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20/12/21

España es presa de una conspiración satánica que viene a arruinar los sueños de los niños... ¿El motivo? Una panda de ignorantes que piensan que la iluminación navideña de Granada con cruces invertidas (o sea, la Cruz del apóstol Simón Pedro, que pidió ser crucificado cabeza abajo por no considerarse digno de morir como su maestro, Jesucristo), son símbolos demoníacos... y el broche, Olona tiene miedo de pasear bajo esas cruces, iluminando la Navidad

 La Cruz invertida, Cruz de San Pedro o Cruz Petrina: ver Cruz Invertida en Wikipedia

 "Granada, la ciudad andaluza que da cobijo a la Alhambra, se preparaba para la Navidad decorando sus calles como otras tantas urbes españolas. Sin embargo, un suceso tan inesperado como bizarro la ha situado como protagonista de la actualidad. Un grupo de manifestantes, apenas unas decenas de personas, se concentraron el sábado 11 de diciembre frente al Ayuntamiento pidiendo la dimisión del alcalde. 

¿El motivo? Creían ver en la iluminación navideña cruces invertidas, símbolos demoníacos contra los que rezaron, mientras que sostenían carteles que calificaban al arzobispo de traidor y coreaban "fuera el satanismo". Aunque la increíble escena parecía propia de una película de Álex de la Iglesia no sólo tuvo lugar realmente, sino que vino precedida por la complicidad de la ultraderecha.

En los días previos un vídeo que denunciaba la diabólica amenaza luminosa se difundió por servicios de mensajería. La diputada ultra Macarena Olona, posible candidata de Vox a las próximas elecciones andaluzas, manifestó en sus redes el viernes 10 que: "Pensaba disfrutar con mi pequeño enseñándole la iluminación navideña de las calles de Granada. Pero no voy a llevarle porque pasaría miedo. Se ha decidido llenarlas de cruces invertidas. Los sueños de los niños deberían ser sagrados". Aunque la mayor parte de la gente se tomó a broma el suceso, e incluso advirtieron a Olona de que esas mismas luces están presentes en Zaragoza, donde gobiernan los conservadores del PP con apoyo de Vox, el mensaje ya estaba en marcha: España es presa de una conspiración satánica que viene a arruinar los sueños de los niños.

Todo esto no daría para mayor comentario si no fuera porque en Estados Unidos durante la década de los ochenta tuvo lugar un fenómeno conocido como el satanic panic, un profundo acontecimiento social que no sólo desvió la atención de problemas como la creciente desigualdad hacia la lucha contra el ocultismo, sino que encarceló injustamente a centenares de ciudadanos. Una demencial historia en la que se pueden leer los rasgos paranoides de una sociedad educada en el miedo, pero también una hábil maniobra cultural del reaganismo. La ultraderecha española no da puntada sin hilo y tras contribuir a la desinformación sobre la pandemia, impulsar a los antivacunas e inventarse problemas de seguridad pública, ahora pretende sacar tajada del pánico a lo demoníaco. ¿Si funcionó una vez, por qué no habría de hacerlo en esta ocasión?

Situémonos en el Estados Unidos de la década de los setenta, un país en crisis, receloso de sus líderes y aún lamiéndose las heridas por la derrota en Vietnam. El impulso contracultural de los sesenta ha sucumbido a su raíz individualista y la pretensión de cambiar el mundo ha quedado reducida a la búsqueda de un cambio interior. Florecen todo tipo de charlatanes, sectas y gurús en los que los jóvenes de clase media buscan guía. Charles Manson ha sido sólo el comienzo, el resultado más extremo de un fenómeno en el que la peculiaridad y la rareza cotizan al alza, algo que rápidamente es captado por los publicistas que pasan de promocionar productos a asociarlos a estilos de vida alternativos: los hippies se transformarán en los nuevos yuppies.

