Javi Sánchez Glez. @javisanchezglez
Que el tenista este antivacunas al que no dejan entrar en Australia se llame YoCovid es una extraordinaria jugada del destino
11:40 p. m. · 6 ene. 2022
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"El lío burocrático del caso Djokovic desata las críticas entre los políticos de Australia.
Retenido
el número uno del tenis mundial en un hotel de Melbourne, los distintos
actores implicados se reparten las culpas mientras se cancela el visado
de otra tenista, la checa Voráčová.
La telaraña en la que sigue enredado Novak Djokovic desde que aterrizó
en el aeropuerto de Melbourne la noche del miércoles lo mantendrá aislado, como mínimo, hasta el próximo lunes.
Será entonces cuando, a partir de las 10 de la mañana, arranque la
audiencia que debe permitir comenzar a intuir hasta qué punto su defensa
del título del Abierto de Australia, que comienza siete días después,
es viable o no. En caso de no poder alistarse, Daniil Medvedev o
Alexander Zverev podrían incluso arrebatarle el número uno. De momento,
el jugador serbio permanece encerrado en una habitación del Park Hotel
del barrio de Carlton (un hotel para solicitantes de asilo), y allí
parece que se quedará a pesar de la petición hecha por el Gobierno del
país balcánico, que a través de su Ministerio de Asuntos Exteriores
exigió que se lo trasladara a otro establecimiento de más categoría,
donde no fuera tratado de forma “indecente”. La respuesta a esos
comentarios llegó de parte de Karen Andrews, ministra de Interior
australiana: “El señor Djokovic no está cautivo en Australia. Es libre
de salir [del país] en el momento en que decida hacerlo. Las fuerzas
fronterizas seguro que se lo facilitarán”.
Los distintos actores involucrados en el embrollo siguen
tapándose como pueden, a la vez que se van señalando los unos a los
otros. Si el jueves trascendieron las dos cartas que el departamento de
Sanidad mandó a la Federación Australiana de Tenis, en noviembre, y que
alertaba de la posibilidad de invalidar las solicitudes de quienes
argumentaran no haberse vacunado por haber contraído el virus en los
seis meses anteriores, este episodio del serial tuvo su segunda parte
este viernes. Jacinta Allan, ministra interina de Victoria y miembro del
Partido Laborista, desveló que esa información nunca llegó al Gobierno
ni tampoco a los jugadores, y culpó de ello a Scott Morrison, el primer
ministro, del Partido Liberal. “Se me ha comunicado que a los oficiales
del gobierno de Victoria no les llegó esa correspondencia”, declaró
Allan. “El papel del Gobierno de Victoria, como ciudad y Estado que
alberga el torneo, es organizar un evento seguro. Cómo ingresan en el
país las personas que participan en él corresponde al Gobierno de la
Commonwealth, que es quien emite las visas”, añadía la ejecutiva.
El proceso que mantiene a Djokovic en aislamiento desde el jueves ha
dejado a la vista las costuras de la coyuntura política de un país que
hace 11 meses sacaba pecho por la gestión que se había hecho de la
pandemia. Las imágenes que simbolizaron el acierto de Morrison al
hermetizar la isla para mantener el virus lo más lejos posible también
tenían el tenis como protagonista. Mientras el mundo entero vivía
atemorizado, encerrado y contando por decenas de millares los
fallecidos, el torneo de Adelaida llenaba sus gradas de público. Ninguno
de los espectadores captados por las cámaras llevaba mascarilla.
Ni un año después de aquello, el caso Djokovic revela el
galimatías político que impera en Australia, donde los seis Estados son
prácticamente soberanos, hasta el extremo de decidir sus restricciones
de acceso desde el extranjero. Eso quiere decir que un viajero que
llegue a Brisbane (Queensland) en un vuelo transoceánico estará obligado
a hacer 14 días de cuarentena, mientras que si su avión aterriza en
Sídney, quedará libre tras hacerse un test rápido de antígenos que dé
resultado negativo. Aunque la cifra acumulada de muertes (2.301), de
casos activos contabilizados (330.300) y demás parámetros no pueden
compararse con otros países, entre otras cosas por la bajísima densidad
de población existente (25,7 millones de personas), los números del
jueves fueron los peores desde que comenzó la pandemia, sobre todo en
nuevos casos detectados (72.357).
En medio de toda la
polémica por el visado de Djokovic, las autoridades australianas
cancelaron este viernes también el visado a la tenista checa Renata
Voráčová, que tendrá que volver a su país si las autoridades de
inmigración del país no deciden lo contrario. Por el momento se
desconoce si la tenista, que espera, al igual que el serbio, a una
decisión el lunes próximo, apelará la decisión.
Se da la
curiosidad de que Voráčová ya se encontraba en el país e incluso había
disputado un partido de preparación previo al Abierto de Australia.
Mensaje de apoyo de Mirotic
Nikola
Mirotic envió un mensaje de felicitación y apoyo a Novak Djokovic. El
baloncestista del Barcelona, nacido en Podgorica, Montenegro, hace 30
años, escribió en su cuenta de Instagram: “En los días en que el cielo
desciende a la tierra y la tierra asciende al cielo, querido Novak
Djokovic, quiero que seas persistente en todo lo que haces y en todo lo
que eres. Es más oscuro antes del amanecer y más duro antes del amanecer
de la libertad. Les deseo buena salud, tranquilidad y felicidad en la
familia. Y que la luz del nacimiento de Cristo ilumine todas esas mentes
que habitan en tinieblas. ¡Paz de Dios, ha nacido Cristo!”.
Mirotic y Djokovic se saludaron el 14 de diciembre durante el partido de la 15ª jornada de la Euroliga.
El número uno del tenis mundial, natural de Belgrado, presenció el
duelo entre el Estrella Roja y el Barcelona a pie de pista en el
Aleksandar Nikolic Hall. Poco después, Mirotic tuiteó: “Siempre espero
con ansia tus victorias y nuestros encuentros, en cualquier parte del
mundo. Novak, ¡gracias por el apoyo!”. También se le preguntó a
Jasikevicius si los jugadores del Barcelona se habían fotografiado con
Djokovic. “¡Entonces los multaré! Es broma”, respondió. “Admiro a Nole.
De hecho, vi su primera victoria en Wimbledon”.
El
tenista estadounidense John Isner opinó sobre la situación de Djokovic:
“No está bien todo lo que está viviendo. No hay justificación al trato
que está recibiendo. Cumplió las normas, lo dejaron entrar en Australia,
y ahora lo detienen en contra de su voluntad. Es una vergüenza”. El
australiano Nick Kyrgios reclamó: “Por supuesto que creo que hay que
tomar medidas contra la covid, me vacuné por el bien de otros y por la
salud de mi madre, pero están manejando muy mal la situación con Novak”. (Oriol Puigdemont, El País, 07/01/22)