"La vicepresidencia de Castilla y León, que corresponde a Vox en el
Gobierno de coalición con el PP, dedica 1.194.770 euros en gastos de
personal para gestionar los 112.504 euros que tiene asignados en
inversiones, en los presupuestos autonómicos que las Cortes tienen
previsto aprobar entre este jueves y el viernes. El líder de la extrema
derecha, Juan García-Gallardo Frings, exigió al PP ser vicepresidente
en el Ejecutivo regional, pero renunció a dirigir consejerías.
Las
únicas atribuciones de gestión directa se corresponden con subvenciones a
entidades públicas y privadas para impulsar “la defensa y protección de
las víctimas del terrorismo” o “la concienciación social frente al
terrorismo”. Solo Gallardo cobra 80.741,24 euros anuales, equivalente al
70% del dinero que invierte Vicepresidencia. Entre él y sus tres altos
cargos ganan casi 300.000 euros, pese al discurso de Vox sobre recortar
gastos de políticos.
Entre
ellos, tiene gran importancia Montserrat Lluís, formalmente directora
de Coordinación e Interacción Social, pero que supervisa el trabajo de
las tres consejerías que corresponden a Vox: Industria, Comercio y
Empleo; Cultura, Turismo y Deporte; y Agricultura y Ganadería. Su sueldo
en 2023, de 76.913 euros anuales, es igual al que recibe el director
del gabinete de Gallardo, José María Barrio Gil-Fournier, primo del
padre del vicepresidente, abogado de postín en Burgos. Ambos cobran como
el director del gabinete y el director de comunicación del presidente,
Alfonso Fernández Mañueco. A Gallardo también lo asiste Jesús Enríquez
Tauler, director general de Relaciones con la Sociedad Civil, por 65.307
euros anuales. Este trabajó en el PP de Valladolid cuando era alcalde
Javier León de la Riva.
Los
“gastos corrientes en bienes y servicios” recogidos por las cuentas
autonómicas, que se aprobarán salvo sorpresa entre este jueves y el
viernes en las Cortes, también son mayores que lo que gestiona
Vicepresidencia. De esos 127.600 euros previstos, hay 45.000 dedicados a
“reuniones, conferencias y cursos”. También destacan 21.000 para
“prensa, revista, libros y publicaciones”, así como 13.000 para
“estudios y trabajos técnicos”. Los Presupuestos no explican a qué se
refieren exactamente estos epígrafes.
Las
“transferencias corrientes”, o sea, las cantidades asignadas a
Vicepresidencia para invertir, se quedan en apenas 112.504 euros, una
cantidad menor que los gastos. La página 32 del tomo 11 recoge estas
atribuciones y explica que las universidades públicas de Castilla y León
accederán a 20.000 euros para “iniciativas sociales de sensibilización sobre las consecuencias del terrorismo”,
incluyendo “actividades formativas” y “fomentar investigaciones” hacia
el “reconocimiento a la protección de las víctimas y la concienciación frente al terrorismo”.
A esta suma se añaden 92.504 euros presupuestados para entidades
relacionadas con las víctimas. Este montante recalará en colectivos que
busquen “la defensa y protección de las víctimas del terrorismo”,
promocionen la “memoria, dignidad, reparación y justicia” y fomenten “la
cultura de la paz”.
Sin funciones operativas
Gallardo
carece de funciones operativas, aparte de coordinar relaciones entre la
Junta y diversas corporaciones, así como de representar al territorio
en ausencia de Mañueco. El líder de la extrema derecha también encabeza a
Castilla y León en el Comité Europeo de las Regiones, en Bruselas. El
político acudió al encuentro del pasado octubre para exhibir un discurso negacionista
hablando de “catastrofismo climático” e “ingeniería social verde”, y
defendió las “fronteras seguras” y las “familias fuertes” ante sus
homólogos europeos. El alcalde de Valladolid, Óscar Puente (PSOE), se
encontraba en esa cita y tuiteó “ahora es cuando toca pasar el rato de
vergüenza ajena”. Gallardo remató esa intervención con un “el futuro es
de los patriotas, viva la Hispanidad”.