 Anton Szandor LaVey contempla el momento con optimismo. Su Iglesia de Satán, fundada en 1966, crece, su Biblia negra vende miles de ejemplares. Detrás de su culto hay poco más que una mezcolanza confusa de ocultismo, naturismo y new age, que apela a las pulsiones más primarias del ser humano contra las reglas sociales: el sexo fácil es siempre un gran reclamo para tu producto. Lo cierto es que LaVey tiene un estilo y unas ideas que, paradójicamente, son muy similares a las que llevarían al reaganismo a su victoria: libertad individual por encima de todo, autorrealización sin tener en cuenta los contextos socioeconómicos y una gran cantidad de palabrería contra el concepto de sociedad. No es casual. LaVey ha sido un lector voraz de Ayn Rand, la ultraliberal madre putativa de la ola neoconservadora de los años ochenta.

Ronald Reagan, un actor secundario de western, maneja con soltura el disfraz. Mientras que por un lado promueve una sociedad de un hedonismo amoral y egoísta, por el otro se apoya en los fundamentalistas evangélicos: acciones, coca y porno VHS en una mano y el ultraconservadurismo integrista en la otra. Todo mezclado con unas buenas dosis de miedo que, esta vez, tenían que surgir de una amenaza diferente a la URSS, ya que la caza de brujas había dejado unas cicatrices que no se debían volver a abrir. Si Arthur Miller escribió Las brujas de Salem como alegoría del macartismo, en esta ocasión la narrativa persecutoria copiaría las formas de su denuncia: en vez de rojos habría que aterrorizar a la población con el príncipe de las tinieblas.

Estados Unidos ya venía asustado de fábrica y películas como La semilla del diablo, El Exorcista o La Profecía habían ayudado a sembrar en el imaginario colectivo la vuelta del maligno como una amenaza real. Si a esto le sumamos la popularidad de casos como los del asesino del zodiaco o el del alfabeto –matar por entregas siempre es bueno para la audiencia– la pradera estaba lista para el incendio. Michelle recuerda: una historia verídica de satanismo, fue un libro publicado en noviembre de 1980, unos pocos meses antes de la primera victoria de Reagan en las elecciones presidenciales, que se convirtió rápidamente no sólo en un bestseller, sino en el argumento definitivo para iniciar un auto de fe a escala nacional.

El libro, escrito por un psiquiatra canadiense que respondía al nombre de Lawrence Pazder, versaba sobre los testimonios de Michelle Smith acerca de unos supuestos abusos en rituales satánicos que padeció en su infancia. El método empleado, el de la regresión hipnótica, de nulo valor científico, valió como coartada para perpetrar un revoltijo lleno de lugares comunes extraídos de la cultura pop satánica, hechos no sustentados en ninguna prueba y que investigaciones posteriores demostraron falsos. Si además añadimos el pequeño detalle de que Lawrence y Michelle eran pareja, la estafa resulta aún más evidente. ¿Cómo podemos medir el descomunal éxito del libro? Haciendo notar que en los siguientes años se registraron más de 12000 denuncias de rituales satánicos con abusos en los que la policía no encontró prueba alguna de que hubieran sucedido.

 Cuando la máquina del terror se puso en marcha fue imparable, entre otras cosas porque existía un interés comercial mediático que acompañó al político. En 1988 se llegó a la cumbre de la locura televisada con "Adoración al diablo: exponiendo la clandestinidad de Satanás", un programa especial de dos horas conducido por Geraldo Rivera, presentador conocido no sólo por su bigote sino también por sus altas dosis de sensacionalismo. Por el espacio pasaron curas, demonólogos, madres asustadas, adolescentes confusos e incluso Ozzy Osborne, mediante una conexión vía satélite con Londres. Rivera afirmó que Estados Unidos albergaba a un millón de satanistas, obviamente dispuestos a cualquier fechoría. Existía un país que se reía de estas cosas en el Saturday Night Live, pero también otro que se las tomaba totalmente en serio. La idea era poderosa: ya no se trataba tan sólo del miedo al demonio, algo abstracto y sobrenatural, sino a sus seguidores, camuflados entre tu familia, tus vecinos o el señor que te vendía el pan. Y por supuesto los profesores.

