Mostrando entradas con la etiqueta humor y caridad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta humor y caridad. Mostrar todas las entradas

3/6/22

Nadie se preocupó de René Robert, reconocido fotógrafo, que murió congelado después de permanecer durante horas en el suelo en una calle de París, la ciudad del amor, que dicen, aunque al parecer no a los demás... El principal error de René fue no ser un perro... A un perro no se le deja morir en la calle

 "Y mira que pocos nombres son más franceses que René. Pues ni así se preocupó nadie de René Robert, reconocido fotógrafo, que murió congelado después de permanecer durante horas en el suelo en una calle de París, la ciudad del amor, que dicen, aunque al parecer no a los demás. El principal error de René fue no ser un perro. A un perro no se le deja morir en la calle, a un perro le vemos con su carona simpática y no sólo lo recogemos, sino que lo abrigamos, nos lo llevamos a casa y le damos un cuenco de caldo. 

La sociedad hoy es así, se preocupa más por un perro que por un hombre, no digamos si el perro es un cachorro, que además colgaremos fotos en las redes sociales, destacando lo simpático que parece, para envidia de todos. René, pobre diablo, caminaba a dos patas y ni siquiera ladraba. Así se pudra. Hace unos meses, de visita a Barcelona, ​​tropecé -casi literalmente- a pleno día con un tipo tirado en una acera del barrio del Raval, junto a ella una silla de ruedas de la que sin duda había caído, si no fuera por el vehículo a tracción animal que tenía a su lado, hubiera pasado por un borracho matinal.

 La gente se desviaba para no pisarlo, le echaban un vistazo y seguían su camino, pensando para si que ojalá hubiera sido un perro, así habrían podido socorrerlo. Al ser yo forastero y desconocer las costumbres de la gran ciudad, me atreví a agacharme e incorporarlo, y luego salió un camarero a ayudarme, supongo que hacía poco que había llegado a Barcelona, ​​de ahí su solidaridad, no sé bien si con el paralítico caído o conmigo, que me las veía cuadradas para sentarlo de nuevo en la silla. Porque, además, efectivamente, llevaba una trompa episcopal. 

Si en lugar de un desgraciado humano, hubiera sido un perro -ni siquiera de raza, basta con ser un mil leches- igualmente tolido, estaría desde ese día viviendo a cuerpo de rey en un piso de Barcelona , aunque para hacerle un sitio en la familia, hubieran tenido que meter a la abuela en un geriátrico. «Ya no pido a Dios que me permita andar, me conformo con que me mantenga minusválido, pero perro minusválido», pensaría el pobre hombre, en caso de que en su estado etílico le diera por pensar.

 Hace poco, una invidente se desorientó en la estación de metro del Paseo de Gracia, también en Barcelona, ​​y no tropezaba la salida. Cada vez más nerviosa, se las tenía con paredes y cristales a palos, sin que nadie le ofreciera ninguna ayuda. No hace muchos años, no había ciego que no tuviera media docena de brazos ayudándole a cruzar la calle.

 Esta mujer, en cambio, no tenía ni perro que la ladrara, y allí continuaría todavía, quizás como atracción de turistas, si no fuera por una estudiante -forastera, supongo- que después de preguntarle si estaba en problemas y asentir la ciega, le ayudó a salir de la estación. ¡Con qué rapidez se habrían pegado unos a otros los viajeros, para ser el primero en ayudarla, si hubiera sido un quisso abandonado con dificultades para salir a la calle! ¡Qué mala suerte la de la señora, no por su invidencia sino por no haber nacido ca! Es natural, «ven perrito, ven conmigo, que yo te ayudo a salir», es frase mucho más fácil de pronunciar que «permita que le ayude, señora». Estar solo siendo pobre, viejo o enfermo, es hoy muy duro. Especialmente si eres humano."                 (Albert Soler, Diari de Girona, 04/02/22)

13/1/22

Hace años, en la calle Echegaray de Pontevedra, había un tipo que siempre que le daba dinero a un yonqui le advertía, muy serio: “¡Pero para drogas, eh! Que no me entere yo de que te lo gastas en comida”. Pensé en él cuando vi el vídeo viral en el que, presuntamente, una turba se abalanza sobre un hombre que salió del Lidl con una caja de gambas... Hay prioridades y una es esa, que del súper no salga una gamba sin pagar... para apartarlo de los lujos... o dar la vida por el multimillonario alemán dueño de esa cadena de supermercados

 "Hace años, en la calle Echegaray de Pontevedra, había un tipo que siempre que le daba dinero a un yonqui le advertía, muy serio: “¡Pero para drogas, eh! Que no me entere yo de que te lo gastas en comida”. Pensé en él cuando vi el vídeo viral en el que, presuntamente, una turba se abalanza sobre un hombre que salió del Lidl con una caja de gambas. “Esta gente le dio dinero para heroína, y resulta que al hombre se le echó encima la Nochebuena y se distrajo con el marisco”.

 Pero no, al parecer estaba robando. Y eso a la gente la volvió loca, supongo, porque está por nacer el multimillonario alemán dueño de una cadena de supermercados por el que ellos no den la vida. Me parece bien. Hay prioridades y una es esa, que del súper no salga una gamba sin pagar.

 El vídeo, en fin, es lo de menos; lo importante son las reacciones. El tipo de la calle Echegaray cumplía, de manera poco ortodoxa, esa máxima del caritativo que dice que solo se debe dar dinero cuando se acompañan indicaciones de lo que se debe hacer con él. Una especie conocida es la del buen samaritano que, ante la petición de limosna, dice que él dinero no da, pero acompaña al pobre al súper a comprar un poco de comida. De esta forma, quiere apartarlo de los vicios o, algo aún peor, de los lujos. Cuando le dicen que no, el samaritano se siente aún mejor que comprándole una baguette.

