Perdone, ¿podrían ustedes parar la guerra un momento?” era un chascarrillo estrafalario, pero también despojaba a la batalla de heroicidad. Sus participantes, en un bando y en otro, no son héroes ni villanos sino hombres con ganas de regresar a casa y Gila jamás mencionaba a los vencedores ni a los vencidos porque, en realidad, todos habían perdido.

Su comedia resultaba campechana en la forma, pero sofisticada en el fondo. Aquel deje amargo aunque nunca rencoroso, aquella humanidad entrañable y aquel talante resignado forjaron una comedia accesible y universal. Durante los 90, explicaba que Bill Clinton le había contratado para luchar contra Sadam Hussein porque la guerra jamás terminaba y, para Gila, el humor tampoco.

En el libro Miguel Gila. Vida y obra de un genio, de Juan Carlos Ortega y Marc Lobató (Libros del silencio, 2017), Josema Yuste asegura que la comedia de Gila “te tiene que gustar, seas de izquierdas, de derechas, del centro; de arriba, de abajo; seas lo que seas te tiene que gustar”.

Juan Marsé describe que “su humor fulmina la grandilocuencia” y Forges alaba que en sus monólogos “todo lo gris del franquismo cotidiano desaparecía, es uno de los tres reyes magos del humor, con Cervantes y Quevedo”.

Gila fue artista que durante décadas consiguió que todo el país dejase de prestar atención a sus diferencias para regodearse en lo que le une. Miguel Gila utilizó su miseria para sacar a España de la trinchera y sentarla en un diván terapéutico desde el cual encontrar cierta paz con sus propios fantasmas. Al fin y al cabo, él era uno de ellos."                    (Juan Sanguino, El País, 09/04/18)

8/5/18

Francisco Ibáñez espió durante años a los vecinos del número 13 de la calle Rue del Percebe



"Esta mañana, la Fiscalía ha llamado a declarar al historietista barcelonés Francisco Ibáñez Talavera, acusándole de haber espiado a más de una veintena de españoles que habitaron o frecuentaron el número 13 de la calle Rue del Percebe entre los años 1961 y 1984.

Para armar este caso, el fiscal Alfredo Bonilla ha mostrado al juez un dossier de 352 páginas a todo color, obtenidas con la colaboración de la TIA, que acreditan el espionaje reiterado por parte de Ibáñez a la mencionada comunidad de vecinos.

 “No sólo ha vulnerado la intimidad de estos individuos, sino que ha atentado también contra su derecho al honor, difundiendo los episodios más bochornosos de estas personas y sus instantes de mayor bajeza moral”, informa Bonilla, haciendo especial hincapié en cómo el acusado se lucraba vendiendo dicha información a la prensa escrita.

El magistrado ha llamado a declarar a los antiguos habitantes del edificio en calidad de testigos, aunque a día de hoy todos ellos se encuentran en paradero desconocido. Según los vecinos del barrio, la tienda de ultramarinos de Don Senén desapareció hace unos años, probablemente a causa de la gentrificación.

Un destino similar parecen haber corrido la dueña de la pensión Rita, el pintor Manolo o el presunto delincuente don Ceferino Raffles. El fiscal Bonilla considera lógico que todos estos personajes hayan decidido alejarse de la luz pública tras el escarnio al que fueron sometidos por culpa de Francisco Ibáñez, a quien muchos ya denominan “el gran paparazzi español”.  (...)"       (Juanjo Ramírez, El Mundo Today)

23/2/18

Los españoles aguardan con expectación la viñeta de Forges sobre el fallecimiento de Forges... (in memoriam)




"Miles de españoles recorren hoy las calles hojeando compulsivamente el periódico e intentando no chocar entre sí mientras buscan la viñeta de Forges sobre el acontecimiento más relevante del día: la muerte de Forges. “A ver qué ha hecho con esto”, se preguntan sus lectores, acostumbrados a digerir la actualidad a través de la mirada del humorista gráfico.

Las dificultades por encontrar hoy la viñeta de Antonio Fraguas han llevado a sus seguidores a colapsar la centralita de El País. “Seguro que la han tapado con algún anuncio. Es una vergüenza, precisamente hoy que ha muerto tendrían que haberlo publicado bien grande”, se queja uno de ellos.