El modelo familiar de doble ingreso propuesto por Reagan había necesitado de la incorporación masiva de la mujer al mundo laboral, por lo que proliferaron las guarderías y los colegios infantiles a lo largo de todo el país. ¿En quién se posaron los ojos inquisidores en busca de satanistas? En aquellos que podían pervertir a los niños y abusar de ellos. El caso más significativo fue el de la Guardería MacMartin, donde se acusó a la familia que la regentaba de todo tipo de tropelías en un juicio plagado de errores donde se indujo a los niños a mentir para incriminarles. En 1983, Judy Johnson denunció a los educadores por abuso en ritual satánico. La histeria hizo que otras 360 familias se sumaran a la causa. Tras siete años de proceso, en 1990, se dictaminó que los propietarios de la guardería MacMartin eran inocentes, después incluso de haber excavado el entorno de la escuela en busca de túneles secretos. Sus vidas y su negocio estaban destruidos. Nadie pareció tener en cuenta que la señora Johnson, la primera denunciante, padecía de una esquizofrenia agravada por el alcoholismo.

El pánico satánico buscó otros muchos chivos expiatorios para su cruzada vesánica, siempre relacionados con los niños, principal vector moral para que nadie se atreviera a cuestionar sus intenciones. Los juguetes fueron los siguientes sospechosos. Supuestos expertos denunciaban en programas de máxima audiencia cómo Los Pitufos eran realmente cadáveres, por su piel azul y sus labios negros, que intentaban introducir la homosexualidad entre los más pequeños, ya que, salvo Pitufina, todos eran personajes masculinos. Los Thundercats y los Masters del universo también quedaron señalados como productos nocivos, algo casi esperable al lado de las acusaciones contra Mi pequeño Pony y Los osos amorosos, que al parecer escondían pentagramas y oscuros rituales en su diseño. Un auténtico despropósito que, pese a lo absurdo de la situación, se extendió incontenible.

Quienes, por supuesto, también sufrieron una implacable persecución fueron los músicos de heavy metal. Tanto Black Sabbath como Judas Priest se tuvieron que enfrentar a demandas por el suicidio de sus fans adolescentes, provocados supuestamente por unos mensajes subliminales insertos en su música. No eran raros los programas con señoras de pelo ahuecado, al estilo de Nancy Reagan, escuchando horrorizadas discos de heavy en sentido inverso. El mundo del rol fue otro objetivo de la ira contra lo demoníaco. Especialmente Dragones y Mazmorras, que contó incluso con una asociación en exclusiva para intentar acabar con él, la conocida como BADD: Bothered About Dungeons and Dragons. Incluso algo tan norteamericano como la propia celebración de Halloween quedó en entredicho, al extenderse bulos sobre asesinos satánicos camuflados bajo el disfraz y la algarabía nocturna.

 La histeria colectiva fue cesando en Estados Unidos con el fin de la era Reagan, coincidiendo con la desaparición de la URSS pero también con la aparición de un nuevo enemigo en escena: Sadam Hussein. ¿Para qué se necesitaba un enemigo sobrenatural cuando se había encontrado un nuevo villano en Oriente Medio? Aún así, la persecución de este enemigo interior dejó secuelas en el propio sistema de justicia, sobre el que pesan casos como el de los tres de Memphis Oeste, unos jovenes condenados a pena de muerte y cadena perpetua en 1993 por el asesinato en un supuesto ritual satánico de unos menores. Lo cierto es que en 2011, tras dieciocho años en prisión, tuvieron que ser absueltos al presentarse nuevas pruebas que los exoneraron. Su mayor delito fue ser seguidores de la contracultura gótica. Cuando la ley intenta saciar un miedo inducido deja de ser justa para convertirse en una farsa.