 Se trata del “ajá” del que escribí aquí hace años, cuando se descubrió en Pontevedra que un mendigo tenía un piso. ¡Pues claro que tenía un piso, para qué iba a pedir dinero si no! Pero los suspicaces ciudadanos usaron el “ajá” que servía para no darle dinero nunca y justificar no habérselo dado, ni a él ni a nadie, jamás. El mismo “ajá” de aquel inspector de Servicios Sociales en La brecha de Mat Taibbi que vio en el piso de una mujer violada unas braguitas muy sexis y las acusó de ser el arma del delito.

 Uno de los reproches más exaltados a ese supuesto ladrón de gambas de Alicante, y de cualquier otro sitio, es que si de verdad tenía hambre podía haber robado otro producto. No basta con ser pobre, hay que saber serlo. Decirle al que no tiene dinero lo que debe hacer con él es un vicio comparable a señalarle al ladrón de comida los pasillos del supermercado en los que puede robar.

 Se preocupan por su dieta. Y si hace caso, tendrá de su parte al moralista. A ese moralista, en el fondo, le dan igual las necesidades del pobre pues atiende primero a la suya: que le obedezcan. Hay una leyenda preciosa al respecto sobre el padre de Emilio Botín. Cada mañana se encontraba con un mendigo pidiendo limosna “por el amor de Dios”, y nunca le daba un duro. Hasta que el mendigo, ya desesperado, le pidió dinero “por el amor de Dios y de la Virgen santísima”, y el banquero sacó el duro del bolsillo y dijo: “Con dos avales, sí”.

El compositor Manuel Alejandro contó hace unos meses que empezó a tener problemas con la religión cuando sacaron del Padrenuestro el “perdona nuestras deudas” para dejar sitio a los ofendiditos (“perdona nuestras ofensas”). “Para los que lo pasábamos mal”, dijo, “eso era lo único a lo que nos podíamos agarrar, que nos perdonasen las deudas”. Esa gente que se echa encima de un tipo que roba comida lo pasaría mal sin dinero, pero por lo visto lo pasa peor con él."             (Manuel Jabois, El País, 05/01/22)

8/3/21

Laura Borràs cogió el coche deportivo, la bolsa Vuitton, los zapatos Manolo Blahnik y la mariposa amarilla en la solapa, y se presentó en la cárcel para ver a Hasel, ¿de qué ha ido a hablar con un antisistema, una señora que lleva toda la vida viviendo del sistema?

 "Claro, cuando uno se entera que Laura Borràs ha visitado en Pablo Hasél en prisión piensa: de qué ha ido a hablar con un antisistema, una señora que lleva toda la vida viviendo del sistema y que opta a vivir unos años más en él?

 Cuesta creer. Pero se ve que sí, que cogió el coche deportivo, la bolsa Vuitton, los zapatos Manolo Blahnik y la mariposa amarilla en la solapa, y allí se presentó, y si no llevó ningún lima al prisionero, fue porque la ferretería no encontró ninguna de lujosa, que para llevarlo hay una de15 euros no vale la pena, para eso que se quede encerrado.

 La razón de la visita, deduzco, es que la Borràs supo que al bueno de Hasél lo quieren obligar a compartir celda y realizar tareas de limpieza como si fuera un preso normal, y no un VIP. Es natural que la Borràs, que tiene un pie y medio en la trena, quisiera saber de primera mano si era cierto que una vez allí no tendría ningún criada que le llevara el desayuno en la cama y le limpiara los restos dejados inadvertidamente en el inodoro. 

La conversación entre el preso actual y la futura presa fue aterradora, y pone de manifiesto la crudeza de sistema penitenciario español.

 -¿Así que es verdad que en la cárcel no puedes cenar a la carta, debes aceptar el vino de la casa y además no hay Netflix? - le preguntó al rapero la líder llacista, horrorizada por lo que se le viene  encima. Los llantos de en Hasél como toda respuesta fueron suficientes para confirmar que España es fascista y Cataluña es grande.

  Al salir de la visita, conmovida aún por lo que le había sido revelado, la gigantesca Borràs publicó un tuit llamando a «internacionalizar la represión». No sé qué intentaba decir, seguramente -como de costumbre- no lo sabe ni ella misma, pero esto significa textualmente conseguir que la represión se haga extensiva a todo el planeta.

 Que no quede un solo rincón del mundo sin represión. Mucha gente dedujo de esta frase que toda una ex directora del ILC es una analfabeta incapaz de escribir con sentido, lo que explicaría su candidatura a presidir Cataluña. 

Permítanme que salga en su defensa, porque que tenga aspecto permanente de estúpida no significa que realmente lo sea, la Borràs dijo exactamente lo que quería decir: que la represión se ha de expandir a todas las naciones.

 ¿Significa esto que tiene alma anarquista y cree que de esta manera tendrá lugar la revolución mundial? Tampoco, sólo hay que ver sus modelitos, que le habrían valido el desdén y seguramente la carcajada de Federica Montseny. No, lo que pasa es que la gran Laura, dicho sea en el sentido más anatómico de la expresión, quiere para todo el mundo la represión que sufre Cataluña, ella es así de generosa.

 Quiere que los negritos del África hambrientos sufran la misma represión que ella, y puedan ir al restaurante cada día sin preocuparse de la cuenta porque ya la pagarán los catalanes. Desea que la oposición de países como Turquía o Rusia, en lugar de sufrir por su vida, viva tan reprimida como el independentismo catalán, que puede salir a todas las teles y radios a acusar España de fascista.