En la calle, los quioscos también se han visto sobrepasados por la expectación de la gente, y los quiosqueros tampoco se explican por qué es tan difícil dar con la dichosa viñeta del día. “Estar tiene que estar, es Forges”, asegura un dependiente.

A media mañana, la redacción de El País confirmaba que la viñeta aún no ha sido entregada, y se atribuye el retraso al ajetreo que habrá conllevado la propia muerte del autor. Aunque el dibujante se está haciendo esperar, en el periódico no hay preocupación porque “Forges cumple siempre pero hoy estará abrumado con el asunto de su fallecimiento, así que esperaremos”.

Sus compañeros se niegan a presionar al admirado humorista y subrayan que “tiene toda la eternidad para pensar en la viñeta, no le agobiemos”.

De momento, miles de oficinas en España han dejado un hueco en sus corchos y no lo taparán hasta que Forges se haya pronunciado.·                  (El Mundo Today)






"El humorista gráfico, Antonio Fraguas de Pablo, más conocido como Forges, ha fallecido este jueves a los 76 años en la madrileña Fundación Jiménez Díaz víctima de un cáncer, según han confirmado fuentes de su familia.

Antonio Fraguas De Pablo había nacido en Madrid, el 17 de enero de 1942, en una familia numerosa -era el segundo de 9 hermanos- de madre catalana y padre gallego, el también humorista y periodista, Antonio Fraguas Saavedra, a quién le planteó que quería ser "dibujante de chistes en serio". 

Su padre, que no puso objeciones a su vocación, solo le pidió que fuera original. "Que se reconozca un dibujo tuyo a quince metros", le dijo.

 Forges cumplió su promesa, y prueba de ello son los "ochenta y pico mil" dibujos que deja a sus espaldas, como él mismo decía. Entre ellos, recuperamos el que el humorista publica este mismo jueves en el diario 'El País' (...)"      (El Confidencial, 22/02/18)              
 

13/11/17

Dios admite en el Cielo al primer pecador de la pradera... se ha reunido con la gloria de su madre tras despedirse de Lucas. In Memoriam...


"Por primera vez en la Historia de la Creación, Dios ha permitido esta madrugada que un pecador de la pradera se reuniera en el Cielo con la gloria de su madre. 

Se trata de un hecho único, excepcional e irrepetible “como este fistro de hombre malo” que podrá relajarse física y moralmente para toda la eternidad tras haberse movido más que los precios desde que nació en 1932 después de los dolores.

Al morirse “porque la caló apretaba”, y habiéndose despedido ya de Lucas con un “Hasta luego”, ese fistro pecador ha irrumpido en el lugar reservado para las almas más puras a gritos de “¡Al ataquer!”, chasqueando los dedos y repitiendo “No puedor, no puedor”, consciente de ser el primer pecador cobarde que accedía a un lugar vetado para los hombres malos que hicieron en vida guarreridas españolas."                (Xavi Puig, El Mundo Today)


"La poesía es una diosa caprichosa y se fijó en Chiquito de la Calzada.

Se fué con él. Y en España vimos a un cómico extraordinario que dió en inventarse una lengua poética. Chiquito de la Calzada, como si fuese un Federico García Lorca nacido en un plano alternativo de la realidad, o un César Vallejo metamorfoseado en criatura cómica, se inventó metáforas intraducibles, expresiones salidas de la más honda entraña del español.

Todos los chistes de Chiquito descansan en derivaciones, metamorfosis y usos emocionales de las palabras. Todos los chistes de Chiquito son un homenaje popular a la lengua española. Hubo en él la inspiración y el ingenio de un Francisco de Quevedo. Era un poeta. Y detrás de su poesía cómica, hizo algo maravilloso: suspendía la realidad. En cada uno de sus chistes, la realidad, el mundo, la vida, quedaban como en suspenso, como colgando de un delirio carnavalesco.

Todos los personajes que salían en los chistes de Chiquito acababan interpretando la vida de una manera tan absurda como luminosa, tan estrafalaria como metafísica. Había en sus chistes, que en realidad eran historias mínimas o incluso microrrelatos, pura bondad. Sus historias cómicas requerían la distorsión del lenguaje y la danza. Los bailes de Chiquito frenaban la maldad de las cosas.

Todo Chiquito era una danza del bien. Fué un artista de la bondad y del amor loco. Y como ocurrió con Elvis Presley, la gente se vió en la necesidad de imitarlo. 