El pánico satánico que azotó Estados Unidos desde los años ochenta hasta mediados de los noventa no fue casual. Como hemos visto tuvo detrás el interés político de los conservadores para manejar el miedo de la población hacia un enemigo inexistente, algo que cohesiona el país y resta de la sociedad un espíritu crítico hacia sus líderes. También uno religioso, que fue aprovechado por evangelistas y católicos para situarse como la barrera divina contra la amenaza del maligno: los exorcismos televisados de los predicadores resultan tan grotescos como inculpatorios. ¿Cuál fue la tercera pata interesada en fomentar esta histeria? Todos aquellos que podían rentabilizar económicamente el miedo, especialmente programas sensacionalistas que pagaban generosamente a todo tipo de supuestos expertos por sus desvaríos.

 El pánico satánico, sin embargo, no desapareció para siempre sino que cambió de forma resurgiendo puntualmente en la sociedad norteamericana. En los atentados del 11 de Septiembre se hicieron populares ciertas fotografías entre aquellos que creían ver la figura del demonio en la nube de polvo tras el colapso de las torres. En el Tea Party se dieron cita una gran cantidad de integristas que buscaban señales de que el presidente Obama era un enviado satánico, desatándose las suspicacias en 2013 por su parecido físico con el actor que encarnaba al diablo en la serie La Biblia. El pánico por los payasos asesinos, el Pizzagate o QAnon han sido una trasposición de la histeria satanista a nuestros días, especialmente si tenemos en cuenta la coartada de la defensa de la infancia para desatar el terror, la ira y evitar que nadie cuestione su autenticidad.

Toda esta historia está llena de momentos tan delirantes como tragicómicos, que a cualquier adulto medianamente funcional sólo le pueden llevar a la carcajada. Pero convendría recordar que el propio FBI cataloga a QAnon como "amenaza terrorista doméstica", una secta digital conspirativa que se refiere habitualmente a sus enemigos como la "camarilla de adoradores de Satán". La diputada Macarena Olona tan sólo está siguiendo un guión que ya ha funcionado en Estados Unidos y que la ultraderecha utiliza como una herramienta más en toda Europa para lograr sus objetivos, esta vez con la potencia de lo digital como medio principal para sembrar el terror y la desconfianza. Cuiden a sus niños de Satán, también de Mi pequeño Pony. Pero cuídenlos más de esta nueva ola reaccionaria y descivilizatoria contra la ilustración."                  (Daniel Bernabé, RT, 17/12/21)

23/5/19

¿Cómo se explica y se justifica que se celebre en la Universidad de Barcelona un Seminario defendiendo la lejía como curación del autismo y se haga apología de la no vacunación de niños y adultos? Pues invocando la libertad de expresión... para la superstición... juá, juá, juá

"El pasado 8 de mayo en la Universidad de Barcelona, en el Salón de Grados de la Facultad de Derecho, se celebró un seminario donde se promocionaban y defendían "propuestas terapéuticas" como el uso del clorito sódico, un derivado de la lejía, para curar el autismo o se criticaba el uso de vacunas para prevenir enfermedades. 

Durante el acto se plantearon los "intereses ocultos de las autoridades científicas, la falta de rigor en las directrices de salud pública", alternado con los "alegatos contra las vacunas y la quimioterapia y a favor de la homeopatía, pidiendo la inclusión de esta última pseudoterapia en el Sistema Nacional de Salud".

Los miembros de la comunidad científica se negaron a participar en el seminario y diferentes profesionales de la salud mostraron su descontento por la celebración de la actividad. (...)

¿Cómo se explica y se justifica que se celebre en la Universidad de Barcelona un Seminario defendiendo la lejía como curación del autismo y se haga apología de la no vacunación de niños y adultos? Pues gracias al pretexto de la libertad de expresión. De hecho el nombre del Seminario era 'Derecho a la salud y libertad de expresión'.