  La Borràs quiere internacionalizar la represión catalana para que todos, en todo mundo, tenga derecho a quejarse de la crudeza de su vida mientras se come un arroz con bogavante en un chiringuito de la Costa Brava. ¿Quién puede ser tan insensible de no querer internacionalizar tanta represión?"    (Albert Soler, Diari de Girona, 04/03/21)  

16/11/20

Humor negro: Villacís acusa a las asociaciones de vecinos de dar comida a personas a las que ya ayuda el Ayuntamiento de Madrid... ¡Pero qué es esto! ¿Están comiendo más de una vez al día???... ¿Comen demasiado los pobres? A ver si va a resultar que es gula, no hambre...

Mauro Entrialgo @Tyrexito

 Hoy, en preocupaciones de Villacís, dar comida de más a la gente que tiene hambre.

"Villacís acusa a las asociaciones de vecinos de dar comida a personas a las que ya ayuda el Ayuntamiento de Madrid" (Luis de Vega, El País, 12/11/20)

-¡Que le habéis dado un kilo de arroz a alguien al que ya le hemos dado nosotros un bocata, sinvergüenzas! -Muy bien, señora Villacís, ahora a inaugurar terracitas.

Es que hay que ser mala persona para decir eso. Durante el confinamiento directamente cerraron los servicios sociales, incluso Caritas. La gente ni tenía trabajo ni tenía la asistencia social. Tuvo que ser sustituida por redes vecinales como @SomosTribuVK

Y es que, encima, te lees la noticia y resulta que la famosa "tarjeta de familias" del ayuntamiento tampoco funciona todavía: 

"Dos meses y medio después, esa tarjeta sigue sin entrar en funcionamiento pese a que el plazo dado para su efectividad es solo hasta el próximo 31 de marzo. La portavoz del grupo opositor Más Madrid, Rita Maestre, denuncia que no se ha entregado todavía ninguna. La vicealcaldesa ha dicho que este mes empezarán a distribuirlas." 

10:02 a. m. · 13 nov. 2020
162 Retweets 12 Tweets citados 412 Me gusta

Fernando de Córdoba @gamusino 

¿Comen demasiado los pobres? Abrimos debate.

Stranger Cosas @mauri7498  

 En respuesta a@Tyrexito

Si, es tremendo, se la están llevando a Suiza y a Panama. Algunos, incluso, están montando supermercados y van a hundir a Mercadona

Hombreconrayosx @hombreconrayosx
En respuesta a @Tyrexito

¿Y quién va a trabajar en negro por debajo del SMI si todos los pobres tienen para comer? ¿Es que nadie piensa en los emprendedores?

Mr. Rour Mar Een @Rourmareen
En respuesta a @Tyrexito

Pero qué es esto! Están comiendo más de una vez al día???

juancarlos ruiz ruiz @jcruizruiz
En respuesta a @Tyrexito

A ver si va a resultar que es gula, no hambre.

13/3/20

"No sabía que hay tanta gente sufriendo en Noruega": la parodia del complejo del 'salvador blanco' en África que también afecta a las empresas

"El director ejecutivo de una empresa africana, África Corp, está consternado mientras observa las imágenes de habitantes en Noruega lidiando con el frío y las inclemencias del tiempo.

 "No sabía que había tanta gente sufriendo en Noruega", asegura a la cámara. Está a punto de presentar un nuevo proyecto. "Estoy muy contento", indica. ¿Su idea? Enviar radiadores operados con paneles solares al país nórdico. "Les darán calor todo el año", asegura entusiasmado. "Nos necesitan ahora más que nunca", sostiene otro de los ejecutivos en la reunión.

Se trata del nuevo vídeo satírico de Radi-Aid, proyecto del Fondo de Asistencia Internacional para Estudiantes y Académicos de Noruega (SAIH) que lucha contra los estereotipos dañinos presentes en el mundo de la ayuda humanitaria. Con él, dan continuidad a la campaña que se volvió viral en 2012, en la que, al más puro estilo We are the world, invitaban a la población africana a sumarse y donar sus radiadores para evitar que los noruegos murieran congelados. 

Este año, han querido centrarse en el mundo empresarial con una compañía ficticia, África Corp, que quiere aportar a la causa, parodiando una vez más la narrativa que "a menudo se centra en individuos desafortunados que necesitan asistencia monetaria". "Esto perpetúa la percepción estereotípica occidental de los países en desarrollo y refuerza la mentalidad del llamado 'salvador blanco", explican los impulsores. Para ello, le dan la vuelta a algunos de los prejuicios más comunes, reflejando cómo muchas veces se muestra una "representación unilateral y demasiado simplificada de los países y las personas en el Sur global":

—Además de darles calor, será mucho más ecológico —dice uno de los ejecutivos tras oír que los radiadores serán operados con paneles solares.

—¡Deberíamos añadirlo a nuestro logo! El cambio climático es un gran problema, debemos hacer que la gente lo sepa, haremos nuestra parte —responde otro.

—También tienen un filtro de silencio para disuadir a los depredadores —apunta el CEO.

—¿Depredadores? ¿Como osos polares?

—Sí, he oído que tienen un problema con los lobos, deambulan por las calles y no saben cómo controlarlos.

"Hay muchas buenas iniciativas para la responsabilidad social corporativa tanto en Noruega como a nivel internacional, pero la forma en que operan y comunican varía enormemente", indican desde Radi Aid. " A menudo vemos cómo las empresas de las naciones ricas brindan ayuda a las naciones más pobres a través de la entrega de productos y servicios, en lugar de a través de alternativas sostenibles y localmente ancladas", agregan.

