"El príncipe de Asturias, heredero de la
Corona española, ha prometido que hará todo lo posible por perpetuar la
proverbial torpeza de su padre el Rey Juan Carlos. “Intentaré
fracturarme algún hueso de mediana importancia al menos dos veces al
año”, ha dicho.
Al parecer, el heredero del Rey podría estar
entrenándose, desde hace más de un año, con un comando israelí en el
aprendizaje de caídas con estilo, fracturas inoportunas y luxaciones
imbéciles.
Según ha sabido esta redacción, el príncipe de Asturias
estaría demostrando una habilidad especial en la pista de bordillos y en
el simulador de safaris.
“Su Alteza estará perfectamente
preparada para romperse una cadera por tres sitios antes de que acabe el
próximo curso académico”, han dicho desde la Casa Real.
Al parecer, el propio príncipe ha
diseñado sus propios accidentes junto con los asesores de Moncloa y los
monitores de la base de entrenamiento israelí. Fracturarse la cuarta y
la quinta falange de la mano derecha al llamar de mala gana al
mayordomo, provocarse una luxación de codo al parpadear de manera brusca
o desencajar la mandíbula a consecuencia de efectuar una reflexión
prolongada, son algunos de los percances que podrían sucederle a su
Alteza en cuanto España lo necesite.
La Casa Real también añade en su
comunicado que el príncipe Felipe terminará este mismo otoño un máster,
paralelo a su entrenamiento en fracturas y luxaciones, que le permitirá
ser tan prescindible y decorativo como su Majestad el Rey." (Rokambol news, 02/06/2014)
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