La propia institución justificaba el acto como una defensa de este principio. El vicerrector de Recerca de la Universitat de Barcelona, Domènec Espriu, dijo que la institución se posiciona claramente en contra de las pseudoterapias, pero a favor de fomentar el debate. "Nadie está planteando una discusión científica, médica o clínica sobre la validez de las terapias alternativas porque sabemos que bajo este aspecto no hay discusión. Las pseudoterapias son un fraude y la universidad, como institución pública y comprometida, debe posicionarse en contra de estas", argumenta. 

"En este caso, sin embargo, se ha planteado un debate ético y jurídico sobre dónde está el límite en la difusión de información sobre estas disciplinas. Entendemos que en estos términos sí que es lícito y necesario plantear una discusión. Más si la alternativa es la censura", añade. Obsérvese lo diabólico del argumento: "Todos estamos en contra de..., pero defendemos el debate sobre el límite a que se informe de ello, sobre todo si la alternativa es la censura". 

Ahora en lugar de los puntos suspensivos, usted puede poner "la superioridad de la raza aria", "la defensa del creacionismo frente a la teoría de la evolución", "la prohibición del voto para las mujeres" o "el internamiento de los homosexuales". Todo sea por la defensa de la libertad de expresión y en contra de la censura.

Propuestas y debates inverosímiles e inaceptables por una sociedad civilizada surgen válidos en nombre de la libertad de expresión, por mucho que su mera evocación suponga la negación de la ciencia, de los derechos humanos o la apología de racismos o crímenes contra la humanidad.
Con la libertad de expresión está sucediendo lo mismo que con el concepto de libertad.

 En nombre de ella José María Aznar, en 2007, ante la prohibición de conducir bajo los efectos del alcohol, dijo: "A mí no me gusta que me digan no puede ir usted a más velocidad, no puede usted comer hamburguesas de tanto, debe usted evitar esto y, además, a usted le prohíbo beber vino". Y añadió: "En eso consiste la libertad y en eso consiste la responsabilidad individual".                (Pascual Serrano, eldiario.es, 20/05/19)

4/9/13

El diablo no es independentista, no habla catalán

"El padre Juan José Gallego es el único exorcista de Cataluña, una tarea bastante desconocida, aunque no le falta trabajo: cada día puede recibir entre cinco y seis consultas, y cada semana hace unos cuantos exorcismos. (...)

Un exorcismo se produce cuando "la Iglesia pide públicamente y con autoridad, en nombre de Jesús, que una persona sea protegida del maligno y sustraída a su dominio". explica Gallego. El exorcista afirma que si ve que hay un creyente que puede estar poseído por el diablo, lo intenta exorcizar con oraciones y un ritual establecido en códigos eclesiásticos.

Un exorcismo a veces puede parecerse al de las películas: cuerpos inertes con violentas convulsiones y espasmos y expresiones blasfemas. El padre realiza su trabajo en su despacho parroquial del Ensanche de Barcelona. Puede simplemente sentar al afectado en una silla, o hacerle estirar en el suelo de una capilla, con mucho espacio alrededor para que no se haga daño.

 En alguna ocasión incluso ha tenido que atar al exorcizado y pedir ayuda a algún otro cura o monja por la violencia que experimenta. Utiliza agua bendita, que puede llegar a quemar la piel del afectado, y todo el ritual se hace en castellano, no en latín. El padre Gallego reconoce haber pasado miedo a menudo."           (Diálogo Libre, 04/08/2013)

4/6/13

Más de un millón de parados se ofrecen para el puesto de exorcista. Rouco Varela, entusiasmado ante la respuesta ciudadana


"El alarmante ascenso de posesiones demoníacas, que según la Iglesia se está dando en España durante el último año, ha hecho que el máximo responsable de la jerarquía católica, Rouco Varela, recurra a la contratación de nuevos exorcistas capaces de combatir al maligno en cualquier rincón del país.

El anuncio de esos nuevos puestos de trabajo, que el cardenal ha cifrado en un número no inferior a ocho, ha provocado una cola frente al arzobispado de Madrid que cruza ya seis comunidades autónomas y ha vadeado cincuenta y siete ríos, además de cortar numerosas carreteras generales y autopistas en banca rota.