Por esta razón, piden a las empresas que trabajen con iniciativas de responsabilidad social corporativa que apuesten por "un enfoque más basado en los derechos humanos". "Una regla general es enfatizar qué tipo de derechos tienen la sociedad y los habitantes, y basar el proyecto en eso en lugar de enfocarse en sus necesidades y angustia".  Para evitar los errores más comunes, desde SAIH han creado una pequeña lista que pueden seguir las compañías a la hora de comunicar sus proyectos sociales: 
  1. No te pongas a ti mismo como protagonista. Puede ser una trampa que pisar fácilmente, donde la corporación es la parte más importante. Podrías caer fácilmente el papel de 'salvador blanco', donde eres generoso y amable y salvas a una África que no puede hacer nada por sí misma.
  2. Dar espacio y apropiación a las voces locales en la comunicación del proyecto. Hacer pasar a los receptores de la ayuda corporativa como personas pasivas que necesitan ser salvadas es problemático, y refuerza la percepción de que solo nosotros en Occidente podemos ayudar.
  3. ¡Sea creativo! El mundo ha visto muchos vídeos para recaudar fondos para niños tristes y enfermos, así que, ¿qué tal si los cambiamos haciendo perfiles de buenos proyectos locales, usando el humor, o centrándonos en soluciones en lugar de problemas?
  4. ¡Hágase preguntas! Esto puede ser útil para evitar los estereotipos. ¿Y si fuera yo o mis hijos? ¿Cómo me sentiría cómodo al ser retratado? ¿Es ésta una imagen digna de estas personas, o estamos magnificando algunos elementos para construir nuestro propio deseo de parecer compasivos?
  5. Piense por qué quiere trabajar en responsabilidad social y en qué asociaciones y proyectos participa. ¿Tiene alguna relación con el trabajo existente en su empresa? ¿Procede de un deseo auténtico de comprometerse con las responsabilidades sociales? ¿O se trata claramente de atraer a los clientes? Lo principal es que haya una demanda y un deseo expreso de la gente en el contexto del trabajo y que las voces locales se escuchen y participen activamente en la asociación.
El año pasado, Radi Aid ya reflejó en un informe cómo percibe la población receptora de la ayuda las campañas de varias ONG internacionales para recaudar fondos. Los entrevistados creen que los anuncios retratan por lo general a África como un continente "inferior y necesitado" y piden una mayor diversidad racial para dar una imagen "más equilibrada" del continente.

"En la era del 'clima y la sostenibilidad' se espera que las empresas asuman su responsabilidad social. Por supuesto, esto es bueno, pero queremos recordarles que asuman su responsabilidad y comuniquen su participación de una manera digna", concluye Sunniva Folgen Høiskar, presidenta de SAIH, en un comunicado."                  (Desalambre, eldiario.es, 07/11/19)

4/1/19

Cómo funciona la economía: el principal efecto del espectáculo de la miseria de los que trabajaban duramente en la cuerda era acentuar el sentido que los pasajeros tenían del valor de sus asientos en el carruaje, y causaba que se aferrasen a ellos con mayor desesperación que antes...

"La explicación sobre el funcionamiento de la economía que se expone en los párrafos siguientes pertenece al autor Edward Bellamy y está extraída de su novela, “Mirando Atrás,” cuyo título original en inglés es “Looking Backward”

Se escribió a finales del siglo XIX en Estados Unidos, un momento y un lugar en el que la dureza de las relaciones económicas y sociales motivaron reflexiones de unas dosis de profundidad psicológica tan extraordinarias como las que a continuación se muestran.

En los inicios de la novela, el autor desvela cómo funciona la economía a partir de una metáfora que perfectamente podría considerarse paradigmática. Dicha introducción caracteriza conceptos que hoy en día ya son considerados clásicos, como “socialismo” o “crisis económica”, así como otros de tipo más social -“movilidad”, “desigualdad” o “moral,”- a la par que muestra la sombría impresión que una buena parte de su generación compartía sobre el sistema económico de la época, dejando entrever, también, algunos de los mantras -“el cambio es imposible”- que usted, lector, deberá juzgar si siguen estando de plena actualidad, o no.

En un intento de proporcionar al lector una mínima impresión general del modo en que la gente convivía aquellos días, y especialmente de las relaciones entre los ricos y los pobres, quizá lo mejor que puedo hacer es comparar la sociedad de aquellos días con un carruaje prodigioso al que las masas de la humanidad estuviesen unidas con arreos y del que tirasen laboriosamente a lo largo de un camino muy montañoso y arenoso. 

El conductor estaba hambriento y no permitía que nadie se quedase rezagado, aunque el paso era necesariamente muy lento. A pesar de la absoluta dificultad de tirar del carruaje a lo largo de un camino tan difícil, la parte superior del carruaje estaba cubierta con pasajeros que nunca bajaban, ni siquiera en las subidas más pronunciadas. En estos asientos de la parte superior se notaba una brisa muy suave y eran muy cómodos. 

Bien elevados por encima del polvo, sus ocupantes podían disfrutar del paisaje a su placer, o discutir críticamente los méritos del equipo que se esforzaba. Naturalmente tales plazas estaban muy solicitadas y la competición por ellas era intensa, cada uno perseguía como primer objetivo en la vida el asegurarse un asiento en el carruaje para sí mismo y dejárselo a su hijo después de él. Por la regla del carruaje, un hombre podía dejar su asiento a quien él quisiese, pero por otra parte había muchos accidentes por los cuales podía perderse por completo. 