La agenda del vicepresidente cuenta con muchos días vacíos entre actos y presentaciones a las que suele acudir.
Entre el 21 y el 30 de noviembre, Gallardo representó a la institución
autonómica en ocasiones como una reunión con las diputaciones para
anunciar ayudas que concede la Consejería de Industria; una gala de
bodegueros; los Premios de Campo sobre el sector agrario; los premios
Pódium de deporte; el premio Toro de Oro, donde definió a la tauromaquia
como “el arte de artes”, y los premios de periodismo Cossío de la Junta
de Castilla y León, donde criticó a “activistas políticos camuflados de
periodistas”. También presentó una base de datos de conventos y
monasterios en Castilla y León. Según afirmó, los conventos y
monasterios “contribuyen a la lucha contra la despoblación”, fenómeno
demográfico que vinculó en verano a la “hipersexualización de la
sociedad”.
Un alto cargo con funciones de partido
Gallardo
tiene como mano derecha a Montserrat Lluís, definida en la Junta como
“directora de Coordinación e Interacción Social”, un alto cargo con
funciones más partidistas que de administración. Lluís tiene atribuidos
122.466 euros, de los cuales 76.913 se corresponden con su salario anual
y 12.553 con prestaciones a la Seguridad Social. En cambio, al
contrario que los otros dos altos cargos del vicepresidente, ni un
céntimo se destina a funcionarios: no tiene a nadie para ejecutar sus
responsabilidades. Fuentes de la Junta lo consideran “poco habitual” y
apuntan que Lluís no ostenta cometidos públicos y su misión es controlar
a Gallardo y la comunicación de Vox. EL PAÍS le ha consultado las
funciones de esta dirección y ella ha respondido: “No tengo nada que
comentar”.
Fuentes
próximas a Vox explican que su nombramiento lo impuso el líder
nacional, Santiago Abascal: “Manda más que Gallardo y tiene más mano con
Madrid”. Lluís entró en la Junta como personal eventual, algo común en
los equipos de prensa, pero pronto obtuvo la dirección que ostenta
ahora, cosa menos frecuente. Pese al juramento como empleada pública, su
quehacer es “partidista y poco transparente”, critican fuentes de la
Junta. Lluís controla la agenda de Gallardo, añaden, y su influencia
llega hasta los mensajes, pues ordenó retirar el lenguaje inclusivo en
las notas de prensa.
Una
persona del entorno laboral de la exdirectora del grupo Cope y Trece TV
remarca su relevancia en Gallardo. “Desde el principio había órdenes de
tramitar todo con ella”, asegura. Estas voces le atribuyen toda la
responsabilidad tomando decisiones, hasta en conceder entrevistas.
Asimismo, la creen “desagradable” e “inaccesible”. Por contra, el
vicepresidente la presentó el pasado 11 de mayo, cuando Lluís tomó
posesión, como “seria, inteligente y trabajadora, deja huella sin hacer
ruido y ve cosas que otros no ven”. Gallardo alabó que “aporta una
visión imprescindible para mejorar su trayectoria”, y así se refirió a
ella: “Montse, como la llamamos los que la queremos mucho”.
Su
puesto, que según su agenda incluye acudir a las comisiones de los
secretarios generales y personarse en actos donde va Gallardo, acarrea
un elevado gasto en bienes y servicios. Lluís tiene encomendados 15.000
euros para “prensa, revistas, libros y publicaciones”, 6.000 para
“reuniones, conferencias y cursos” y otros 6.000 para “estudios y
trabajos técnicos”. Parte del personal conocedor de los eufemismos en
Presupuestos afirman que esos “estudios” se convierten en sondeos
electorales. Lluís dispone también de dietas de 6.000 euros anuales para
“locomoción”." (Juan Navarro García, msn, 22/12/22)