Los demandantes, muchos de ellos incluso sin bautizar, llevan consigo damajuanas con agua bendita, crucifijos, ajos y estacas de madera, tal es su desconocimiento del acto del exorcismo y su decidida disposición a incorporarse cuanto antes al mundo del trabajo. La Iglesia, sin embargo, ya ha advertido de la inutilidad de muchos de esos accesorios. “Se trata del diablo, no del conde Drácula”, ha advertido un Rouco Varela indignado por la poca profesionalidad de los aspirantes."    (Rokambol news, 27/05/2013)

24/5/13

Rouco prepara un cuerpo de exorcistas para Madrid ante la “enorme avalancha de peticiones”

"Desde hace unos días se está difundiendo ampliamente que el papa Francisco oró e impuso sus manos a un hombre endemoniado y después un sacerdore se encargó de exorcizarlo. Parece que este tipo de noticias no son casuales y acabarán afectando a España, ya lo están haciendo de hecho.

 Una web de información muy próxima a la Conferencia Episcopal Española y más en concreto a los Legionarios de Cristo, Religión en Libertad, está insistiendo en la posesión en la que intervino el papa y este jueves ha dado un paso más.

Más demandas ante “posesiones demoníacas” e “influencias maléficas”

La web religiosa asegura en una noticia que el cardenal Rouco ha ordenado instruir de forma urgente a ocho exorcistas para la diócesis de Madrid en una decisión que “no tiene precedentes en toda España y en su historia”.

 La razón de tan drástica decisión es “la gran demanda que está recibiendo la archidiócesis de Madrid de sus fieles, y de la feligresía de otras diócesis que no tienen exorcistas, solicitando ayuda para liberarse de posesiones demoníacas, o bien de influencias maléficas (amarres, magia negra de brujas y quiromantes, mal de ojo, echadores de cartas y esoterismos varios, incluído el reiki)”. Eso ha llevado al cardenal Rouco Varela “a nombrar, de golpe, a ocho exorcistas para atender esta enorme avalancha de peticiones”.

Mundo esotérico que crece “ante la secularización”

“Son muchas las víctimas de ese mundo esotérico que crece sin cesar ante la secularización de la sociedad, presentándose síntomas cada vez más evidentes y cuantitativos de infestación demoníaca”, insiste la web, que alude a fuentes del propio arzobispado de Madrid que han confirmado que los ocho sacerdotes del ministerio de exorcistas “están en un periodo de formación acelerado” que coordina César Franco, uno de los tres obispos auxiliares de Madrid."         (El Plural, 23/05/2013)

4/1/13

Esperanza Aguirre va como exorcista a la casa de Zapatero, en la que ocurren fenómenos extraños, por masón

"Desde hace meses, las distintas patrullas de la Guardia Civil que se turnan para proteger a la familia del expolítico socialista están desconcertadas por los ruidos de voces y movimientos de muebles que suceden en la vivienda a ciertas horas del día y de la noche”, aseguraba una noticia de la web ‘Religión en Libertad’ el pasado 28 de diciembre.

La Guardia Civil, el Arzobispado de Madrid y un exorcista. Y Espe se presenta voluntaria

La web, vinculada a los Legionarios de Cristo y a Intereconomía, insistía en una noticia en fenómenos extraños en la casa en la que Zapatero y su familia residen desde hace unos meses señalando a una fuente de la Guardia Civil. 

Aludían a misteriosos saltos sin explicación de la alarma o “fenómenos extraños” en la habitación en la que dormían las hijas del expresidente. Iban más allá: “Como las niñas se negaban a dormir en ese cuarto y la investigación que realizamos fue infructuosa, el capitán [de la Guardia Civil] sugirió llamar al Arzobispado de Madrid para recabar consejo sobre esas posibles cuestiones paranormales que se nos escapaban”. 