A pesar de que eran tan cómodos, los asientos eran muy inseguros, y en cada sacudida imprevista del carruaje había personas que se resbalaban fuera de ellos y se caían al suelo, donde eran instantáneamente obligados a agarrar la cuerda y ayudar a arrastrar el carruaje sobre el cual habían anteriormente ido montados tan placenteramente.  

Naturalmente perder el asiento se consideraba una desgracia terrible, y la aprensión de que esto pudiese sucederles a ellos o a sus amigos era una nube constante sobre la felicidad de aquellos que iban montados.

Pero ¿pensaban solamente en sí mismos? preguntarás. ¿Su mero lujo no se tornaba intolerable para ellos por comparación con la suerte de sus hermanos y hermanas que estaban con los arreos, y el conocimiento de que su propio peso se añadía a su duro trabajo? ¿No tenían compasión por sus semejantes de quienes solamente la fortuna les diferenciaba? Oh, sí; la conmiseración era expresada frecuentemente por aquellos que iban montados, hacia aquellos que tenían que tirar del carruaje, especialmente cuando el vehículo llegaba a un mal lugar en el camino, como ocurría constantemente, o a una colina particularmente escarpada. 

En tales momentos, el desesperado esfuerzo del equipo, sus agonizantes saltos y caídas bajo el despiadado azote del hambre, los muchos que desfallecían en la cuerda, y eran pisoteados en el fango, formaban un espectáculo inquietante, que a menudo provocaba manifestaciones de sentimientos sumamente creíbles, en lo alto del carruaje. 

En tales momentos, los pasajeros habrían regañado alentadoramente a los que trabajaban duro en la cuerda, exhortándolos a que tuviesen paciencia y mantuviesen las esperanzas de una posible compensación en otro mundo a cambio de la crudeza de su suerte, mientras otros contribuían a comprar ungüentos y linimentos para los lisiados y heridos. 

Se estaba de acuerdo en que era una enorme lástima que tuviese que ser tan duro tirar del carruaje, y había un sentido de alivio general cuando la parte del camino especialmente mala era sobrepasada. Este alivio no era, de hecho, completamente a cuenta del equipo, porque en esas partes malas había siempre algún peligro de vuelco general en el que todos perderían sus asientos.

Debe en verdad admitirse que el principal efecto del espectáculo de la miseria de los que trabajaban duramente en la cuerda era acentuar el sentido que los pasajeros tenían del valor de sus asientos en el carruaje, y causaba que se aferrasen a ellos con mayor desesperación que antes. Si los pasajeros pudiesen simplemente haberse sentido seguros de que ni ellos ni sus amigos se caerían nunca de lo alto, es probable que, más allá de contribuir a los fondos para linimentos y vendas, se hubiesen preocupado extremadamente poco por aquellos que arrastraban el carruaje.

Soy bien consciente de que esto parecerá una increíble atrocidad a los hombres y mujeres del siglo veinte, pero hay dos hechos, ambos muy curiosos, que lo explican parcialmente. En primer lugar, se creía firme y sinceramente que no había otra manera en la que la Sociedad pudiese progresar, excepto si muchos tiraban de la cuerda y unos pocos iban montados, y no sólo esto, sino que incluso ninguna mejora muy radical era posible, ya fuera en los arreos, el carruaje, la carretera, o la distribución de la faena. Siempre había sido como era, y siempre sería así. Era una lástima, pero no se podía evitar, y la filosofía prohibía despilfarrar compasión en lo que estaba más allá del remedio.

 El otro hecho es todavía más curioso, consiste en una extraña alucinación que aquellos que estaban en lo alto del carruaje compartían generalmente, de que ellos no eran exactamente como los hermanos y hermanas que tiraban de la cuerda, sino de un barro más fino, perteneciendo en algún sentido a un orden superior de seres que podrían con razón esperar que tirasen de ellos. Esto parece inexplicable, pero, como una vez fui de los que iba montado en este carruaje y compartí esta alucinación, debería ser creído.

 La cosa más extraña en relación con esta alucinación era que aquellos que acababan de trepar desde el suelo, antes de que las marcas de las cuerdas les hubiesen desaparecido de las manos, empezaban a caer bajo su influencia. En cuanto a aquellos cuyos padres y abuelos, antes que ellos, habían sido tan afortunados como para mantener sus asientos en lo alto, la convicción que ellos llevaban en el corazón acerca de la esencial diferencia entre su clase de humanidad y la del común de los mortales era absoluta.

 El efecto de una ilusión para moderar los sentimientos de mutuo entendimiento hacia los sufrimientos de la muchedumbre de seres humanos, transformándolos en una distante y filosófica compasión es obvio. A ello me refiero como la única extenuación que puedo ofrecer por la indiferencia que, en el periodo del que escribo, marcó mi propia actitud hacia la miseria de mis hermanos."                (El Captor, 14/12/18)

1/3/18

Afectados de espina bífida acusan al secesionismo de “apropiarse” del lazo amarillo

"Es la última gracia de los soberanistas y consiste en apropiarse de nuestros lazos amarillos. Para conocimiento general e insistiendo en su divulgación, tenemos que manifestar que el lazo amarillo es, desde hace muchos años, el signo con el que las asociaciones de personas afectadas por espina bífida e hidrocefalia exponemos nuestras reivindicaciones y mostramos visibilidad de nuestra minusvalía ante la sociedad.