Fue nuestro Elvis. Y los imitadores surgieron por doquier. Porque Chiquito era una invitación a la danza naif, que quería representar nuestro caótico y deslavazado paso por el mundo. Si te subías a la danza de Chiquito, el mundo mejoraba, el mundo se convertía en risa.

Por eso todos acabamos imitándolo. Lo imitábamos en las fiestas, en las reuniones con amigos, siempre que queríamos celebrar la vida. Nos aprendimos todas sus deformaciones léxicas. El mayor homenaje que se ha hecho a la Guardia Civil se lo hizo Chiquito cuando le buscó el nombre alternativo de la emetérica.

Todas las distorsiones de las palabras estaban bajo el orden del amor. Por eso nos fascinaba, porque había lucidez amoroso y una inteligencia que venía del pueblo español. El ser humano se convirtió en pacadol o en un finstro.

Esas grietas, esos cambios de sonidos en las palabras de las historias de Chiquito, contenían una forma de ser español. Una forma apasionante de hablar el español digna de una ángel. Chiquito mejoró España. La hizo más inteligente."                   (Manuel Vilas, El País, 12/11/17)

20/3/14

Coincidiendo con el Día del Padre... Woody Allen recibe el Oscar al mejor papá


"Coincidiendo con la celebración del Día del Padre, el actor y director estadounidense Woody Allen ha recibido hoy el Oscar al mejor papá en una ceremonia familiar en la que se han proyectado fotografías íntimas y se han leído emotivas cartas en reconocimiento “a una trayectoria en la que no han faltado enredos, peleas legales, amor furtivo y mucho drama”.

Soon-Yi Previn, esposa del director e hija adoptiva de su expareja, la actriz Mia Farrow, ha entregado a Allen la estatuilla al mejor papá recordándole que “tu mejor película es la película de tu vida”.

También le ha animado a seguir pensando en nuevos proyectos, refiriéndose a la posible adopción de dos niñas de origen chino que se encuentran en plena fase de casting.

La ausencia más destacada de la gala ha sido precisamente la de Mia Farrow, inmersa en una batalla por los derechos de Dylan, la hija adoptiva que comparte con el homenajeado. Éste ha disculpado a Farrow entendiendo que “estará muy ocupada montando su última película”.

Al término del acto, Allen, que ya contaba con cuatro estatuillas, ha agradecido el reconocimiento confesando que “mis hijos son lo mejor que me ha tocado”.        ( , El Mundo Today, el 19 de marzo, 2014)

12/2/14

"Tiene una estelada colgada en el balcón". "¿Una chavala?"

"Con el objetivo de denunciar una supuesta campaña de la Guardia Civil en la que se habrían tomado nota de los domicilios de San Celoni (Barcelona) que exhiben la bandera independentista, el humorista ha denunciado el hecho:
 “Tengo una estelada en el balcón por si lo quieren apuntar”, le ha comentado a un agente, que le ha pasado a otro (durante la espera los participantes en el programa se han chanceado de la Guardia Civil), quien le ha respondido con contundencia: 
“Eso creo que hay otros subnormales que se encargan de ello”
 "Guardias civiles?”, pregunta el humorista, a lo que el el agente replica: “No, no, otros subnormales”.

Ante la insistencia de Peyu, que reitera que “fueron guardias civiles” quienes tomaron nota de les estelades, el agente replica: “Usted llame a algún lugar de subnormales y diga que quiere dar datos de dónde cuelga la estelada.(...)"       (Diálogo Libre, 11/02/2014)

"(...) También hace una llamada a la dirección central de la Guardia Civil y porque "tiene una bandera colgada en el balcón". "¿Una chavala?", le pregunta el agente. El humorista le aclara que es "una bandera independentista" y, finalmente, el policía toma nota y se despide."          (e-notícies, 11/02/2014)

23/1/09

Buenafuente, eres un ¡CAPSIGRANY! españolista

"El ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, ha reprochado al humorista Andreu Buenafuente haber contribuido al proceso de castellanización del catalán, durante la charla en el centro de estudios que lleva su nombre.

Pujol ha lamentado que "parece que quedas mejor si haces las bromas en castellano" y ha recriminado a Buenafuente haber popularizado a través de TV3 el término 'gilipollas': "¿Por qué no utilizaba expresiones catalanas como 'txitxarel·lo', 'gamarús', 'capsigrany' o 'poca-solta'?", se ha quejado." (e-noticíes, 22/01/2009)