(Contactada, Esperanza Aguirre se presentó voluntaria sin dudarlo. 'Lo que sea para salvar a esas niñas', dijo. Y añadió que no le extrañaba nada que eso le pasara a Zapatero, que se lo había buscado)

Máscaras relacionadas la Alianza de Civilizaciones, amuletos, un Buda…

“La exorcista (Espe) estuvo en la casa de los Zapatero en el mes de julio, más bien a mediados, e investigó lo que llamó `infestaciones diabólicas´. 

 Nos pidió que obtuviéramos información sobre los inquilinos que habían habitado esa casa. También se refirió sobre si habían ocurrido asesinatos o muertes extrañas…”. 

La ‘broma’ de la web ultracatólica deja patente su animadversión al expresidente al narrar que la Guardia Civil no encontró precedentes de fenómenos extraños antes de que él llegara a la casa así como que Espe señaló “varios objetos que deberían sacar de la casa: unas máscaras africanas regaladas por un político muy involucrado en la Alianza de las Civilizaciones; amuletos y juegos esotéricos de las niñas; un buda que presidía el salón principal…”. 

Juegos, cartas del tarot y otros objetos al vertedero

“Las niñas fueron las más reacias a desprenderse de sus juegos y cartas del tarot, pero al final la señora Sonsoles impuso su criterio. Varios compañeros míos sacaron en bolsas de basura una gran cantidad de objetos que fueron directamente al vertedero”, insisten en el mismo tono insultante.

 Por último, Espe realizó “un ritual o bendición por toda la casa” y tras las oraciones de un sacerdote cesaron los misteriosos sucesos. 'Demonios a mí', dijo la exorcista.

¿Qué esperaba “si es masón y aprueba leyes satánicas”?

La web añadió tras haber difundido la noticia que se trataba de una “noticia en clave de humor” e “información desenfadada” en el contexto del 28 de diciembre, apuntando que era “la inocentada propia de nuestra redacción”. 
Pero varios de sus lectores habían picado y en los comentarios a la noticia se ensañaban con el presidente encontrando lógico los sucesos paranormales. “Bueno, pues si es masón y aprueba leyes satanicas, como crímenes y perversion de niños, ¿no pretenderán oler a rosas y ver a la virgen y los santos? El que se manifiesta es el malo! Dios quiera que ésto les sirva para abrir los ojos al mal que hacen!!! Que no busquen culpables en los anteriores inquilinos!”, decía una de las lectoras de ReL identificada como Rosana y que luego reconocía haber caído en el engaño."   (El Plural, 31/12/2012)

25/10/12

Un hombre irrumpe en su propio entierro en Brasil

"Gritos, desmayos y caos generalizado: una familia del noreste de Brasil que velaba el cuerpo de Gilberto Araujo, un lavador de coches de 41 años, le vio entrar a su propio velorio e interrumpir la ceremonia a la que asistían numerosos amigos y parientes.

El cuerpo que la familia había reconocido el domingo era en realidad el de un hombre que se parecía mucho a Gilberto Araujo, pero cuya identidad sigue siendo desconocida este martes, explicó el sitio web G1 de Globo.

«Todo el mundo tuvo mucho miedo. Las mujeres se desmayaban, las personas corrían para todos lados», contó Maria Menezes, que estuvo presente en el inusual velorio en Alagoinhas, a 100 km de Salvador de Bahia, citada por G1.

Gilberto Araujo se enteró a través de un amigo que encontró en la calle que le daban por muerto. Llamó por teléfono a un pariente para avisar que estaba vivo. Pero nadie le contestó y pensó que se trataba de una broma. Entonces, decidió ir personalmente al velatorio para demostrar que estaba vivo y coleando.

«Un amigo me dijo que había un féretro y que yo estaba dentro. Entonces le dije, 'pero yo estoy vivo, ¡pellízcame!», contó Gilberto.

Uno de sus hermanos, José Marcos Santana Santos, explicó que la última vez que alguien de la familia vio a Gilberto fue hace cuatro meses. «Gilberto sólo aparecía algunas veces por año y pasamos mucho tiempo sin verlo. Vive en Alagoinhas pero cada día está en un lugar diferente», dijo a G1.