Y eso lo hacemos en toda España, excepto en Catalunya, donde nos han secuestrado nuestra seña de identidad. Llevamos muchos años realizando esfuerzos enormes por ir consiguiendo mejoras que puedan aliviar nuestra tan dura enfermedad, y vemos cómo desde la mayor desconsideración nos quitan visibilidad. Nos cuesta un trabajo enorme ir consiguiendo pequeñas metas absolutamente necesarias para nuestra vida como para que nos hagan retroceder.


Nos han secuestrado nuestro signo de identidad: en el resto de España tenemos que seguir con los lazos amarillos sin evitr que nos puedan confundir con independentistas, y en Catalunya no podemos usar un signo propio y reconocible de nuestra discapacidad.


Nos han restado visibilidad y no solo eso, sino que están provocando que disminuya la concienciación de la sociedad respecto a nuestra problemática a base de la confusión creada con el robo de nuestro signo. Están consiguiendo que no aparezca tan evidente la necesidad de trabajos de investigación que puedan mitigar nuestra discapacidad, ayudas a nuestras asociaciones, etcétera. En definitiva, nuestra vida, que se desarrolla en condiciones harto difíciles y penosas se va a ver oscurecida y cada vez menos atendida.


En el resto de España nos van a ver como independentistas y en Catalunya, sencillamente, no se nos va a ver. ¿Cuál puede ser nuestra reacción sino la de protestar con toda la fuerza que podemos por la desconsideración hacia nuestra problemática?


Han tenido que apropiarse de nuestro signo en vez de inventarse uno propio. Es otra gracia más de los independentistas a los cuales podemos dar las gracias con indignación por su gracia de robarnos con total crueldad nuestra seña de identidad que es el lazo amarillo."                           (Cartas al director, Francisco Monente Zabalza, Pamplona, El Periódico, 31/01/18)

20/11/17

Artur Mas arruina la caja de resistencia independentista... ¡Una lismosnita, por caridad! Total, "con un poco de generosidad de los que fueron a votar el 9-N podríamos pagar la fianza”... ¿O es que voy a ser menos que Lola Flores?. ¡Catalán, sé patriota!... Y dame algo...

 "Artur Mas ha vaciado la caja de resistencia independentista. Este jueves depositó otros 400.000 euros en el Tribunal de Cuentas.

 Hasta la fecha, ha aportado 2,8 millones de euros de los 5,2 millones impuestos como fianza por los gastos de la consulta del 9 de noviembre de 2014.

Sus abogados han solicitado una nueva prórroga de una semana para entregar los 2,4 millones que faltan. Si no le conceden u nuevo plazo o no cubre el importe en su integridad, se embargarán no sólo los bienes de Mas sino también los de los de los otros condenados por el caso del 9N: Joana Ortega, Irene Rigau y Francesc Homs.

En declaraciones a Radio Esukadi, Mas asegura que estos fondos proceden de la caja de resistencia que en mayo pasado organizó la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural. Al frente de estas entidades estaban Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, que este jueves han cumplido su primer mes de cárcel preventiva en el presidio de Soto del Real (Madrid).

Fuentes de la ANC precisan que esta “caja de resistencia” es una cuenta corriente en la que miles de ciudadanos realizan aportaciones voluntarias para hacer frente a las “agresiones del estado” contra dirigentes independentistas. Nunca han facilitado datos del estado de la cuenta por lo que se refiere a ingresos y salidas. (...)

La caja de resistencia no da para tantos pagos. Los condenados por el 9N suplican un nuevo plazo al Tribunal de Cuentas para completar la fianza. Sus abogados han intentado que la cubriese la póliza del seguro contratado por la Generalitat, pero SegurCaixa se ha desentendido. Esta compañía también dejó al gobierno de Carles Puigdemont y al parlamento catalán sin seguro antes de declarar la independencia por el “agravamiento del riesgo”. (...)

Los abogados de los condenados del caso 9N tampoco han conseguido un aval por parte de los bancos que han trasladado su sede fuera de Cataluña. Como última opción, si la caja de resistencia no da para más, han encargado la tasación de los inmuebles de su propiedad.

Desde la ANC y Òmnium se hacen llamadas a colaborar con la caja de resistencia. El ministerio de Cristóbal Montoro vigila de cerca estos movimientos. Si se realizan en concepto de multas o fianzas, sólo se pueden realizar en nombre del interesado. Por lo tanto, se tratarían de donaciones que deberían tributar el correspondiente impuesto. El tipo mínimo sería del 7%. (...)"            (Economía Digital, 17/11/17)


"(...) Desde que conoció la imposición de la fianza, y ante el riesgo de que sus bienes fueran embargados, el propio Mas admitió que no podría "hacer frente a estas cantidades" y apeló a la solidaridad de los catalanes.

Una petición que se ha vuelto a repetir de manera expresa este jueves en el programa 8 al día, de la cadena catalana 8tv.

 "Nosotros lo hemos arriesgado todo desde el punto de visto de nuestro ahorros. En cambio, con un poco de generosidad de todos los que fueron a votar el 9 de noviembre de 2014 el problema quedaría resuelto", manifestó.

Según Mas, tanto a él como a los otros altos cargos del Govern les quedan exactamente 2,8 millones de euros por reunir El Tribunal de Cuentas anunció también el mes pasado que va a investigar de dónde provienen los 2,2 millones de euros que ya aportó la Asamblea Nacional de Cataluña (ANC) para satisfacer una parte de la fianza."            (El País, 10/11/17)

13/9/17

¡Cinco eurillos para Artur Mas! Una caridad para salvarle de las multas españolistas... pero, ¿el dinero del 3% no llega?