«Estoy muy contenta porque, ¿qué madre que da a un hijo por muerto no se llenaría de alegría de verlo nuevamente en vida?», se felicitó Marina Santana."                   (La Voz de Galicia, 23/10/2012)

25/2/12

El demonio posee por error a un budista

"El Maligno ha pedido disculpas a la comunidad budista y se ha comprometido ha trabajar 200 horas para la comunidad.

 “No me dí cuenta hasta que estaba dentro”, declara Satán en un comunicado, “por más que le pedía que soltara tacos se quedaba ahí mirando con una sonrisilla, y además solo vomitaba flores. He pasado mucho miedo”.

El monje ha declarado que ha sido una experiencia enriquecedora y le invita a volver cuando quiera."             (Picadillo News, 07/02/2012)

16/2/09

21/5/08

El exorcista cree que el infierno es una necesidad de justicia


El exorcista José Antonio Fortea (El Pais, Domingo, 11/05/2008, p. 10)

“El hombre que discute con el diablo. José Antonio Fortea, uno de los cinco exorcistas de la Iglesia católica en España, publica una 'Summa Daemoniaca' con secretos de un oficio que los obispos mantienen oculto. (…)

Marta era universitaria. "Cuando aparecieron los primeros signos de posesión: trances, convulsiones, conocimiento de lenguas por ella desconocidas, aversión a lo sagrado, etcétera. En tres ocasiones llegó a levitar. Ni su madre ni yo albergamos la menor duda acerca del carácter sobrenatural de lo que padecía", dice Fortea.

El escritor Lorenzo Silva, que ha visto a Fortea "luchar contra el Enemigo", resume: "La escena es potente. Un poseso agitándose y gritando todo tipo de blasfemias con voz horrenda, y el exorcista, tranquilo, rezando sus latines y conminando al demonio a que diga cómo entró y a salir del infortunado. Sólo es eso, oración, durante horas. No más de tres por sesión. Si a las tres no sale, hay que dejarlo para otro día".

Han pasado cinco años, y Marta sigue poseída. "Cinco años de oraciones, a razón de más de tres horas semanales como media, es algo que acaba con la paciencia de cualquiera", reconoce el padre Fortea. Confía en vencer al demonio, y que Marta volverá a ser como fue. Ha liberado antes a otros posesos, cuatro al menos. A otras muchas personas que parecen estarlo las remitió al psiquiatra o a la Seguridad Social. Pero nunca le falta trabajo. "Sí, siempre hay casos. El último fue la semana pasada. Pero no significa que cada semana haya casos nuevos. Hay tres o cuatro nuevos por año. Y algunos requieren oración durante meses", dijo el jueves pasado.

"En las sesiones salen muchos demonios", según Fortea. Es que hay demonios y demonios. Satán es el más poderoso -el Nuevo Testamento lo llama Diablo- , pero también Belcebú, Lucifer, Lilith... "Cada demonio pecó con una intensidad determinada, eso se ve en los exorcismos con claridad. Hay unos demonios que pecan más de ira; otros, de egolatría; otros, de desesperación. Los hay locuaces, los hay más despectivos; en uno brilla de un modo especial la soberbia, en otro el pecado del odio. Aunque todos se apartaron de Dios, unos son más malos que otros".

Pese a sus relaciones con los demonios, Fortea coincide con el Papa en que el infierno, como lugar concreto, no existe. No es que comparta la afirmación de Schopenhauer -"el infierno es el mundo"- ni la de Sartre -"el infierno son los otros"-, pero casi. "Qué son los campos de concentración sino el infierno. Grandes demonios Hitler y el doctor Mengele, por ejemplo. El infierno es vivir la ausencia de Dios. Pero Dios tiene que ser justo. No puede no pasar nada. El infierno es una necesidad de justicia", dice.” (El País, Domingo, 11/05/2008, p. 10)