Recogida de dinero para pagar las multas de Artur Mas y los otros condenados por la consulta del 9-N - El País-11/09/17


 "Desde media mañana podía vérseles por las calles de Barcelona en uniforme de campiña: su camiseta amarilla y su mochila, su estrellada más o menos vistosa y, probablemente, el anunciado billete de cinco euros en la cartera para pagarle a Artur Mas la multa y que pueda así mantener su nivel de ahorro.

Habían llegado en algunos de los 1.800 autocares dispuestos por los organizadores y en otros medios de transporte público y privado. A echar el día en Barcelona.  (...)"       (Arcadi Espada, El Mundo, 12/09/17)

"Como este texto está escrito antes de la Diada del lunes, no sé si los asistentes siguieron el consejo en la red de alguien --ignoro si de forma particular o en representación de alguna de los miles de asociaciones patrióticas creadas últimamente-- que les exhortaba a presentarse en la marcha con un billete de cinco euros que, en un determinado momento, todos debían sacar del bolsillo y blandir de manera épica.

 Espero que haya sucedido, ya que la imagen de miles de catalanes agitando un billete de cinco pavos es algo digno de verse, sobre todo ahora, cuando el mundo nos mira, aunque sea con estupor.

 Soy consciente de que la cosa se presta a comentarios malévolos sobre nuestro supuesto amor al dinero, pero no me negarán que la imagen resulta impactante como pocas, pues es una versión a lo Cecil B. de Mille del mítico monólogo del difunto Trias Fargas sobre la peseta catalana, que solía pronunciar, en vistas a denunciar el expolio al que nos sometían los españoles, enarbolando una única moneda de peseta.

 Los cinco euros se supone que son para pagar la factura que el Estado le ha pasado a Artur Mas por tirar el dinero de todos los catalanes en el seudo referéndum del 9-N, aunque Jordi Sánchez --me resisto a ponerle el acento al revés: si él no respeta la gramática, yo sí-- dijo que cada catalán debía apoquinar diez eurillos para salvar de la miseria al Astut, quien no hace mucho se quejaba de que lo quieren dejar tieso. Hombre, Astut, no seas roñica, que no hay para tanto.

 Seguro que pudiste hacerte un raconet con las trapisondas del 3%. Y, además, los empapelados de última hora contribuyen a que el pago a escote de tu desahogo te salga bastante más económico. Así pues --consejo de amigo--, paga y calla y vuélvete al basurero de la historia, que es donde te envió la CUP, pues ya das un poco de pena andando por ahí cubierto de metafóricas verduras pochas, envoltorios de comida basura y colillas. ¡Un poco de dignidad!

Y ya de paso, dile a tu fiel sicario, el pitufo gruñón de la ANC, que lo de pedir limosna a los ciudadanos no es ni tan siquiera una idea innovadora, pues la puso en práctica hace años la gran Lola Flores cuando Hacienda se interesó por su contribución a las arcas del Estado, que no era la que tenía que ser. Cierto es que estas recaudaciones patrióticas suelen salir bien --dice el pitufo que ya llevan recaudados 800.000 euros, lo cual nos recuerda aquel lema libertario que rezaba Un patriota, un idiota--, pero seguir el ejemplo de una folklórica no es lo que todos esperamos de nuestro Moisés particular."                      (Ramón De España,  Crónica Global 12/09/17)

28/4/15

«Los parados, esos pobrecillos que están en la calle»

Los parados, esos pobrecillos que están en la calle, estarían encantados de tener un marco laboral más flexible». Podría ser una frase de Mónica de Oriol, pero no lo es. La pronunció este lunes su sustituto, en su primer acto oficial. 

El nuevo presidente del Círculo de Empresarios, Javier Vega de Seoane, se ha estrenado con polémica, algo que persiguió a su predecesora en el cargo (...)"            (La Voz, 27/04/2015)

20/3/15

Las ocho diferencias entre Cáritas y el Partido Popular... la primera: Cáritas reparte alimentos, y el PP reparte sobres

"1. Cáritas reparte alimentos entre los pobres. El Partido Popular reparte sobresueldos entre sus dirigentes.

2. Más de la mitad de los fondos de Cáritas proceden de particulares y empresas privadas. Más del 90% del presupuesto del PP sale del dinero público.

3. La lista de empresas donantes de Cáritas y la contabilidad de esta ONG está publicada en su página web. La contabilidad del PP y sus donantes están siendo investigados en la Audiencia Nacional.

4. Cáritas no recibe donativos sin justificar ni ha pagado su sede con dinero negro.  El PP, sí.

5. Las cuentas de Cáritas están fiscalizadas por los inspectores de Hacienda. Las del PP, por el Tribunal de Cuentas, que controla el propio PP.

6. El ministro de Hacienda ha criticado duramente a Cáritas por sus informes sobre pobreza infantil. El Ministerio de Hacienda ha defendido vergonzosamente al PP, a pesar de manejar dinero negro sin declarar.
7. Cáritas se nutre de voluntarios, muchos 
de los cuales no cobran por su trabajo en plena crisis. El presidente del PP se subió el sueldo un 27% en plena crisis.

9/2/15

Rodrigo Rato, voluntario para repartir comida a los preferentistas arruinados por él... el chico se esfuerza en reparar el daño

"(...) El voluntariado de Rato ha sido abordado en el programa Las Mañanas de Cuatro, donde sor Lucía Caram ha hablado de “tomadura de pelo” y ha apuntado que si alguien así decidiera cambiar y pedir perdón “lo primero que tendría que hacer es devolver todo lo que ha defraudado y dar aún más a los más pobres”. (...)

Pero el testimonio más impactante ha sido el de una usuaria del comedor social de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul -frente al cual se han concentrado preferentistas para protestar- que se ha mostrado indignada por la posibilidad de ser utilizada para ‘expiar’ las culpas de Rato: 

“Es una vergüenza para los voluntarios auténticos que vienen aquí y una humillación para los usuarios, si el viniera a servirme un plato no lo cogería, esperaría otro turno, es indignante”       (El Plural, 06/02/2015)


"El ex director gerente del Fondo Monetario Internacional y ex presidente de Bankia, Rodrigo Rato, terminó ayer un curso de formación para voluntarios en el Proyecto Integral San Vicente de Paul, en Madrid. Junto a un grupo de 14 personas, recibió durante dos tardes la formación destinada a quienes quieren dedicar parte de su tiempo a actividades sociales. Según fuentes consultadas, ha sido el entorno más cercano del ex político quién le habría animado a participar en este tipo de actividad. (...)"     (El Mundo, 06/02/2015)

31/1/13

Chicote pone a parir un comedor social. Viendo las carencias que tenía, se asombraba al ver el local lleno. El presentador propuso una nueva carta a base de platos sofisticados como el milhojas de calabacín con vinagreta de pesto rojo



"Alberto Chicote, protagonista del programa “Pesadilla en la cocina”, acudió ayer a un comedor social de Alhuenda (Albacete) con su objetivo de siempre: ayudar a sus responsables a mejorar el servicio y la calidad de la comida para evitar la quiebra. Esta excusa, sin embargo, se utilizó para el espectáculo televisivo, poniendo al límite a los voluntarios que hacían lo posible para estar a la altura.

“No tenéis una carta, el postre es un yogur de Mercadona, juntáis clientes en una misma mesa… Este sitio es la peor mierda que he visto en mi vida”, exclamó el chef fuera de sí.
 
El presentador propuso una nueva carta para el comedor, incluyendo platos sofisticados como el milhojas de calabacín con vinagreta de pesto rojo o la crêpe Suzette, y los cocineros fueron incapaces de prepararlos, llegando a vivir momentos de máximo estrés. “Angelines, no me llores. 

A mí no me llores que no tienes cinco años. Levántate de una puta vez y deja de rezar porque aquí hemos venido a cocinar. ¿Entendido?”, exclamó Chicote en un momento de absoluto caos. La mujer a la que gritaba, con más de veinte años de experiencia sirviendo a la Iglesia, salió del comedor entre sollozos y prometiendo no volver.

Al final, varios voluntarios se plantaron: “Estamos aquí para ayudar a la gente, hacemos lo que podemos, no somos profesionales”, se defendía una de las cocineras, encendiendo aún más a Chicote.

 “No sé cómo tenéis el cuajo de pasearos por aquí con el delantal y decir que a vosotros os la suda porque no sois profesionales. Lo que sois es una vergüenza para el gremio y esta gente de buena fe que viene al comedor no merece esta fabada de lata que no se comería ni un perro”, sentenció el chef.

Luego, Chicote insultó a un comensal que se iba del comedor sin pagar. “¿Veis lo que pasa? Como tardáis horas en traerles la cuenta, los cabrones se piran. Es que yo haría lo mismo, joder”, comentó.

 Viendo las carencias que, según él, tenía el comedor, Chicote no dejaba de asombrarse al ver que el aforo del local estaba casi completo. “La gente tiene unas tragaderas acojonantes”, dijo, y habló con algunos comensales para convencerles de que apretaran un poco más a los voluntarios. “Estos están aquí para ofreceros un buen servicio. Si esta ensalada es una mierda, se la devuelves. Que te sirvan otra, coño. Están aquí para eso”, insistió.

El presentador acabó tirando la toalla: “Espero tener más suerte en la cocina del campamento de refugiados de Tinduf, en Argelia. Nos vemos allí la semana que viene”, anunció al despedir el programa."          (El Mundo Today, 29/01/2013)

28/12/12

A la alcaldesa de Madrid se le estropea una hipocresía con foto. Ana Botella, quiso que su obra de caridad fuera televisada, pero le salió el tiro por la culata. La mendiga le dió un corte de mangas

"La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, quiso que su obra de caridad fuera televisada, pero le salió el tiro por la culata. Este mediodía, la regidora se dirigía por la calle Alcalá de Madrid hacia el lugar donde fue tiroteado el general Juan Prim hoy hace 142 años, para participar en un acto de homenaje. En plena calle se ha encontrado con una sin techo a la que ha ofrecido su ayuda, y esta la ha aceptado. 

Pero según han explicado a Público testigos presenciales, Botella no ha querido perder la oportunidad de que su acción caritativa pudiera ser inmortalizada por los flashes y por las cámaras de los periodistas gráficos. Ha decidido, por tanto, esperar a hacer efectiva la ayuda a la mujer hasta después del acontecimiento en el que se ha descubierto una placa en tributo al militar. 

Así, una vez finalizado el acto, ha regresado por el mismo camino acompañada del presidente del Congreso, Jesús Posada, del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y de un montón de profesionales de la comunicación buscando la foto, la imagen que podría permitirle reconciliarse con los madrileños después de meses de recortes y de malas noticias, como la tragedia del Madrid Arena. 

Pero las fuentes consultadas han explicado que entonces no, que la señora necesitada ya no ha querido contar con la ayuda de la alcaldesa. Viendo que se le torcía el momento, Botella ha vuelto a la carga. Y la señora ha insistido en no necesitar la ayuda que la ofrecía la mujer de Aznar. 

 Ante la tensión de la escena, el presidente del Congreso, Jesús Posada, se ha visto obligado a intervenir y ha recomendado a Botella: "¡Déjala! Sus razones tendrá".       (Público, 27/12/2012)